La salud mental es clave en las estrategias contra el VIH, dice la OMS

La salud mental es un elemento que influye tanto en la prevención del VIH como en su tratamiento, señalaron la Organización Mundial de la Salud (OMS) y el Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre el VIH/sida (ONUSIDA), en un documento recientemente publicado. Problemas como la depresión, la ansiedad y el consumo de drogas pueden tener un gran impacto en las estrategias que se pongan en marcha para contener la pandemia de VIH, por lo que dichos organismos señalaron la importancia de atender este aspecto que forma parte de la salud integral. Repercusiones en todos los grupos El documento “Integración de la salud mental y las intervenciones en VIH. Consideraciones clave” (por ahora disponible en inglés) señala que es necesario contar con un enfoque holístico y centrado en las personas con VIH, que asegure que la prevención, el tratamiento y la atención cubran las necesidades de quienes tienen condiciones mentales, neurológicas o problemas de abuso de drogas. El llamado a esta integración “se basa en más de 20 años de investigación que muestran que los problemas de salud mental son comunes entre las personas que viven con VIH”, más que en la población general, dice el documento. De hecho, la prevalencia de la depresión en personas con VIH en África Subsahariana (la región más afectada por el virus en el mundo) se estima en 24%, comparada con menos de 3% en la población general. Por otro lado, en cuanto al consumo de drogas, un estudio realizado en Estados Unidos encontró que casi la mitad (48%) de personas con VIH que ya estaban en tratamiento tenían problemas de abuso de sustancias. Además, las y los adolescentes con VIH tienden a tener mayor prevalencia de problemas de salud mental, como la depresión y la ansiedad, comparados con otros adolescentes sin el VIH. Se sabe también que, conforme han avanzado el desarrollo de medicamentos y el acceso a éstos alrededor del mundo, cada vez hay más personas de 50 años o más que viven con el VIH, y es claro que en esta población hay más condiciones de salud mental (por ejemplo, debidas al aislamiento social) y deterioro cognitivo, es decir, la disminución de las facultades de razonamiento, memoria, coordinación, entre otras. A esto hay que sumar que alrededor de 13% de las personas con VIH de estas edades padecen depresión mayor. Por todo esto, la OMS y el ONUSIDA afirman que “la pandemia de sida no puede acabarse sin abordar la salud mental” de las personas que tienen el VIH, que están en riesgo de adquirirlo o que de alguna forma se han visto afectadas por él, y esto sólo se logrará a través de abordajes integrados. Propuestas para implementar Los problemas de salud mental pueden llegar a ser tan graves que pueden desembocar en suicidio. Algunos estudios han revelado que las personas con VIH son más propensas a tener pensamientos suicidios y a morir por suicidio, comparadas con la población general. La tasa de muertes por suicidios puede incluso ser 100 veces más alta que en el resto de la población. Es así que la salud mental debe estar estrechamente ligada a la prevención y la atención del VIH. Por eso, el objetivo del documento es brindar ejemplos de estrategias que han tenido éxito en integrar la prevención, la detección, el tratamiento y la atención del VIH, los servicios de salud mental para las personas que viven con el virus y la canalización a las instituciones públicas de salud. La publicación de la OMS y el ONUSIDA es una herramienta para gobiernos, organizaciones civiles y todo aquel organismo que se encargue de planear e implementar la atención del VIH, además de que brinda una guía para atender el VIH y la salud mental en diversos escenarios sociales: atención a jóvenes, a personas mayores y a poblaciones clave como hombres que tienen sexo con hombres, mujeres trans, personas de la diversidad sexual (LGBT) y personas dedicadas al trabajo sexual, entre otras. Pero para poder acceder a los servicios de salud mental, es importante iniciar la atención del VIH. Si todavía no sabes tu diagnóstico, en AHF Panamá realizamos pruebas de VIH gratis, y si el resultado es positivo, te acompañamos para comenzar tu tratamiento. Si necesitas nuestro apoyo, acércate a nuestras oficinas o escríbenos por Whatsapp.

