¿Vives con VIH y también con VPH? Evita el cáncer anal

Cuando vas a una consulta médica y se detecta una infección de transmisión sexual (ITS) como el VIH, es importante hacer pruebas en busca de otras infecciones similares. Esto porque, aunque a veces se olvide, hay muchos otros virus, bacterias y hongos que pueden adquirirse mediante la actividad sexual sin condón. Una de las ITS más comunes es la causada por el virus del papiloma humano (VPH) que está altamente relacionado con el cáncer anal. Algunos estudios consideran que hasta 60% de las personas entre los 15 y 25 años de edad tienen este virus, que algunas ocasiones es eliminado por el organismo y en otras permanece a largo plazo. ¿Cómo saber si tienes VPH? Algo que puede generar confusión es que no hay un solo tipo de VPH. En realidad, esta es una clasificación que designa a más de 100 subtipos del virus. Algunos de ellos pueden causar cáncer en el ano, en el cuello del útero, en el pene, en la faringe o la cabeza, ya que se transmiten a través del sexo vaginal, anal u oral. Otros tipos de VPH son responsables por las verrugas genitales y anales. Existen 14 cepas del VPH que son consideradas de alto riesgo para el desarrollo de cáncer, pero por lo general estas cepas no causan verrugas. Y viceversa, las cepas que causan verrugas no suelen provocar cáncer. Sin embargo, hay que tener en cuenta que una persona puede estar infectada con más de una cepa al mismo tiempo, como explica la Organización Panamericana de la Salud. A esto hay que sumar que se ha observado que las personas con VIH son más propensas a desarrollar cáncer anal, el cual está altamente relacionado (90% de los casos) con el VPH. Pero para detectar este tipo de cáncer es necesario hacer estudios específicos que indaguen a nivel celular, ya que las lesiones precancerosas se localizan en la capa de las llamadas células escamosas anales. Así, tanto las personas con VIH como su equipo de atención médica deben estar pendientes si existe un historial de verrugas anales por VPH. Un estudio realizado en mil 733 personas con VIH y un historial de verrugas encontró que el 24% de ellas desarrollaron lesiones precancerosas en el ano. Diversas guías de tratamiento del VIH recomiendan que se realicen pruebas de Papanicolau o anoscopías con frecuencia, aunque no hay un acuerdo general sobre cada cuánto tiempo es conveniente. La detección temprana de lesiones anales, esto es, en etapa precancerosa, puede ayudar a detener la enfermedad y evitar que evolucione a cáncer. Para la prevención de todo tipo de enfermedades, el diagnóstico es fundamental. ¿Quieres saber si tienes VIH? En AHF Panamá realizamos pruebas de VIH gratis y proporcionamos condones sin costo. Acércate a nuestras oficinas o escríbenos por Whatsapp.

