Sexo casual para principiantes

Es verdad que estamos en la época donde tener sexo casual es lo más fácil del mundo. Por un lado, las herramientas de la comunicación permiten contactar a personas con interés similar (o sea, el sexo), ahorrando el tiempo de un flirteo a la antigua. Por el otro, la sociedad actual es mucho más permisiva con los contactos eventuales, por lo que las posibilidades se multiplican. Esto puede sonar muy natural y hasta obvio para las generaciones de milenial en adelante, pero yendo hacia atrás en los rangos de edad, no necesariamente se sabe todo sobre el sexo en la era de internet. Por eso, nunca está de más recordar el ABC de lo que se debería tomar en cuenta al momento de entablar este tipo de contactos. ¿Qué es el sexo casual? Para empezar, habría que definir el sexo casual, y establecer primero lo que no es: sexo sin sentido. El sexo puede carecer de sentido incluso dentro de una pareja estable. En realidad, el sexo casual se refiere a una relación sexual sin compromiso, sin objetivos reproductivos y sin afán de establecer un vínculo amoroso. Sexo casual no es igual a amor Por esta razón, es importante abordar otra aparente obviedad: el sexo casual no debe sustituir al cariño, a la atención o al amor. Hay veces en las que lo que la persona busca en realidad es esto último, y no la satisfacción sexual, pero está dispuesta a compartir su sexualidad con alguien pensando que va a obtener retribuciones emocionales por ello. Es necesario asegurarse, pues, de que el motivo para buscar sexo casual es el sexo por sí mismo. Pero no hay que correr. Tampoco se trata de intentar utilizar a la otra persona para satisfacer un deseo sexual, sino más bien de compartir un momento en el que los dos van a obtener un beneficio: el placer. Siempre con condón Y para que ese placer sea pleno, no hay como la tranquilidad de la protección para evitar problemas como infecciones de transmisión sexual y/o embarazos no deseados. Para esto, hay dos elementos indispensables. Primero, que el uso de protección se acuerde desde antes del encuentro. Las aplicaciones de contactos eróticos permiten charlar con la potencial pareja. Segundo, que cuando uno vaya a la cita, lleve sus propios medios de protección, así no habrá pretexto para no usarlos porque no están disponibles en la escena. No abuso y no violencia Una vez cubierto el posible riesgo de infecciones, hay otro elemento que también forma parte de la seguridad. No se puede negar que al intimar con alguien desconocido, siempre hay un riesgo de sufrir violencia, desde abuso sexual hasta violación o algo más drástico. Para tratar de minimizar este peligro se pueden seguir varios pasos. Uno es citar al contacto en un lugar público, así se puede conocer a la persona de forma más segura. El segundo es informar a una o varias personas de confianza dónde te encuentras en cada momento, si cambias de lugar o si te quedarás a dormir. El tercero es reducir al mínimo el consumo de alcohol o drogas, pues de esta forma podrás reaccionar si algo no está yendo bien (ya sea en lo sexual o en cuanto a la seguridad). Con estos sencillos pasos, las relaciones sexuales casuales se vuelven más seguras y más disfrutables, y pueden cumplir su objetivo de dar a las partes involucradas la satisfacción que buscan. En AHF Panamá tenemos condones gratis para ti, para que disfrutes de esos momentos de placer de forma segura, haz tu cita o visitamos.
¿Y si entro a un baño contaminado con VIH?