El virus del papiloma humano te pone en mayor riesgo de VIH

Por cada subtipo de virus del papiloma humano (VPH) que tiene una mujer, su riesgo de tener el VIH aumenta hasta 20%, reveló un estudio publicado en la revista médica AIDS. Tanto el VPH como el VIH se transmiten por las relaciones sexuales sin protección, por lo que la relación entre ambos virus se ha estudiado desde hace mucho tiempo. En este caso, investigadores de la Universidad de Whashington en Seatlle, Estados Unidos, analizaron los datos de mujeres de África Subsahariana, que es la región más afectada por el VIH en todo el mundo.  En ella, las mujeres entre 14 y 25 años de edad representan sólo el 10% de la población, pero concentraron el 25% de las nuevas infecciones de VIH, según registros del año 2017. Además, el 36% de las mujeres adolescentes y jóvenes tienen el VPH. Un virus bien conocido El VPH no es un solo virus, sino que tiene más de 100 subtipos que pertenecen a la misma familia. Hace algunos años se logró identificar que el VPH es una causa directa (y la causa principal) del cáncer del cuello del útero o cáncer cervicouterino. Hoy también se sabe que puede causar cáncer de pene, de garganta o de ano. A raíz de esta información, se comenzó la investigación para desarrollar una vacuna contra el VPH. Así se descubrió que los subtipos 16 y 18 son los que provocan la gran mayoría de los casos de cáncer cervicouterino, por lo que las vacunas se enfocaron primero en esos dos subtipos.  Más tarde se desarrolló un biológico para evitar también los subtipos 6 y 11, que causan la mayoría de las verrugas relacionadas con este virus (llamadas condilomas). Actualmente, la vacuna con la protección más amplia protege contra nueve subtipos del virus (incluyendo los cuatro mencionados antes). De esta manera, el cáncer cervicouterino es uno de los pocos cánceres que se pueden prevenir con una vacuna. Sin embargo, hasta ahora la vacunación contra el VPH ha avanzado muy lentamente, más aún en países en desarrollo como son las naciones africanas. Factor que facilita la infección Como lo reporta el portal especializado aidsmap.com, el VPH puede ser un factor biológico que aumenta la susceptibilidad de las mujeres a contraer el VIH. Esto se debe a que, normalmente, las células de la mucosa vaginal forman un tejido entrelazado muy cerrado, el cual constituye una barrera protectora. Es verdad que el VIH puede atravesar esa barrera aun en condiciones normales, pero esta posibilidad aumenta cuando hay una infección previa por VPH, ya que las proteínas que se liberan durante la respuesta del sistema inmunológico a esa primera infección pueden “suavizar” las conexiones entre las células, debilitando la barrera protectora y facilitando que el VIH la atraviese. Una relación peligrosa Para analizar en qué medida una infección de VPH puede facilitar una de VIH, los investigadores consideraron a 138 participantes de un estudio más grande que les había dado seguimiento durante seis años, monitoreando las nuevas infecciones de transmisión sexual durante ese periodo. En las mujeres incluidas en este estudio, la prevalencia de VPH fue de 84%, y en promedio las mujeres tuvieron tres infecciones (o subtipos) de ese virus. Si la mujer tenía un subtipo de alto riesgo para cáncer cervicouterino (subtipos 16 o 18), el riesgo de tener VIH era hasta 2.7 veces mayor que quienes no tenían virus de alto riesgo. Si la mujer tenía virus de bajo riesgo, la posibilidad de VIH era 1.8 veces mayor que quienes no tenían virus de bajo riesgo. En general, el riesgo de adquirir el VIH fue 1.9 veces mayor si la mujer tenía un solo subtipo de VPH, y aumentaba con cada subtipo de VPH detectado: si tenía dos o tres subtipos, el riesgo era 2.2 veces mayor; si tenía cuatro subtipos, el riesgo era de 4.1 veces más que quienes no tenían el VPH. Con cada subtipo adicional, el riesgo de VIH aumentó 20%. Con estos resultados, el equipo de investigación señala la importancia de ampliar los programas de vacunación contra VPH como una potencial manera de reducir el riesgo de VIH en las mujeres. Recuerda que protegerte con condón en todas tus relaciones sexuales es tu derecho. Si quieres obtener condones gratis, acércate a AHF Panamá. También hacemos pruebas de VIH sin costo. Haz una cita en nuestras oficinas o escríbenos por Whatsapp.