Si vives con VIH, cuida tu salud bucal

La infección por VIH deja a las personas más expuestas a problemas bucales y dentales, ya que el virus debilita al sistema inmunológico. Afortunadamente, el uso de un tratamiento antirretroviral eficaz ha disminuido considerablemente los problemas que se pueden desarrollar, pero se siguen presentando algunos largamente relacionados con la infección. Dado que la atención dental puede involucrar sangre, uno de los fluidos corporales capaz de transmitir el VIH, podría suceder que tanto la persona con el virus como el odontólogo tuvieran cierto temor de una transmisión. Sin embargo, hace décadas que se estandarizaron los protocolos de higiene que protegen tanto al especialista como a la persona usuaria, evitando no sólo la transmisión del VIH sino de otros virus, como el de la hepatitis C. Entonces no hay razón para que una persona con VIH no reciba atención dental periódicamente, con especial atención en ciertos problemas que son frecuentes. Lo que debes saber Antes de que hubiera un amplio acceso a la terapia antirretroviral que controla el VIH, eran frecuentes los casos de hiperpigmentación de la mucosa oral (manchas oscuras en la lengua o las mejillas), enfermedad (inflamación) de las glándulas salivales y úlceras bucales, esto de acuerdo con un artículo recientemente publicado en la revista científica Journal of the National Medical Association. Sin embargo, hay que decir que las personas bajo tratamiento pueden seguir presentando problemas bucales importantes. El más común, según lo reporta la Asociación Dental Americana (ADA) es una intensa sequedad de boca, llamada xerostomía, la cual puede aparecer en hasta 40% de las personas con VIH. Este problema puede obstaculizar la correcta masticación de los alimentos y así disminuir la absorción de nutrientes, además de que facilita la aparición de caries. Es importante hablar de la xerostomía con el equipo médico que te está tratando, pues existen opciones para resolver el problema. Otras afectaciones bucales frecuentes son las causadas por infecciones oportunistas como: Candidiasis Criptococosis Histoplasmosis Citomegalovirus Virus del herpes (que puede llevar a la muerte del tejido de las encías) Gingivitis (inflamación de las encías) Periodontitis (estado avanzado de gingivitis que no se puede revertir) La salud bucal debe ser parte integral de la salud de las personas con VIH. Si no tienes acceso a la atención médica o has interrumpido tu tratamiento, en AHF Panamá podemos orientarte. Visítanos o escríbenos por Whatsapp y resolveremos tus dudas.

Menopausia y VIH: cuida tus huesos

Las mujeres que viven con el VIH experimentan diferentes afectaciones de salud que los hombres que también tienen la infección. Las hormonas juegan un papel crucial y es importante saber qué puedes esperar en tu salud sexual y reproductiva cuando has sido diagnosticada con el virus. Aunque no se ha estudiado lo suficiente, algunas investigaciones han encontrado que las mujeres con VIH pueden experimentar más síntomas en la menopausia que aquellas sin VIH, señala el sitio web Aidsmap.com, un portal especializado en todo lo relacionado con este virus. De este modo, la resequedad vaginal, la falta de interés en las relaciones sexuales, los sofocos o bochornos, la depresión y la ansiedad podrían aparecer cuando llega el fin de tus menstruaciones. Si experimentas alguno de estos síntomas, platica con el personal de salud que te atiende regularmente y exprésales tus inquietudes. Cuidado con la osteoporosis Uno de los problemas de salud a los que se exponen todas las mujeres a partir de la menopausia es la osteoporosis, es decir, la disminución de la densidad de los huesos, la cual los hace especialmente frágiles. Sin embargo, parece ser que el propio VIH es un factor de riesgo de osteoporosis independiente de la menopausia, por lo que las mujeres que viven con VIH deben poner especial atención en su densidad ósea. Un estudio reciente reveló que el vivir con VIH y la etapa de la menopausia en la que se encuentra una mujer son factores que se suman para provocar una baja densidad ósea. El equipo de investigación incluyó a 158 mujeres con VIH y 86 mujeres sin VIH, y comparó sus niveles de pérdida ósea entre grupos similares en edad, grupo étnico, índice de masa corporal, diabetes, insuficiencia renal y otras características. Se midió la densidad ósea en diferentes áreas del esqueleto y se observó que las mujeres con VIH tuvieron entre 5 y 9% menos densidad ósea en la parte baja (lumbar) de la columna, el cuello del fémur y la cadera. Sin embargo, los casos de osteoporosis como tal (la forma más grave de pérdida ósea) no fueron muy frecuentes en ninguno de los dos grupos, aunque sí se registró un 5% de casos en mujeres con VIH frente a sólo 2% en aquellas sin VIH. Los resultados de las mujeres con VIH no tenían que ver con su conteo de células de defensa (o CD4), con la carga viral (cantidad de virus circulante en la sangre), el tiempo de diagnóstico, enfermedades relacionadas con el sida ni tipo de tratamiento antirretroviral. Es decir, el solo hecho de tener VIH era la diferencia. Si vives con VIH y crees que puedes estar llegando a la menopausia, o si ya estás en ella, puedes pedir a tu equipo médico que haga pruebas para comprobar la salud de tus huesos. Es tu derecho recibir una atención médica lo más completa posible. ¿Aún no te has hecho una prueba de VIH o si tienes dudas sobre cómo empezar tu tratamiento? En AHF Panamá podemos apoyarte. Escríbenos por Whatsapp y resolveremos tus dudas.