Hace un año comencé la escuela preparatoria. Todo era nuevo: las instalaciones, los profesores y también las y los compañeros, pero lo más emocionante era esa sensación de que ya éramos grandes. Sin embargo, pronto surgió un problema que nos enseñó que no éramos tan maduros como lo pensábamos. Por los pasillos empezó a correr el rumor de que mi compañera, Jess, tenía VIH. Todos, incluso yo, comenzamos a mirarla con insistencia, a procurar no acercarnos a ella, a evitar los espacios donde ella comía o iba al baño. Obviamente, no pasó mucho tiempo antes de que Jess se enterara de que todos hablaban de ella, y decidió tomar al toro por los cuernos. Platicó primero con la supervisora escolar y ella organizó una reunión con todo el grupo para aclarar las cosas. ¿Cómo se transmite el VIH? Jess habló de la manera más valiente que yo he visto en mi vida. Nos dijo que sí, que tiene el VIH porque había nacido con él, pero que eso no representaba ningún riesgo para nosotros. Miré alrededor y vi algunas caras de rechazo, pero todo eso fue cambiando conforme nuestra compañera hablaba y, por qué no decirlo, nos educaba sobre la infección por VIH y cómo este se transmite o no. Como ya nos habían enseñado en la secundaria, Jess dijo que solo algunos fluidos corporales son capaces de transmitir el VIH de una persona a otra. Estos fluidos son la sangre, el semen, las secreciones vaginales, las secreciones rectales y la leche materna. ¿Cómo NO se transmite el VIH? Sin embargo, lo realmente relevante para la convivencia escolar son las formas en las que no se transmite el VIH. Por ejemplo, el virus no puede vivir en la piel ni puede vivir mucho tiempo fuera del cuerpo humano. Por esto, dar la mano, abrazar o sentarse junto a una persona con VIH no hará que adquieras el virus. De igual forma, la saliva no transmite la infección, así que un estornudo o hablar muy cerca (o besar) a una persona con VIH no es un riesgo; tampoco comer del mismo plato. Algo más que sonó raro, pero no imposible, fue hablar sobre raspones y escupitajos. Siguiendo la misma lógica, la sangre escasa que emana de un raspón o los escupitajos de una persona con VIH no transmiten el virus. Más aún, si la orina o las heces no transmiten el VIH, tampoco usar un baño común era ningún riesgo. Y con esto se descartaron los mitos en los cuales se había basado el rechazo hacia Jess. No diré que todos nos hicimos sus amigos en ese momento, pero sí que las cosas cambiaron y un respeto verdadero se generó alrededor de ella, definitivamente un signo de mayor madurez de lo que cualquiera hubiera pensado. En AHF Panamá, puedes realizarte una prueba rápida de VIH, vinculación a tratamiento, condones gratis y resolver todas tus dudas. Haz una cita hoy y conócenos.
¿Sexo sin protección? Pastillas para el día después

Es muy fácil hacer juicios desde fuera cuando alguien más tiene una relación sexual sin protección, poniéndose en riesgo de consecuencias indeseadas. No importa la edad, no importa tampoco la razón por la que no hubo un condón de por medio, el punto es que el contacto se dio y es posible que al día siguiente lleguen las preocupaciones. ¿Qué es la píldora del día después? Al decir píldora del día después, se suele pensar en la que en realidad se llama píldora anticonceptiva de emergencia, un medicamento de libre venta con el que se puede evitar un embarazo al tomarlo dentro de las 72 horas posteriores a la relación sexual desprotegida. La eficacia de este método se ha ubicado alrededor del 88%, y es más efectiva cuanto más pronto se toma, aunque también se ha llegado a documentar cierto efecto aun cuando se tome hasta 5 días después de la relación sexual. Solo para emergencias El problema de este fármaco no ha sido tanto su eficacia (que en todo caso, es alta, pero no excelente), sino el uso que se le ha dado en la vida real. El solo hecho de llamarla píldora del día siguiente puede sugerir que es un salvavidas para compensar algún descuido y que puede utilizarse cuantas veces sea necesario. Por el contrario, reconocerla como una herramienta de emergencia podría poner en perspectiva lo delicado de su uso. Es decir, uno no va por ahí quebrando todos los cristales de extintores que dicen rómpase en caso de emergencia, sino que lo hace cuando hay un caso de verdadera necesidad. Más aún, se ha estudiado que el uso frecuente de los anticonceptivos de emergencia puede alterar tanto el ciclo menstrual que su efectividad cae considerablemente, y lo que puede resultar de eso es exactamente lo contrario de lo que se quiere evitar. También existe el PEP Pero no es sólo uno el medicamento que se puede utilizar después de una relación sexual desprotegida, para evitar una consecuencia negativa. También existe un tratamiento capaz de impedir contraer la infección por VIH. Es conocido como Profilaxis Post Exposición (PEP, por sus siglas en inglés) y si bien no es tan práctico como una sola pastilla, sí es una medida a la que recurrir, también, en las 72 horas posteriores a la relación sexual. Este esquema de tratamiento, que se toma durante un mes, no ha estado exento de polémica. Por ello, de ser usado sólo para el personal médico que accidentalmente había estado expuesto al VIH (por el pinchazo de una aguja contaminada, por ejemplo), pasó a ser proporcionado a víctimas de violación sexual. Con el paso del tiempo, y conforme se fue suavizando el estigma que lo calificaba como una solución fácil, comenzó a ser entregado a personas con prácticas sexuales de alto riesgo, como múltiples parejas sexuales o sexo bajo el influjo de drogas. El esquema de PEP alcanza apenas un 80% de efectividad, pero considerando el cambio de vida que representa adquirir el VIH, suena muy prometedor. Con todo, el objetivo de la educación sexual y los programas de sensibilización sería no tener que recurrir a ninguno de estos fármacos, pues ambos provocan, cuando menos, efectos secundarios molestos. Lo importante sería tener presentes los riesgos del sexo desprotegido y decidir lo que es mejor para cuidar la propia salud: usar condón. En AHF Panamá podemos ayudarte, si estuviste en una situación de riesgo, puedes hacer tu cita aquí para pruebas de VIH gratis. También puedes escribirnos si tienes dudas o preguntas.