Terapia de anticuerpos que controla el VIH por meses

Un estudio realizado en Estados Unidos descubrió que los anticuerpos contra el VIH pueden ser una opción de tratamiento que permitiría reducir a dos dosis por año lo que hoy, por lo general, se suministra como una pastilla al día. Investigadores de la Universidad Rockefeller, ubicada en la ciudad de Nueva York, publicaron sus hallazgos en la revista Nature, una de las más prestigiosas del ámbito médico. Lo que descubrieron fue que los anticuerpos contra el VIH podrían reducir los reservorios de VIH en el organismo, es decir, ciertos sitios donde el virus se oculta y permanece latente, y que no pueden ser eliminados por los tratamientos disponibles actualmente. De hecho, la existencia de los reservorios es la razón por la que el VIH no puede ser curado todavía. Una nueva estrategia Los anticuerpos son sustancias que el sistema de defensa del cuerpo produce para combatir microorganismos dañinos, como bacterias, hongos, parásitos y, en este caso, virus. De acuerdo con un comunicado dado a conocer por la Universidad Rockefeller, la investigación sugiere que el tratamiento con anticuerpos puede ser utilizado de dos maneras: primero, a la par de los medicamentos contra el VIH que ya existen, llamados antirretrovirales, pero de acción prolongada, o bien, después de que los antirretrovirales existentes hayan bajado los niveles de virus en la sangre, los anticuerpos entrarían en acción para mantenerlos así. De esta forma, sería posible que el tratamiento del VIH se espaciara tanto como sólo tener que recibir una infusión cada seis meses, en lugar de tomar un comprimido todos los días, si hablamos del tratamiento más sencillo. Los primeros resultados El estudio, que dirigieron a la par los doctores Marina Caskey y Michel C. Nussenzweig, está en una fase temprana donde es necesario comprobar la seguridad del tratamiento. Hasta ahora, 18 participantes que viven con VIH han recibido 7 infusiones de dos anticuerpos neutralizantes de amplio espectro a lo largo de 5 meses, a la vez que suspendieron su tratamiento antirretroviral habitual. De estas personas, 13 mantuvieron al VIH en niveles mínimos (una condición llamada supresión viral) durante al menos 5 meses, y en algunos pocos casos lo han mantenido así por más de un año. Estos datos sugieren que los anticuerpos son capaces de controlar los virus que son sensibles a esos anticuerpos. De esta forma evitan que los niveles de VIH aumenten de nuevo (lo que suele pasar cuando se suspende el tratamiento antirretroviral) a rangos que ponen en peligro la salud. Y esto no es todo. Además de suprimir el virus, la terapia con anticuerpos podría tener un efecto en las células infectadas con el VIH que no pueden ser eliminadas por los medicamentos antirretrovirales que existen, esto es, las células de los reservorios. Después de aplicar su terapia, los investigadores detectaron un nivel más bajo de células T (las células del sistema inmunológico que son blanco del VIH) infectadas, en especial aquellas células que albergan virus intactos que pueden replicarse. Sin embargo, aún es necesario avanzar más en la investigación en este sentido, con más y más personas participando en el estudio, pero lo que descubrieron hasta ahora parece muy prometedor. Continúa la investigación La estrategia con anticuerpos se comenzó a poner a prueba en 2018 con un número menor de participantes (apenas 9), a quienes se les suministraron 3 infusiones de anticuerpos en un plazo de 6 semanas. En aquella ocasión, el equipo de investigación encontró que se podían suministrar más infusiones, ya que eran bien toleradas por los participantes (no tenían grandes efectos secundarios), además de que un periodo más largo de tratamiento no producía virus resistentes al tratamiento. La ciencia contra el VIH sigue avanzando, pero luego de 40 años de la pandemia todavía no está disponible una cura para la infección. Por eso es importante controlarla con las herramientas que están disponibles. Si quieres hacerte una prueba de VIH gratis, en AHF Panamá las realizamos. Acércate a nuestro centro de pruebas o escríbenos por Whatsapp.

Es posible predecir cáncer en personas con VIH

A pesar del buen control del VIH que permiten los tratamientos antirretrovirales, algunas personas con el virus tienen más riesgo de presentar algunos tipos de cáncer, comparados con la población general. Sin embargo, un grupo de científicos estadounidenses descubrió que con datos que se pueden obtener en exámenes rutinarios de sangre es posible predecir el cáncer en personas con VIH y así vigilarlo más de cerca en sus consultas médicas. La investigación, publicada en la revista médica Journal of the National Cancer Institute, señala que tener un cociente bajo de células CD4/CD8 estaría asociado con mayor riesgo de cáncer en las personas con VIH. El delicado equilibrio Dado que el VIH ataca directamente a ciertas células del sistema inmunológico, los exámenes de seguimiento para saber si el virus está controlado con el tratamiento incluyen la medición de dichas células, explica la página web del Grupo de Trabajo sobre Tratamientos del VIH (gTt-VIH). Así, las células CD4 (llamadas “auxiliares”) y las CD8 (Llamadas células T citotóxicas) son las protagonistas de una de las pruebas más importantes para saber cómo se encuentra el sistema inmunológico, ya que ambos tipos de células trabajan en conjunto para prevenir las infecciones y eliminar células que mutan para convertirse, eventualmente, en cáncer. La prueba que mide estas células se llama hemograma, e incluye la medición del cociente CD4/CD8, que en una proporción normal es de 2 a 1. Sin embargo, este valor suele ser menor cuando se trata de personas con VIH, lo que significaría que hay muchas más células CD8 que células CD4. Si se observa a una persona de edad avanzada pero sin el VIH, la disminución o inversión del cociente CD4/CD8 puede predecir enfermedades que aparecen con la edad e incluso la mortalidad, y en personas con VIH ese cociente sirve para predecir si el paciente avanzará a un cuadro de sida. Un problema inmunológico Los investigadores analizaron un conjunto de cohortes de estudio en Canadá y Estados Unidos, que en total reúne a unas 83 mil 893 personas con VIH, cuyos datos han sido seguidos a lo largo de 20 años. Observaron que en ese lapso se presentaron 5 mil 628 casos de cáncer de diferentes tipos (como cáncer de pulmón, cáncer anal y algunos relacionados con el sida, como un cáncer de los tejidos blandos llamado sarcoma de Kaposi). Al revisar las mediciones de células del sistema inmunológico, hallaron que las personas con un cociente bajo de CD4/CD8 tenían un riesgo 24% mayor de ser diagnosticadas con cáncer en los siguientes seis meses, comparadas con aquellas cuyo cociente era más alto. El exceso de riesgo de cáncer se mantuvo similar a los 12, 18 y 24 meses siguientes. El riesgo de cáncer fue independiente del conteo de células CD4 solamente y de la carga viral (o concentración de virus en la sangre), que son los dos principales valores que se suelen tomar en cuenta para evaluar el estado de salud de una persona con VIH. El estudio mostró que los tipos de cáncer relacionados de manera más significativa con un cociente bajo de CD4/CD8 fueron el cáncer anal y el cáncer de pulmón, que a la vez son los más frecuentes y mortales entre personas con VIH en Estados Unidos. Por ejemplo, en el caso del cáncer anal, los científicos determinaron que las personas con un cociente bajo de CD4/CD8 tenían un riesgo dos veces mayor que quienes tenían un cociente más alto. Estos hallazgos abren una ventana de oportunidad para el cuidado de la salud de las personas con VIH, puesto que describen cómo un examen de rutina (como lo es el hemograma) de hecho arroja datos que permiten identificar a aquellas personas que se encuentran en mayor riesgo, y esto puede optimizar las estrategias de prevención y detección de ciertos tipos de cáncer. Por esto es tan importante que, si has recibido un diagnóstico de VIH, inicies tu tratamiento antirretroviral y te integres a un servicio de salud que le dé seguimiento a tu condición. Si no sabes cómo hacerlo o si quieres retomar tu tratamiento, en AHF Panamá podemos ayudarte. Sólo acércate a nuestras oficinas o escríbenos por Whatsapp.