Si vives con VIH, protégete de una reinfección

Una vez que has recibido un diagnóstico de VIH, podrías comenzar a replantearte varios aspectos de tu vida, entre ellos, tu vida sexual. Muchas personas enfrentan el dilema de si hablar o no sobre su situación con su pareja o parejas sexuales, y reconocen la necesidad de usar condón en todas sus relaciones íntimas para no transmitir el virus. Sin embargo, también se les puede ocurrir la idea de que, si solo se relacionan íntimamente con otras personas con VIH, entonces no es necesario el preservativo, pues están en igualdad de condiciones. Esto es falso. Existen varios subtipos o cepas del VIH, y el sexo sin protección te puede poner en riesgo de adquirir una cepa distinta de la que está en tu organismo. Si eso sucediera, es posible que la nueva cepa sea resistente a algunos medicamentos antirretrovirales, y si se reproduce en tu cuerpo, podría incluso dominar sobre el virus previo y hacer que ya no responda al tratamiento que estabas tomando, como lo explica el Grupo de Trabajo sobre Tratamientos del VIH (gTt-VIH) en su guía de salud sexual para personas con VIH. Una reinfección de VIH puede provocar que tus niveles de células CD4 disminuyan de manera importante y que la carga viral aumente. A esto habría que sumar que algunos de los medicamentos podrían ya no funcionar para ti, y el cambio de tratamiento quizás te llevaría a otro esquema menos sencillo de tomar o que tenga otros efectos secundarios por los que tendrías que pasar. Cuidarte está en tus manos Para una sexualidad más segura y despreocupada, el condón es la mejor opción. Recuerda que esta herramienta te protege de otras infecciones de transmisión sexual que aumentan el riesgo de transmitir o adquirir el VIH (incluso en una reinfección). Si el uso del preservativo no es viable para ti por múltiples circunstancias, puedes probar ciertas prácticas sexuales que no impliquen penetración, como la masturbación mutua o la estimulación que no involucre un intercambio de fluidos sexuales. Si quieres saber más sobre cómo protegerte y proteger a otros, acércate a AHF Panamá. Puedes escribirnos por Whatsapp y resolveremos tus dudas.