Sexo oral y VIH: ¿Cuál es el riesgo?
En todo el mundo, la vía más frecuente de transmisión del VIH es la sexual. Más específicamente, el sexo sin protección, es decir, el sexo en el que no se utiliza ninguna barrera (como el condón masculino o femenino). Sin embargo, no todas las prácticas sexuales implican el mismo nivel de riesgo para transmitir el virus. Todo depende de los fluidos y tejidos involucrados en cada actividad. Prácticas sexuales riesgosas La penetración anal, por ejemplo, es la práctica más riesgosa, seguido de la penetración vaginal. En ambos casos hay que considerar que el semen de un hombre con VIH puede contener una alta carga de virus (siempre y cuando ese hombre no esté bajo tratamiento). Además, la mucosa del ano es un tejido frágil que puede lesionarse fácilmente, mientras que la mucosa vaginal es un tejido capaz de absorber, o más bien, dejar pasar, patógenos entre los que se encuentra el VIH. Pero aun hoy, casi 40 años después de la aparición del VIH, muchas dudas persisten sobre el riesgo de transmisión del VIH durante el sexo oral. Lo que se ha descubierto hasta ahora es que, en la mayoría de los escenarios, el riesgo es bajo a nulo, y en todo caso, representa un riesgo mucho menor que las otras dos prácticas mencionadas. Para comprender el riesgo, es importante saber que los fluidos que sí pueden contener el VIH son los fluidos vaginales, el semen (y el líquido pre eyaculatorio) y la sangre. La saliva no puede transmitir el VIH. Para que suceda una infección, alguno de los fluidos que sí contiene VIH debe encontrar una vía para entrar al organismo de la persona que no tiene VIH, esto es, a través de heridas o úlceras en la boca. Hasta ahora, ha sido difícil estudiar la transmisión del VIH mediante el sexo oral, pues es frecuente que esta práctica se realice junto con otras de mayor riesgo (penetración). Sin embargo, se ha establecido que el sexo oral es más riesgoso si una de las personas involucradas: tiene una infección de transmisión sexual no tratada, sangrado de encías o úlceras bucales; recibe semen en la boca; practica sexo oral a una mujer que está menstruando, o tiene heridas genitales. Precauciones Entre las precauciones que se pueden tomar para minimizar cualquier riesgo en esta práctica destacan: No practicar sexo oral si tiene heridas bucales (por ejemplo, lesiones de herpes) Buscar lesiones en los genitales de la otra persona (cortes, heridas o rasguños) No cepillarse los dientes o usar hilo dental antes de hacer sexo oral, pues esto podría generar heridas o sagrado No tragar líquido pre eyaculatorio, semen, fluidos vaginales o sangre menstrual Usar condón para hacer sexo oral a un hombre Usar una barrera de látex (o un condón cortado para extenderlo) para hacer sexo oral a una mujer Cuidar la salud bucal. La probabilidad de adquirir el VIH con el sexo oral aumentan si hay afecciones que causan heridas o sangrado bucales. El sexo oral tiene un riesgo bajo de transmitir el VIH, pero no está libre de riesgo. Tomar precauciones básicas disminuirá todavía más el riesgo y eliminará una preocupación más dentro de una vida sexual más segura. En AHF Panamá puedes realizarte una prueba de VIH gratis, recibir información y condones gratuitos. Haz tu cita hoy.
¿Cómo compartir juguetes sexuales de forma más segura?