Ejercicio podría combatir la discapacidad en personas con VIH

La realización de ejercicios de fuerza en las piernas con una intensidad moderada podría ayudar a combatir el avance de la neuropatía periférica en personas con VIH, reveló un estudio recientemente publicado en Sudáfrica, uno de los países del mundo más afectados en la historia del VIH. La neuropatía periférica es un problema relacionado con frecuencia con el VIH, y consiste en el daño que sufren los nervios periféricos, es decir, los que controlan piernas y brazos (tanto sus sensaciones como sus movimientos) y otros órganos como la vejiga y los intestinos. Así, es una afectación que se puede manifestar desde hormigueo y entumecimiento de las extremidades hasta dolor intenso y dificultades para caminar, lo que puede desembocar en discapacidad y dolor crónico, explica el sitio web del Grupo de Trabajo sobre Tratamientos del VIH (gTt-VIH). El papel de los medicamentos Investigadores sudafricanos incluyeron a 102 personas con VIH y neuropatía periférica en un estudio para evaluar cómo influye sobre los síntomas la realización de ejercicios de fuerza. De los participantes, 55% eran mujeres y el promedio de edad fue de 36 años; todos estaban en tratamiento antirretroviral. La mayoría de ellos no desarrollaron la neuropatía hasta que iniciaron el tratamiento contra el VIH. Esto puede estar relacionado con algunos de los medicamentos más antiguos, que se sabe que pueden ser neurotóxicos y se han asociado con la neuropatía. Sin embargo, hasta 61% de los participantes comenzaron su tratamiento entre 4 y 6 años atrás, cuando dichos medicamentos ya eran menos utilizados. Beneficios del ejercicio Los participantes se dividieron en dos grupos, uno de ellos siguió un programa de 12 semanas de ejercicios de fuerza para glúteos y músculos de las piernas en un gimnasio, donde la carga se fue aumentando progresivamente; el otro grupo no recibió una rutina de ejercicio. Se realizaron las mismas pruebas físicas al inicio, a las 6 y a las 12 semanas del estudio (como levantarse de una silla y caminar durante 6 minutos). A las 6 semanas, el grupo que acudía al gimnasio había mejorado su equilibrio y su capacidad de andar (desplazamiento), y a las 12 semanas ambos ejercicios habían mejorado todavía más. Por su parte, las personas que no recibieron una rutina no mostraron cambios favorables en esos mismos elementos (por el contrario, empeoró un poco su equilibrio). El equipo de investigación señala que su estudio tiene algunas limitaciones, como no saber si algunos de los participantes realizaban otro tipo de ejercicios, o el hecho de que el dolor podría interferir con la realización de las pruebas. Sin embargo, sugiere que los ejercicios de fuerza podrían ayudar a mejorar las afectaciones de la neuropatía periférica, que es irreversible. A final de cuentas, el tratamiento antirretroviral es la mejor opción para cuidar tu salud si te han diagnosticado con VIH. Si quieres iniciar o retomar tu tratamiento, o si quieres hacerte una prueba de detección gratis, en AHF Panamá podemos ayudarte. Acércate a nuestra oficina o escríbenos por Whatsapp.