Alcohol: lo que debes saber si vives con VIH

El consumo de alcohol es una constante en casi todos los eventos sociales. Incluso durante la actual pandemia, aunque el contacto físico ha estado restringido, algunas personas crearon reuniones virtuales donde cada quien tomaba su bebida favorita sin exponerse a un contagio. Ya sea presencial o virtual, durante la temporada festiva de fin de año que se acerca, es importante que las personas con VIH tengan información clara sobre cuándo y cómo pueden consumir alcohol de forma segura. ¿Cómo afecta a las personas con VIH? Según el sitio web aidsmap.com, algunos estudios han mostrado que el alcohol puede ser más dañino para personas con VIH que para la población sin este virus. Esto se debe a dos razones principales: una, el alcohol puede dañar el hígado, que es el órgano donde se procesan los medicamentos antirretrovirales, y la otra, el efecto del alcohol en exceso puede hacer que la persona no tome sus medicamentos de forma correcta y/o a tiempo. Es importante señalar que el alcohol no interfiere con la acción de los medicamentos antirretrovirales, pero sí tiene interacciones negativas con fármacos para otras enfermedades, como algunos antibióticos, medicamentos contra la tuberculosis o algunos antidepresivos y sedantes, según lo señala este portal especializado. Por otro lado, se ha visto que las personas con VIH en tratamiento presentan niveles más altos de alcohol en la sangre que quienes no tienen VIH, y aquellas personas con VIH que no toman antirretrovirales registran niveles todavía más altos que los dos grupos anteriores. Además, cuando una persona con VIH tiene también hepatitis B o C, el alcohol puede empeorar el daño en el hígado y elevar las grasas en sangre (como el colesterol) que ya de por sí tienden a subir con algunos medicamentos antirretrovirales. Finalmente, algo tan básico como beber de más y vomitar dentro de la primera hora después de haber tomado los antirretrovirales hará necesario repetir la dosis. ¿Cuánto se puede consumir? Las autoridades de salud del Reino Unido han desarrollado una guía práctica para un consumo seguro de alcohol. Señala la importancia limitar las unidades de alcohol que una persona toma por semana, para mantenerse libre de las consecuencias negativas de beber en exceso. Según esta guía, es saludable tomar 14 unidades de alcohol por semana, pero el medir una unidad no es tan sencillo. Según la bebida que se tome, una unidad de alcohol equivaldría a: El cálculo tanto de unidades de alcohol como de calorías por cada bebida puede obtenerse mediante este formulario.  Pero quizás la recomendación principal es distribuir el consumo de alcohol a lo largo de la semana. Es decir, beber una copa de vino tinto 6 días a la semana es mejor (y más saludable) que beber las 6 copas juntas una noche de sábado. Ya que se han encontrado algunas susceptibilidades especiales en personas con VIH, es mejor controlar la cantidad de alcohol para no acarrear problemas a largo plazo. En AHF Panamá te ofrecemos condones y pruebas de VIH gratis, así como apoyo para vincularte a los servicios de salud si ya tienes tu diagnóstico. Acude a nuestra oficina o escríbenos por Whatsapp.

Relaciones sanas sin dependencia sexual

En la vida hay dos puntos dentro de las relaciones que son la necesidad y el deseo. El primero es un reflejo de baja autoestima, carencias y tristezas, mientras que el segundo es totalmente desinteresado.   “Cuando se necesita es que yo estoy esperando algo que no estoy dispuesto a dar en la misma medida”, explica el Dr. Argentino Michael Meir.  Con el tiempo la necesidad pasa a convertirse en apegos. Apegos que son el reflejo de patrones existentes desde la infancia, los que en la vida adulta se intentan llenar con acciones que al final producen desagrado y sentimientos de sufrimiento.  Desde el punto de vista psicológico, este comportamiento es una conducta patológica, en la que el sexo es el centro de atención, ya que las personas se apegan a las sensaciones adictivas que experimentan con la práctica. Cuando el sexo se convierte en una adicción, la persona adopta un comportamiento imprudente que repercute afectando en su salud, debido a la exposición constante a infecciones de transmisión sexual como el VIH y demás.  También le afecta como persona, porque su autoestima y confianza no está al nivel que le permita convencerle de que es suficiente para otra persona, al igual que afecta su entorno al experimentar la ansiedad y depresión se puede distanciar socialmente, es decir que su dependencia lo convierte en una persona disfuncional. Círculo vicioso Esta conducta es repetitiva, pasando del clímax al malestar de no tenerlo cuando quiere, lo que provoca sentimientos de tristeza, aquí los patrones de conducta influyen en gran parte la autoestima.  “Esas pequeñas cosas que traes en el inconsciente de ti y sobre ti son las que afectan tu autoconcepto, son las que te hacen pensar que no vas a ser suficiente para nadie”, señala la psicóloga y sexóloga Gabriela Ornelas en su contenido web. Es importante tener claro lo que se siente y piensa de uno mismo. Evitar siempre darle cabida a los pensamientos negativos que causan autosabotaje, y alimentar lo que se siente por uno mismo porque así será el resultado de nuestra autoestima, que es la raíz de todos los apegos.  Para cambiar la situación se recomienda entender y reconocer el comportamiento que se está desarrollando y buscar la ayuda especializada que se requiere.  Además, es importante poder expresar ya sea con la pareja o compañero eventual los aspectos positivos y negativos, porque de acuerdo con los psicólogos cada cosa que no se habla, son resentimientos que se crean.  Nadie puede ayudar a la persona si ella misma no reconoce su patología, la madurez implica evolución y tener como objetivo el desarrollo de la inteligencia emocional propia, para lograr vencer las dependencias En AHF Panamá ofrecemos consejería gratuita, además de pruebas de VIH, condones y vinculación a tratamiento. Para más información, escríbenos por WhatsApp o Agenda tu cita. 