Muchas veces se insiste en que como personas adultas, no se debe dejar de jugar nunca. Esto es válido para muchas áreas de la vida (rondas de póker, equipos de fútbol, videojuegos) y la sexualidad no puede ser la excepción. El tabú hacia los juguetes sexuales se ha ido atenuando. Si bien muchos de ellos se disfrutan en solitario, también es cierto que cada vez más parejas incorporan a su vida sexual el uso de herramientas variadas, que pueden darle otra perspectiva al erotismo. Pero a veces, tanta diversión hace perder de vista que los juguetes sexuales también pueden ser un vehículo para las infecciones de transmisión sexual (ITS). Es muy importante tratarlos con cuidado, ya sea cuando se usen con una pareja estable o con una o más parejas ocasionales. Para atesorar sólo los buenos momentos vividos con estos juguetes, puedes seguir estos cinco pasos que aconseja la educadora sexual Gigi Engle, del portal Thebody.com : 1) Verifica los materiales: Es importante verificar que los juguetes que compras están elaborados con materiales seguros para usarlos en partes tan delicadas como los genitales. Una cualidad especialmente importante es la porosidad del material, mientras más poroso sea, más probabilidades hay de que aloje bacterias y esto lo haga muy difícil de sanitizar. Es mejor comprar juguetes hechos de silicón de grado médico, plástico ABS, vidrio, metal (como acero inoxidable) o incluso madera. 2) Sanitiza tus juguetes después de cada uso: Ya sea que los uses solo o con otras personas, sanitiza tus juguetes luego de usarlos. La mejor forma de limpiarlos dependerá del material y de las instrucciones del fabricante. En la mayoría de los casos, el agua tibia y un jabón suave serán suficientes. En algunas tiendas especializadas en sexo incluso se pueden conseguir limpiadores especiales para este tipo de artefactos. 3) Ten cuidado de dónde pones tus juguetes (en tu cuerpo): La industria de la pornografía con frecuencia hace pensar que el pasar de la penetración a anal a la vaginal no tiene problema alguno, pero no es para nada el caso. No se debe cambiar de lugar un juguete entre la boca, la vagina y el ano sin sanitizarlo entre cada punto, pues las bacterias anales pueden generar infecciones en cualquier otra mucosa con la que entren en contacto (aun siendo de la misma persona) 4) Usa condón con tus juguetes: Siempre que uses juguetes que se introduzcan, por ejemplo, en el ano o la vagina, y lo uses con una o más personas, ponles un condón. Es una forma muy sencilla de evitar transmitir virus o bacterias de una persona a otra, y no afecta las funciones del juguete, como la vibración. Se debe cambiar el condón cada vez que el juguete cambie de una persona a otra; eso te librará de la transmisión de ITS y también evitará interrumpir la sesión para sanitizar el artefacto cada vez. 5) Hazte pruebas de ITS: Sin importar cuántas parejas sexuales tengas, es importante hacerse pruebas de ITS periódicamente para estar al tanto de tu propia salud. En caso de resultar positivo a alguna de ellas, podrás tomar las acciones necesarias. En AHF Panamá ofrecemos pruebas de VIH y condones gratis para que disfrutes tu sexualidad al máximo. Haz una cita hoy.