En Panamá, 40% de personas con VIH no sabe que lo tiene

Un informe de Aids Healthcare Foundation muestra que el país está lejos del reto 95-95-95 fijado por Onusida para poner fin al sida. En 2021, hubo mil 363 nuevos casos de VIH y 441 de sida. El objetivo 95-95-95, marcado por el Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre el VIH/sida (Onusida) para poner fin al síndrome de inmunodeficiencia adquirida (sida) en 2030, está lejos de alcanzarse en el país. El reto trae consigo que para 2030 el 95% de las personas que vive con el virus de inmunodeficiencia humana (VIH) debe conocer su estatus, que el 95% de los que conocen su estatus de VIH debe estar en tratamiento y que de ese grupo personas el 95% haya logrado reducir su carga viral. Sin embargo, la realidad en Panamá dista del objetivo establecido —quedan ocho años para cumplirlo—, ya que las estimaciones oficiales indican que un 40% de las personas que vive con VIH no sabe que es portadora del virus, lo que a su vez impide que reciban tratamiento o tengan la posibilidad de una vida sana y productiva. Así lo indica el estudio Aproximación sobre la Oferta y el Acceso a Pruebas Rápidas de VIH en Panamá, elaborado por un equipo técnico de la organización no gubernamental Aids Healthcare Foundation (AHF Panamá) entre octubre de 2021 y febrero de 2022. El estudio, dado a conocer el pasado 28 de abril, detectó que hay barreras de acceso para obtener una prueba o un diagnóstico de VIH, a pesar de que el diagnóstico constituye en la actualidad una de las estrategias más eficientes de control de la transmisión de la infección. Entre las barreras están la falta de tecnólogos médicos, la carencia de información y promoción para la sensibilización de la población sobre la importancia de la prueba; que persiste el estigma y discriminación hacia el VIH/sida; falta de recursos estatales y procesos estandarizados para la oferta de pruebas rápidas de VIH con la debida consejería; demora en la entrega de los resultados; instalaciones de salud que no cuentan con espacio, personal e insumos para ofertar la prueba. Además, el documento indica que una barrera es requerir una orden médica para una prueba rápida en las instalaciones de la Caja de Seguro Social (CSS) y el Ministerio de Salud (Minsa). La coordinadora de AHF Panamá, Natasha Dormoi Eluf, explicó que si bien en el país hay varias organizaciones no gubernamentales e instituciones que colaboran con los esfuerzos gubernamentales en la atención del VIH, existen vacíos legales y barreras, normativas, económicas y sociales que impiden alcanzar mejores resultados, especialmente en la detección temprana a través de pruebas rápidas. Subrayó que se debe invertir recurso en la capacitación de personal y supervisión de cumplimiento para asegurar la adecuada y efectiva implementación de guías y protocolos de atención según la normativa. Dormoi Eluf recomendó que se deben estandarizar los procedimientos para la oferta de pruebas rápidas de VIH, según el algoritmo establecido en todas las instalaciones públicas de salud y asignar recursos para su implementación, tales como recurso humano capacitado, pruebas e insumos, sistema de referencia o vinculación, clínicas de tratamiento, notificación y trazabilidad de casos y contactos. VIH en números Los más recientes datos de Onusida indican que para 2020 se estimaba que 31 mil personas vivían con VIH y, de ellas, solo 19 mil (61%) conocía su estado serológico con respecto al VIH, es decir, que cerca de 12 mil personas (40%) no conocían que eran portadoras del virus. En ese sentido, Amador Goodrigde, expresidente del Mecanismo Coordinador de Panamá para la lucha contra la Tuberculosis, VIH y Malaria —una entidad creada bajo conceptos y lineamientos del Fondo Mundial— y presidente de la Organización Panameña, Anti Tuberculosa (OPAT), sostuvo que de esas 12 mil personas que desconocen que son portadoras del VIH, la gran mayoría está distribuida en adultos jóvenes. “Esta situación mantiene el círculo de infección de nuevas personas”, agregó. Goodridge manifestó que este estudio se encuentra respaldado por varias organizaciones no gubernamentales miembros del Mecanismo Coordinador de Panamá para la lucha contra la Tuberculosis, VIH y Malaria, quienes también han sufrido limitaciones del acceso a pruebas rápidas de VIH. El estudio recomienda que para fortalecer y ampliar la oferta y el acceso al diagnóstico del VIH, personal y promotores adscritos al Minsa debidamente capacitados deberían poder realizar pruebas rápidas en sus entornos comunitarios con mayor alcance a la población de alto riesgo. Durante la presentación del estudio, las autoridades del Minsa reconocieron la necesidad de revisar la norma que limita la participación de personal no laboratorista en estas actividades, y se comprometieron a tener una reunión de seguimiento en los próximos días con las partes interesadas. En paralelo a la pandemia de Covid-19, la lucha contra el VIH/sida, una epidemia según la Organización de las Naciones Unidas, es una realidad que persiste en el mundo y Panamá no es la excepción. Estadísticas del Minsa muestran que en 2021 se registraron mil 363 nuevos casos de VIH y 441 casos de sida. Noticia publicada originalmente en LAPRENSA.COM