Posiciones de alto riesgo para el pene

Se cree que durante el sexo todo se vale, a tal punto que algunos en el calor del clímax o por querer innovar para alcanzar el máximo placer sexual, optan por poner en práctica posiciones que, aunque las consideren inofensivas, pueden volverse peligrosas y provocar una lesión grave como lo es la fractura de pene.  Aunque es un hecho poco frecuente en las salas de urgencia, situaciones como deslizar el pene fuera de la vagina y empujarlo accidentalmente contra la pelvis o la masturbación agresiva conocida como taqaandan, que consiste en doblar con fuerza la parte superior del pene erecto para relajar una erección, puede provocar que se dé este traumatismo.  ¿Cuáles son esas posiciones tan peligrosas? Curiosamente una de las posiciones más ejecutadas y que se le conoce como la posición de la vaquera, que es cuando la mujer está sobre el hombre, es considerada la posición sexual más peligrosa.  La causa es porque generalmente la mujer es quien controla todo el movimiento y todo su peso corporal recae sobre el pene erecto, lo que puede producir su aplastamiento o fractura, dejando al hombre sin tiempo para interrumpir el movimiento del ingreso erróneo del pene. Otra posición es la del perrito y que puede generar lesiones de mayor gravedad. En este caso, el hombre es quien domina la penetración, pero si experimenta un alto grado de excitación e intensidad puede sacar el pene de la vagina y golpear con fuerza el perineo o la sínfisis del pubis, que no es más que la articulación cartilaginosa media que une las ramas superiores, derecha e izquierda de los huesos púbicos, provocando igual la lesión.  ¿Cómo me doy cuenta de que me fracture el pene? De acuerdo con un estudio realizado por Mayo Clinic, algunos signos y síntomas de una fractura de pene pueden ser: dolor inmediato de pene, un sonido de chasquido o crujido, pérdida rápida de la erección, hinchazón en el cuerpo del pene, decoloración del cuerpo del pene debido al sangrado debajo de la piel.  También puede suceder que el conducto que drena la orina del cuerpo (uretra) se dañe, presentando sangre en la abertura urinaria del pene.  Por tal razón, como toda fractura, requiere atención médica urgente. Luego de examinar la situación, los médicos recomendarán una reparación quirúrgica rápida. De no hacerla, se corre el riesgo de que el pene adopte una forma curva o presentar una incapacidad permanente de conseguir o mantener una erección lo suficientemente firme para el sexo, lo que se conoce como disfunción eréctil. En AHF Panamá creemos que todos los seres humanos deben ser libres de disfrutar su sexualidad de manera responsable, pero como cada quien quiera. Por lo que en nuestros centros encontrarás condones gratis, pruebas de VIH e ITS, consejería y vinculación a tratamiento de manera gratuita. Agenda tu cita HOY. 