Propósitos sexuales para el año nuevo
El principio de un nuevo año es una época que muchas personas encuentran ideal para plantearse una serie de propósitos. Bajar de peso, hacer más ejercicio o ahorrar suelen ser los objetivos más comunes, y si bien muchos se quedan en el olvido al cabo de pocas semanas, no perdemos la esperanza de ahora sí ponerlos en práctica el año siguiente. Ya que el 2020 ha sido tan difícil para el mundo entero, posiblemente sea un buen momento para plantearnos nuevas metas que hagan de la estancia en esta vida algo más placentero, como una lista de propósitos sexuales. Recuerda que todo es válido siempre y cuando se cumpla con tres reglas básicas: que las personas involucradas estén de acuerdo, que no haga daño a nadie y que se realice entre personas que tienen plena capacidad de decidir. Lubricante Un primer propósito que mejoraría mucho el sexo es utilizar siempre un lubricante. Muchas veces, se le asocia sólo con el problema de resequedad vaginal, pero se ha visto que el lubricante, ya sea elaborado a base de agua o de silicón, facilita las relaciones sexuales y evita que se generen lesiones en las mucosas genitales, además de que evita que se rompa el condón. Cumple así una doble función: aumenta el placer y previene situaciones que nos pueden poner en riesgo. Ejercicio El número dos de la lista puede sonar más común: hacer ejercicio, pero no es cualquier ejercicio, sino aquel que se enfoca al piso pélvico. Los llamados ejercicios de Kegel (bautizados así por su inventor, el doctor Arnold Kegel) se proponen fortalecer los músculos de la parte más baja de la pelvis, mismos que intervienen en el orgasmo. Para identificarlos, imagine que está tratando de cortar el chorro de la orina, es esa área la que debe mover, subiendo y bajando, con diferentes rutinas que pueden encontrarse fácilmente en internet. Información Y eso nos lleva a un tercer propósito: buscar información. Pero lo importante de este objetivo es encontrar información seria, de fuentes documentadas, no de cualquier influencer de las redes sociales que no tenga al menos estudios de sexología. La red de redes ha aumentado la emisión de información a niveles casi imposibles de manejar, por eso es importante que al buscar datos sobre sexo, se haga en sitios confiables, como asociaciones civiles, universidades o consultorios de sexoterapia y sexología, para saber que no estamos confiando en charlatanes. Juguetes sexuales Una idea más para concretar al fin en 2020 es comprar algún juguete sexual. Si consultas cotidianamente este tipo de temas en la web, ya tendrás algunas opciones en mente, pero si hace tiempo que no realizas ese tipo de búsquedas, es sorprendente el nivel de tecnología que tienen los juguetes de hoy. Ya no sólo se puede comprar un vibrador, sino uno que es compatible con el teléfono móvil y se puede controlar a distancia. Los materiales han evolucionado mucho y la comodidad en su uso es cada vez mayor. Puede llegar a ser la inversión del año. Comunicación Y por último, pero no por ello más fácil de llevar a cabo, es importante comunicarse. Ya sea que tengas una pareja estable o que compartas con varias parejas sexuales distintas, el intercambio de ideas es fundamental. Es un tema delicado a veces, pero también es cierto que no se pueden alcanzar acuerdos si no se platica antes. Y si no sabes cómo traer a la conversación el tema de algo que quieres hacer o cambiar, siempre puedes abrir brecha diciendo leí algo en internet, y así suavizar un poco el momento. Todo se trata de que el nuevo año sea mejor que el anterior (meta que tampoco parece tan difícil de superar), y la vida erótica es uno de los pilares fundamentales en la salud y el bienestar de las personas. Partiendo de este punto, todo esfuerzo vale la pena. En AHF Panamá estamos para ayudarte, visítanos y obtén condones gratis, pruebas de VIH y asesoría, todo gratis. Comienza este año bien. Haz una cita hoy.
¿Cómo es una sociedad sexualmente sana?
Luego de un 2020 tan intenso como el que hemos vivido, muchas personas guardan la esperanza de que el mundo resurja como algo totalmente nuevo después de la crisis. Y uno de los ámbitos en los que este mundo podría cambiar es en la percepción sobre la sexualidad. Aunque el tema parece haberse abierto gracias a las comunicaciones por Internet, aún falta mucho por mejorar. No toda la información que se encuentra en la red es confiable, ni está elaborada con la idea, por ejemplo, de respetar los derechos de todas las personas. Promoción de la salud sexual Por esto, desde hace veinte años, la Organización Panamericana de la Salud y la Asociación Mundial para la Salud Sexual (WAS, por sus siglas en inglés) publicaron el documento Promoción de la salud sexual: recomendaciones para la acción, con el que se buscó promover un mejor enfoque, más integral, sobre los problemas que rodean a la sexualidad. Dos décadas después, muchos de los puntos ahí señalados siguen pendientes de cumplirse, y no está de más retomarlos ahora que sentimos que podemos cambiar el mundo. Una sociedad sexualmente sana Así, una sociedad sexualmente sana debería tener al menos estas características: 1. Compromiso político: que los gobiernos reconozcan que la salud sexual es un derecho fundamental de la persona, y se hagan responsables de promoverla. 2. Políticas explícitas: que las entidades gubernamentales formulen y pongan en práctica políticas públicas que contengan instrucciones claras y precisas sobre cómo proteger y promover la salud sexual como un derecho humano fundamental. 3. Legislación: que haya leyes que protejan los derechos sexuales, por ejemplo, prohibir la explotación sexual infantil, prohibir la discriminación por orientación sexual, prohibir el matrimonio forzado. 4. Buena educación: que se garantice el acceso a una educación sexual integral, acorde con la edad de la persona, en todas las etapas de la vida. 5. Infraestructura suficiente: que haya suficientes especialistas para problemáticas relacionadas con la sexualidad (y capacitar a quienes sea necesario), además de contar con los espacios para que trabajen estos profesionales. 6. Investigación: que se apoyen las investigaciones enfocadas en inquietudes sexuales, ya sean clínicas, educativas o de salud pública. 7. Vigilancia adecuada: que se supervisen los indicadores que miden las inquietudes y los problemas de salud sexual de las personas. 8. Cultura: que se fomente una cultura de apertura hacia la salud sexual, por ejemplo, que se puedan dar abiertamente los mensajes sobre salud sexual y que la información disponible en los medios de comunicación sea de buena calidad (científica, clara). Es tiempo de pensar qué podemos hacer para que estos deseos se vuelvan realidad. En AHF Panamá estamos para ayudarte, agenda una cita, nuestros servicios son totalmente gratis: pruebas de VIH, condones gratis, información y vinculación a tratamiento.