El diagnóstico del VIH se rezaga en Panamá

Ciudad de Panamá, 28 de abril de 2022. AIDS Healthcare Foundation (AHF Panamá) presentó a miembros del Mecanismo Coordinador de Panamá, incluyendo autoridades del Ministerio de Salud, Caja de Seguro Social, Ministerios de Educación, Desarrollo Social y Economía y Finanzas, Organización Panamericana de la Salud, sociedad civil y otros actores nacionales e internacionales, los resultados del Estudio Sobre la Oferta y el Acceso a Pruebas Rápidas de VIH en Panamá. Esta aproximación tuvo como objetivo principal identificar los obstáculos y las barreras de acceso al diagnóstico oportuno del VIH por medio de pruebas rápidas.   Entre los hallazgos de la Organización No Gubernamental en este ejercicio, se destaca que nuestro país está lejos de alcanzar las metas poner fin al sida en el 2030.  Hay que recordar que desde 2014 en una reunión de alto nivel en la Ciudad de México, los países miembros de la Organización Panamericana de la Salud, acordaron las metas 90-90-90 para poner fin al sida en 2020, dichas metas evidentemente no se alcanzaron y hoy se han convertido en las metas 95-95-95, las cuales plantean que para 2030 el 95% de las personas que viven con VIH conozcan su estatus, el 95% de quienes conozcan su estatus de VIH estén en tratamiento y que de ese grupo de personas el 95% se encuentre indetectable.  En Panamá según estimaciones oficiales, cerca de 40% de las personas que viven con VIH no saben que son portadoras del virus, lo que a su vez impide que accesen a tratamiento y tengan la posibilidad de una vida sana y productiva. La promoción del diagnóstico temprano constituye en la actualidad una de las estrategias más eficientes de control de la transmisión de la infección, y las pruebas rápidas de VIH permiten conocer de una manera rápida, segura y confidencial el estado serológico de una persona en menos de quince (15) minutos.  Su facilidad de uso y lectura hace posible que puedan ser realizadas en entornos comunitarios, lo que posibilita su acercamiento a grupos de población más expuestos y vulnerables a la infección por el VIH. El estudio también detectó que, si bien en materia legislativa y normativa Panamá favorece el diagnóstico temprano del VIH por medio de pruebas rápidas, (que son de fácil aplicación, rápidas y seguras), son muchas las limitaciones identificadas en la oferta de la prueba tanto en el sistema público de salud como en laboratorios privados.  Al igual que con otras enfermedades crónicas, la situación del VIH en Panamá se ha visto agravada por la pandemia de la COVID-19.   Por otro lado, se identificó que la población encuentra barreras de acceso para obtener una prueba o un diagnóstico de VIH.  Entre las que destacan están las siguientes: Requerimiento de tecnólogos médicos para la aplicación de una prueba rápida de VIH.   Falta de información y promoción para la sensibilización de la población sobre la importancia de la prueba de VIH. Persitente estigma y discriminación hacia el VIH/SIDA, lo que genera una barrera para que las personas con prácticas de riesgo quieran hacerse la prueba. Falta de recursos estatales y procesos estandarizados para la oferta de pruebas rápidas de VIH con la debida consejería (pre y pos prueba) y la vinculación al tratamiento.  Muchas instalaciones de salud no cuentan con espacio, personal e insumos para ofertar la prueba. Demora en la entrega de resultados aumentando el riesgo de que la persona se pierda y no accese a tratamiento. El cobro por la prueba en el sistema público de salud, cuando la gratuidad está normada. Requerimiento de una orden médica para realizarse una prueba rápida de VIH en CSS y MINSA. Asimismo, el análisis realizado plantea recomendaciones y medidas factibles para fortalecer y ampliar la oferta y el acceso al diagnóstico del VIH.  Entre ellas, la posibilidad de que promotores y personal adscrito al MINSA debidamente capacitado pueda aplicar pruebas rápidas de VIH en entornos comunitarios con mayor alcance a la población de alto riesgo. Durante el lanzamiento del estudio, representantes de la sociedad civil que trabajan en VIH/sida reafirmaron los hallazgos presentados y exhortaron a las autoridades competentes atender el rezago en el cumplimiento de las metas internacionales y hacer un análisis minucioso de la evidencia presentada por AHF Panamá, con el fin de tomar las medidas necesarias para controlar la epidemia. LEE EL INFORME COMPLETO AQUÍ https://pruebasvihpanama.org/wp-content/uploads/2022/04/Aproximacioen-sobre-la-Oferta-y-el-Acceso-a-Pruebas-Raepidas-de-VIH-en-Panamae-.pdf SOBRE AHF: Por su parte, autoridades del Ministerio de Salud reconocieron la necesidad de revisar la normativa que limita la participación de personal no laboratorista en estas actividades, y se comprometieron a tener una reunión de seguimiento en un plazo no mayor de 15 días con las partes interesada.   Aids Healthcare Foundation (AHF), la organización mundial más grande en la respuesta al VIH y sida. Actualmente proporciona atención médica y/o servicios a más de 1.6 millones de personas en 45 países de todo el mundo. Para obtener más información sobre AHF Panamá, visita nuestro sitio web: www.pruebasvihpanama.org, encuéntranos en Facebook: AHF Panama y síguenos en Twitter:  AHF_Panama  e Instagram:  ahf_panama_latam CONTACTO DE MEDIOS EN (PAÍS): Natasha Dormoi Eluf Coordinadora de País Cel: (507) 6840-7279 Email: [email protected]