Ignorar la realidad, mecanismo de defensa del miedo

Era la segunda vez que estaba en las oficinas de AHF Panamá y sentía que para involucrarme con el trabajo debía hacerme la prueba rápida, pero en el fondo tenía miedo.  Obviamente mi conciencia me recordaba que hacía 3 meses no había sido muy responsable en la intimidad, por ende, he ahí mi miedo.  En mi mente ya me veía que me apartaban para una oficina a solas para darme los resultados, pensaba en mis hijos, pero lamentablemente hacía 3 meses atrás no lo había hecho lo suficiente.  Prueba Rápida de VIH Llené una hoja con mis datos y otras preguntas que son de carácter privado que solo la maneja AHF, mientras esperaba los resultados.  Quería parecer relajada, no quería evidenciar mi angustia interna. Cuando me dieron el resultado a Dios gracias fue negativo, junto con el consejo de mis compañeros de que para la próxima sea más responsable, y por suerte la mascarilla ocultó mi vergüenza. Y por alguna razón no me sentí del todo aliviada, porque haciendo retrospectiva, esas acciones de minutos podían tener repercusiones a largo plazo. Aunque en la actualidad ya el VIH no es como antes y existen materiales para mayor documentación, pero la ignorancia es atrevida. Miedo y VIH Pero ese miedo que sentí no era ajeno a otras personas. Hablando con mis amigas, las 3 me dijeron que igual sienten miedo cuando se trata de hacerse la prueba, porque a pesar de estar con parejas estables, existe la duda de que puedan estarse exponiendo. Y sí, entiendo el temor, pero no podemos tener valentía selectiva e ir por la vida en modo egipcio, ignorando los que nos incomoda, pensando que de esa manera solo va a desaparecer o pensando que mientras no me pase a mí no me debe importar. Debemos dejar los miedos y enfrentar nuestras verdades, ignorando la realidad no va a cambiar. Y he entendido que, actuando a tiempo, se puede prevenir que la situación sea mayor.  Cuidarnos es cuidar a quienes amamos y quienes nos aman quieren que nos cuidemos. Así que no seas como yo hace tres meses y por más que tus hormonas quieran dominarte, primero date una ducha bien fría y dirígete a AHF, te haces la prueba y de paso buscas gratis un paquete de preservativos. No busques más excusas.  En AHF Panamá ofrecemos pruebas rapidas y gratuitas de VIH. Son seguras y confidenciales. Además ofrecemos vinculación a tratamiento y condones gratis. Agenda tu cita HOY y sal de la duda. 

Trasplante de órganos entre personas con VIH: nuevas posibilidades

El primer trasplante de órganos entre personas con VIH de Estados Unidos se realizó apenas en mayo pasado, en el prestigioso hospital Johns Hopkins. Así, este país se situó detrás de Sudáfrica, que fue la primera nación en llevar a cabo un procedimiento como este, que había estado vedado por la ciencia médica hasta la fecha. Aun después de 40 años de la aparición de los primeros casos de sida, hay muchas ideas sobre el VIH que no han cambiado tanto. En la década de los ochenta, cuando la infección se identificó, se prohibieron muchos procedimientos médicos con personas con VIH, entre ellas la donación de órganos, pues se consideran “contaminados” con el virus. Falta investigación  A la vez, no se le dio prioridad a investigar la posibilidad de trasplantar un órgano de una persona con VIH a otra, principalmente porque, al inicio de la epidemia, la esperanza de vida de las personas diagnosticadas era muy baja, y se creía que no valía la pena destinar recursos a hacer este tipo de trasplantes. Sin embargo, hace ya más de 20 años que se desarrolló un esquema de tratamiento efectivo contra el VIH que controla la infección y prolonga la esperanza de vida de las personas que tienen el virus. A esto le han seguido múltiples estudios que han ido desmintiendo esa idea de que las personas con VIH viven menos que las que no lo tienen. Una esperanza cada vez más real Esto nos lleva a este 2021, donde la constante abogacía de médicos, sociedades científicas y activistas ha logrado que se comiencen a abrir las puertas de la donación de órganos entre personas con VIH, lo cual podría salvar muchas vidas al agilizar las tan extensas listas de espera cuando se trata de obtener un órgano. Según lo informa el portal web de la Revista Multidisciplinaria del Sida, los investigadores del hospital Johns Hopkins calculan que, cada año, entre 500 y 600 persona con VIH en Estados Unidos serían potenciales donantes de órganos, los cuales salvarían la vida a más de mil pacientes, también con VIH. La donación de órganos salva vidas Ya que los tratamientos contra el VIH han provocado un aumento en la expectativa de vida de las personas, éstas también han presentado cada vez más enfermedades que dañan ciertos órganos, tal como les sucede a las personas que no tienen VIH. Así, las enfermedades que se solucionarían con un trasplante de riñón o de hígado son las que más llevan a la muerte a las personas con VIH. ¿Por qué no intentar solucionar estos problemas implementando los trasplantes entre personas que tienen el virus? Es importante abrir la discusión sobre el tema y así lograr que cada vez más países se abran a esta posibilidad, que según algunos estudios, ha sido bien aceptada tanto por los potenciales donantes como por quienes serían los receptores beneficiados. Recuerda que detectar el VIH a tiempo es vivir. Si ya tienes un diagnóstico y te gustaría comenzar tu tratamiento. Escríbenos por WhatsApp: +507 6767-7427 y si quieres realizarte una prueba gratuita de VIH, agenda tu cita en: https://pruebasvihpanama.org/agenda-tu-cita/ 