Fiesta, alcohol y sexo

Para la mayoría de las personas en el mundo, las celebraciones navideñas serán muy diferentes este año. La pandemia de COVID-19 nos mantiene lejos de las personas que amamos, y lo más sensato en estas circunstancias es quedarse, cada quien, en casa. Eso significa que también nos vamos a perder de los grandes festejos de Año Nuevo, fiestas de fin de año de la oficina y reuniones con amigos, donde solía haber dos comunes denominadores: mucha gente y mucho alcohol. Era en este ambiente donde podían surgir amistades que el resto del año no se habían fraguado, o romances de una noche que no pocas veces eran motivo de arrepentimiento. Sexo y alcohol La supuesta vinculación entre el alcohol y el sexo no es nueva, pero tampoco se ha terminado a pesar de las diversas evidencias que indican que no es una buena combinación por muchas razones: porque no favorece la actividad sexual, porque interfiere con el juicio y porque puede llevar a exponernos al riesgo innecesario de infecciones de transmisión sexual, como el VIH. El primer punto es el que hace al alcohol tan popular como supuesto afrodisíaco. La realidad es que demasiado alcohol en la sangre no causa más excitación, sino que solamente desinhibe a la persona. Es decir, no genera deseo sexual real, sino que más bien quita los frenos mentales que le dicen a cada quién cuándo es correcto o no dejar salir esos deseos sexuales. Por eso vemos aquellas escenas donde el gracioso de la oficina se enreda con la chica a la que nadie voltea a mirar nunca, o la más popular de las compañeras se esconde por un rincón con el respetable compañero casado, a cuya esposa todos conocen. Falta de juicio y riesgo El segundo punto se liga con el primero, pero no necesariamente tiene que ver con el deseo sexual. Es la falta de juicio la que nos lleva a decir lo mismo este colega está casado, pero ¿qué importa? que necesito decirle al jefe lo mucho que me fastidia. Si se tratara de otro ambiente, donde el alcohol corre igual, como un bar, podríamos subestimar el peligro de enrolarse sexualmente, sin protección, con alguien que acabamos de conocer. Y ahí entra el tercer aspecto, que es el que implica un gran riesgo. La desinhibición y la falta de juicio colocan a muchas personas en un escenario donde no estiman necesario usar condón en una relación sexual. Tal vez lo piensen por un momento (se los han repetido tanto en la escuela, la televisión y las redes sociales), pero desechan la idea porque ¿qué es lo peor que puede pasar? Esta persona parece sana, quiero tener las sensaciones a flor de piel, no voy a arruinar esta oportunidad, son algunas de las justificaciones que una persona alcoholizada puede darse a sí misma (o a su pareja) para no usar protección. Condón siempre El alcohol produce, sí, una sensación de euforia, muy relacionada con las fiestas y la celebración. Sin embargo, usar condón es una decisión de salud sexual, y tomar decisiones sobre este tema en medio de un estado de intoxicación no es buena idea. Probablemente, este año esos escenarios se vean lejos, pero en caso de que no sea así y tengamos la suerte de festejar en grupo, no está de más tener a la mano un buen paquete de condones, por lo que pueda pasar. Recuerda que en AHF Panamá tenemos condones gratis para tí. No olvides visitarnos antes de las fiestas. Consulta nuestros horarios y servicios totalmente gratis.