Cada vez más diagnósticos tardíos de VIH en mayores de 50 años

De acuerdo con un reciente estudio, las tasas de diagnósticos tardíos de VIH en personas jóvenes ha disminuido en todo el mundo, pero ha sucedido lo contrario al diagnosticar a personas de 50 años de edad o más. Se considera que el VIH ha sido detectado tardíamente cuando la persona tiene una cantidad de células CD4 (células del sistema de defensa) de 350 células o menos por cada milímetro cúbico de sangre, explica el portal del Grupo de Trabajo sobre Tratamientos del VIH (gTt-VIH). Una persona sana tiene entre 500 y 1,200 células/mm3, por lo que un conteo de 350 o menos implica que el sistema inmunológico está deteriorado. Esta afectación expone a las personas a un mayor riesgo de enfermedades, además de que es más probable que transmitan el VIH a otros. Cifras crecientes El estudio en cuestión, publicado en febrero en la revista médica The Lancet HIV, analizó datos de entre los años 2000 y 2019, extraídos de siete grandes cohortes de personas con VIH en diversas regiones del mundo. Los datos más recientes (2017-2019) mostraron que un importante porcentaje de las personas con VIH tenían más de 50 años cuando fueron diagnosticadas. En América del Norte fue el 24%, en África occidental fue el 19%, en la región Asia-Pacífico fue el 15%, en África central fue el 13%, en África oriental fue el 12% y en África meridional fue el 8%.  En América Latina y el Caribe, la proporción de personas diagnosticadas después de los 50 años fue de 11%. Según el análisis, en las cohortes de África hubo más hombres que mujeres diagnosticados pasados los 50 años, mientras que en las cohortes de América el panorama fue el contrario. El reto de diagnosticar a tiempo Cabe señalar que el diagnóstico tardío fue relativamente común en todas las cohortes, pero la proporción fue mayor en quienes tenían por arriba de 50 años. Por ejemplo, en África oriental, 54% de las personas de menos de 50 años fueron diagnosticadas tardíamente, frente a 67% de los mayores. En América Latina, los porcentajes fueron 49% de los menores de 50 años versus 61% de las personas mayores. En la región Asia-Pacífico, hasta 81% de los mayores de 50 años tuvieron un diagnóstico tardío. Además, el equipo de investigación observó que la tasa de diagnósticos tardíos ha ido cambiando con el tiempo, pues hasta alrededor de 2004, el promedio de células CD4 en las personas menores y mayores de 50 años era muy similar, pero en tiempos recientes los más jóvenes presentan niveles más altos de CD4 al momento del diagnóstico. Esto podría estar relacionado con que las pruebas de detección de VIH se promueven principalmente entre adultos jóvenes, por lo que las personas mayores no se perciben como una población en riesgo de VIH. Para abordar esta problemática, los investigadores sugieren que se ofrezca la prueba de VIH en las consultas médicas de las personas mayores, sin dar por hecho que los problemas de salud que presentan son “propios de la edad”. Y recuerda: no importa tu edad, las pruebas de VIH son para todas las personas y en AHF Panamá las realizamos de forma gratuita. Acude a nuestra oficina y hazte la prueba ya.