Adherencia al Tratamiento Antirretroviral

La adherencia al Tratamiento Antirretroviral significa tomar la dosis correcta de tus medicamentos, exactamente como te lo recetó el médico. Para detener con éxito la replicación del VIH y mantener suprimida la carga viral, los niveles de los medicamentos anti-VIH deben mantenerse lo suficientemente altos en la sangre las 24 horas del día, todos los días. Si los niveles de los medicamentos bajan demasiado, puede ocurrir resistencia a los medicamentos. La resistencia al VIH puede causar que tus medicamentos dejen de funcionar como corresponde y puede limitar futuras opciones de tratamiento. También es posible transmitir VIH resistente a medicamentos a otras personas, haciéndoles más difícil el tratamiento de su propia infección. Crea rutinas Los hábitos nos sirven para lograr una organización en nuestra vida y es así como se puede llegar a tener una adherencia al Tratamiento Antirretroviral, esto nos ayudará a llegar a la indetectabilidad y no poder transmitir el virus de VIH a otras personas, así como reforzar nuestro sistema inmune. Para ello debemos buscar algunas estrategias como: en nuestro celular podemos programar una alarma como recordatorio para tomar la medicación a la misma hora, todos los días y comprar un pastillero como forma de llevar el control de los días que tomamos la medicación y tenerla en un lugar fijo, como en la mensa de noche o en el baño. Éste hábito debe ser tu mejor amigo, pues de él dependerá tu salud. La adherencia al tratamiento puede afectar a cualquiera. No te sientas culpable de hablar con tu doctor sobre cualquier dificultad que puedas tener para tomar tus medicamentos a horario. Hay ciertas situaciones que han demostrado afectar la adherencia. Refuerza tus pensamientos Actitud: las personas que están más convencidas de que sus medicamentos les hacen bien, generalmente son las que tienen más facilidad para adherirse a sus regímenes. Comprender cómo y por qué funcionan los medicamentos puede ayudar con la adherencia. Estado de ánimo: las personas que están deprimidas tienen más dificultad para adherirse a sus regímenes de tratamiento, que las que no están deprimidas. Si sospechas que estás deprimida/o, habla con tu proveedor de atención médica. Desorden: el nivel de desorden en tu vida y el estrés que este crea, puede generar problemas de adherencia. Trata de organizar el trabajo, la vida familiar y tu tratamiento de una forma armoniosa y equilibrada. Piensa en ti: es importante recordar que tu salud debe estar primero; no puedes cuidar de otros si no te cuidas a ti mismo. Si necesitas ayuda para atender a cualquier dificultad de adherencia, habla con tu proveedor de atención médica. Encontrar a otras personas en tu situación puede ayudarte. Únete a un grupo de apoyo o conéctate con otras personas VIH positivas. Importancia de mantener la adherencia Con el apego al tratamiento antirretroviral es posible llegar a no transmitir el VIH, ya que se logra una carga viral indetectable y mantener niveles ideales de linfocitos CD4. Con una buena adherencia al tratamiento antirretroviral se puede vivir una vida plena, productiva y sana. Pruébate y trátate.