¿Cómo tener sexo más seguro?

Sexo: cuatro letras que nos aceleran el pulso y nos ponen a volar la imaginación. En realidad, eso que imaginamos al oírlas en realidad se llama “relaciones sexuales”, pero es más largo y la ley del menor esfuerzo dicta que nos quedemos con la palabra más corta. ¿En qué piensas cuando dicen “sexo”? Y cuando imaginamos el sexo, ¿en qué pensamos? ¿Besos, caricias, penetración? ¿Sexo oral, orgasmo, orgasmos (en plural)? Seguramente vienen a la mente todas estas sensaciones placenteras, que son tan intensas que muchas veces no dejan lugar a ideas más serias, como evitar la transmisión del VIH. Muchos anuncios nos dicen “Cuídate”, “Protégete”, “Usa condón”, pero no siempre estamos en disposición de escucharlos. Tal vez sería mejor si fueran más específicos. Todo es más fácil cuando se tiene un tutorial que consultar. Eso puede ser esta miniguía de sexo más seguro: un tutorial, una serie de recomendaciones que nos llevarán a mantenernos libres de VIH y a esclarecer todas esas dudas que siguen en el aire sobre la forma en que el virus se puede transmitir o no. ¿Cómo se transmite el VIH? Lo primero es saber que el VIH es un virus que se transmite por medios muy específicos, que son: sangre, fluidos sexuales (genitales) y leche materna. No hay más. Ni la saliva, ni el sudor, ni las lágrimas, ni la orina o las heces pueden transmitir el virus. Sabiendo esto, podemos evaluar las posibilidades reales de entrar en contacto con él. Así, las actividades de más riesgo para adquirir o transmitir el VIH son aquellas donde los fluidos sexuales (como el semen o los fluidos vaginales), la sangre (o la leche materna) se intercambian. El mayor riesgo existe cuando estos fluidos entran en contacto con las mucosas, es decir, los tejidos blandos y húmedos del cuerpo (como la boca, la vagina, el ano o la uretra del hombre), pues se trata de tejidos que pueden lastimarse fácilmente con heridas que no se pueden percibir a simple vista. Esto abre una puerta de entrada del virus al cuerpo. Si a esto le sumamos la actividad vigorosa de, por ejemplo, una penetración, las microlesiones son más posibles, y también es importante recordar que los fluidos genitales están presentes antes, durante y después del orgasmo, tanto en hombres como en mujeres, así que no es útil, por ejemplo, retirar el pene antes de la eyaculación, pues puede haberse liberado fluido lubricante desde mucho antes. Así lo explica la InfoRed SIDA, un proyecto de comunicación que lleva 22 años brindando información confiable sobre el VIH y el sida en varios idiomas. ¿Qué pasa con el sexo oral? En el caso del sexo oral, el riesgo de adquirir el VIH es bajo, pero hay que recordar que quien lo esté practicando no debe tener lesiones en las encías o el resto de la boca, pues por ahí podría entrar el virus. ¿Cuál es la solución? Lo mejor para disminuir el riesgo de intercambiar fluidos es usar condón, ya sea el masculino o el femenino; este último se puede utilizar en la penetración vaginal, pero también en la anal. Es importante no usar ambos condones al mismo tiempo, ni dos condones masculinos uno sobre otro, pues esto los hace muy propensos a romperse. Para facilitar y hacer más placentera la penetración, un lubricante a base de agua siempre ayudará. Y una actividad de menos riesgo, pero igualmente placentera, puede ser la masturbación mutua. Siempre y cuando la piel esté libre de heridas abiertas, se puede incluso entrar en contacto con fluidos sexuales sin exponerse a una infección. Ahora que ya sabes cuáles son las prácticas de más y menos riesgo para el VIH, ¿cuál vas a probar primero? En AHF Panamá tenemos condones y lubricantes gratis. Visita nuestro Centro de prueba y conoce todos nuestros servicios totalmente gratis.
Protegidos es más divertido

Mis amigos dicen que soy como un señor, pero solo quiero que se cuiden. Siempre les digo: usen condón y eviten malos ratos tras un buen momento.