El tratamiento que previene el VIH aumenta el placer y la intimidad sexual

La profilaxis pre-exposición al VIH (PrEP), es decir, el tratamiento que se toma para evitar adquirir el virus, hace sentir a las personas que su placer e intimidad sexual mejora, de acuerdo con un análisis publicado en la revista científica The Journal of Sex Research. Hasta ahora, la PrEP se había asociado más con los llamados “comportamientos de riesgo”, por ejemplo, las relaciones sexuales con múltiples parejas o las prácticas sexuales combinadas con el uso de drogas, por lo que a lo largo del tiempo ha persistido cierto estigma sobre las personas que la utilizan.  Por eso, científicos de Estados Unidos, liderados por la doctora Christine M. Curley, se dieron a la tarea de buscar beneficios psicológicos que pudiera aportar este tratamiento. Cercanía emocional El equipo de investigación analizó 16 estudios realizados en Estados Unidos, Canadá, Australia, Reino Unido, Francia, Bélgica y Uganda, que reunieron a un total de 2,658 participantes, 98% de los cuales eran hombres. En general, los científicos identificaron algunos temas comunes en los estudios: los usuarios piensan que la PrEP aumenta la intimidad y las opciones sexuales, elimina barreras para la cercanía y reduce la ansiedad sexual. Además, tanto en personas solteras como en quienes tenían una relación estable, se observó que están más dispuestas a usar la PrEP ya que ésta ofrece el potencial de aumentar la cercanía y la intimidad, lo cual va mucho más allá de simplemente quitar la barrera física que significa un condón. Muchos de los participantes también dijeron que la PrEP es sexualmente liberadora, que amplía la cantidad de potenciales parejas (ahora incluyendo a personas con VIH) y que les permite sentirse menos preocupados por el sexo anal. El condón no salió del escenario La investigación también reveló que el uso de PrEP no hizo que los participantes abandonaran el uso del condón, aunque es cierto que muchos dijeron que los usaban con menos frecuencia. El uso del condón también ha sido enfatizado en los entornos donde se proporciona el medicamento preventivo, pues éste actúa solamente contra el VIH y no contra otras infecciones de transmisión sexual que también pueden tener grandes implicaciones de salud. En conclusión, los autores recomiendan que los mensajes sobre la PrEP no hagan tanto énfasis en la protección contra un riesgo, sino en los beneficios que puede traer en cuanto a placer y satisfacción sexual, reconociendo como objetivos válidos estos aspectos de la vida sexual. Si quieres más información sobre la PrEP y otros servicios de VIH, como pruebas gratis o condones sin costo, acércate a AHF Panamá. Escríbenos por Whatsapp y contestaremos todas tus dudas.

El VIH es más agresivo si se transmite entre heterosexuales

El VIH tipo 1 (o VIH-1), el más extendido en todo el mundo, es más virulento cuando se transmite en un coito pene-vagina, es decir, en una relación sexual heterosexual. A esta conclusión llegó un equipo de investigación de la India, que analizó muestras de unas 340 mil personas que viven con el virus. El estudio, recientemente publicado en la revista médica PLOS Pathogens, incluyó a hombres y mujeres heterosexuales, y también a hombres que tienen sexo con otros hombres (HSH), de diversos grupos étnicos, países y años de análisis. Cabe recordar que en todo el planeta se han almacenado y analizado los expedientes clínicos y hasta las muestras biológicas de grandes grupos de personas con VIH durante muchos años. Estos grupos, llamados cohortes, proveen de información a otros científicos para investigar más a fondo ciertas características relacionadas con la infección. La supervivencia del más apto Los investigadores Narendra Dixit y Ananthu James, autores del estudio, explican que el VIH-1 encuentra cuellos de botella al momento de su transmisión de un individuo a otro, pero cada cuello de botella puede ser diferente según el modo de transmisión. “Mientras más fuerte sea este cuello de botella, más apta debe ser la cepa del virus para transmitirse exitosamente”, describen en su artículo. Es por esto que se da una especie de selección de la cepa del virus que se transmite entre grupos clave. Por ejemplo, no existe el mismo cuello de botella en la transmisión sanguínea que se puede dar entre personas que se inyectan drogas, que en la transmisión mediante el sexo anal entre hombres o que en la transmisión en el sexo heterosexual pene-vagina. La forma en que estos científicos midieron la virulencia (o agresividad) del VIH fue con la cantidad de células de defensa del cuerpo (CD4) al poco tiempo de haberse diagnosticado la infección. A mayor agresividad del virus, menor cantidad de células inmunológicas disponibles. Observaron que la enfermedad fue más agresiva debido a las cepas transmitidas entre heterosexuales que entre HSH. A la par, encontraron que la cantidad de virus en sangre de no fue diferente en ambos grupos, por lo que se pudo concluir que los HSH fueron “más tolerantes, pero no más resistentes” a las cepas que se transmitieron entre ellos. Los autores concluyen que las cepas de virus transmitidas entre heterosexuales son más virulentas que las transmitidas entre HSH, y agregan que estos hallazgos servirán para mejorar las estrategias de intervención en los diferentes grupos vulnerables al VIH. Recuerda que no importa cuáles sean tus prácticas sexuales o si tienes un consumo de sustancias, en AHF Panamá realizamos pruebas de VIH gratis en un entorno libre de estigma y discriminación. Saber tu estatus es mejor. Acércate a nuestras oficinas o escríbenos por Whatsapp.