La masturbación, esa pobre incomprendida

La sexualidad forma parte de la vida humana. Ya sea que la ejerzas con otra persona o no, es un elemento que está ahí, latente, y que puedes ir dosificando si así lo deseas, o bien, dejarte llevar cuando sientas que es seguro hacerlo. Lamentablemente, la actual pandemia ha puesto al mundo de cabeza y este aspecto de la vida no ha sido la excepción. Pasamos meses evitando el contacto con otras personas y es probable que en cierto momento, en medio de ese encierro, hayas reconsiderado el autoplacer como un recurso totalmente válido para conseguir la satisfacción que brinda el sexo. La edad es sólo un número La masturbación ha sido una práctica culturalmente estigmatizada. Si lo hacen personas jóvenes, se mira mal que obtengan placer en solitario, y si lo hacen adultos, se llega a rechazar porque se supone que deberían estar practicando el sexo con otras personas, en lugar de autosatisfacerse. Pero la realidad es que no son cosas excluyentes. Son experiencias totalmente diferentes ¿no es verdad? Una tiene ventajas que la otra no, y viceversa. Alguien puede tener pareja y aun así masturbarse de vez en cuando, y esto no debería ser condenado ni tampoco debería significar que no encuentra satisfacción en su pareja. El autoerotismo es, fundamentalmente, una forma de conocer tu cuerpo. Puedes ver mil veces la misma acción en algún video explícito, pero resulta que cuando la imitas no sientes nada, no te gusta. O tal vez encuentres que prefieres esa acción (la que te estés imaginando) más fuerte o más suave, o bajo el agua de la regadera o con tu ropa de por medio. La masturbación es un descubrimiento constante y no se termina cuando llegas a cierta edad. Al contrario, el cuerpo cambia con los años, y lo que te gustaba en la adolescencia probablemente no sea lo mismo que encuentras placentero a los 50 o 60 años. Es cuestión de seguir explorando y hallar nuevas cosas que te den placer. Diversión para dos Satisfacerse a sí mismo no es, tampoco, un placer exclusivamente solitario. Es un arte que se puede practicar también en pareja. Actualmente, la distancia social ha dado pie a usar las plataformas digitales para sesiones de masturbación, ya sea entre parejas que se vieron obligadas a estar separadas o entre personas que quizás nunca lleguen a encontrarse físicamente. La principal ventaja de la autoestimulación mediante estas tecnologías es la seguridad. Primero, la seguridad de no exponerse a infecciones de ningún tipo, ya sea el coronavirus o el VIH o la cándida o la clamidia o el herpes Segundo, la seguridad de poder contactar a personas desconocidas pero no arriesgarte a sufrir violencia física, que podría darse en un encuentro personal. Y tercero, la masturbación vía virtual puede darte la seguridad de proteger tu identidad. Pero cuidado, es importante que tú te hagas cargo de esta protección. ¿Cómo? Usando plataformas que no requieran tus datos personales (como tu número telefónico), no mostrando tu rostro o elementos que te identifiquen (como tatuajes) y realizando la sesión en un espacio sin elementos que revelen quién eres (como la fotografía de tu abuelita colgada en la pared de atrás). Práctica sin temor Todo esto no quiere decir que debas masturbarte de tal o cual manera para estar bien. Es fundamental que te sientas cómodo y libre de culpas para poder disfrutar de la experiencia, como tú decidas que sea. Cuando quieras ponerlo en práctica, prepárate para la ocasión: Lávate las manos Busca un lugar privado y cómodo (¡recuerda asegurar la puerta!) Ten a la mano lo que necesites, desde lubricante hasta algún elemento con el que quisieras estimularte Date tu tiempo y disfruta En AHF Panamá trabajamos por la salud sexual de todas las personas y por un mundo sin VIH. Conoce nuestros servicios y agenda tu cita.
El vaivén del deseo sexual

Todo lo que vemos en los medios nos grita sexo, pero parece que nadie quiere hablar en serio de él. El tema se explota en el cine, en la música, en la moda y en la publicidad. Pareciera que todas las personas deben estar dispuestas y abiertas al sexo para encajar de manera correcta. Claro que esos mensajes también sugieren sutilmente los roles que deben jugar hombres y mujeres. Mientras, por un lado, se espera que ellos estén siempre deseosos y dispuestos para la intimidad sexual, las mujeres pueden dividirse en dos grandes categorías: las que están siempre dispuestas y que serán etiquetadas de forma negativa (no pueden ser tomadas en serio) o las que están dispuestas solamente para aquel hombre a quien aman (se entregan por amor). Además, en este discurso sólo muy recientemente se está abriendo el espacio para las personas que gustan de otras de su mismo sexo, y el no encajar en los estereotipos también puede afectar su concepto de sí mismas y la forma en que otras personas las miran. En fin, todos nos sentimos observados de alguna u otra forma. Y en ese contexto nos relacionamos, entablamos relaciones amorosas o casuales, y cuando las cosas en el sexo no avanzan como los mensajes sociales nos han dicho, nos frustramos. ¿Acaso soy un bicho raro? Parece broma tener que decirlo, pero un hombre no siempre está dispuesto al sexo. A veces está cansado o muy preocupado, o está muriendo de hambre y preferiría comer algo antes que pasar un momento erótico. O quizás lleva mucho tiempo viviendo con la misma pareja y llega el punto en el que le parece más interesante ver la final de fútbol que intimar un domingo por la mañana. Por su parte, las mujeres no siempre rechazan el sexo para hacerse desear. Algunas son directas y buscan el placer que les brinda el sexo, y no por eso no pueden ser tomadas en serio o tienen algún problema por estar demasiado interesadas en eso. Los problemas se presentan cuando, en una pareja estable, las dos personas están en ánimos diferentes. Puede ser que una de ellas (ya vimos que no importa el género) sienta deseo con más frecuencia que la otra, y la falta de sincronía puede generar caos. Podría llegar el punto en que quien desea más se sienta rechazado, y quien no desea tanto se sienta acosado, o sienta culpa por no poder satisfacer las expectativas de su pareja. En busca de la solución Si tienes este problema de diferentes ritmos de deseo sexual en tu pareja, lo ideal sería visitar a un terapeuta. Sin embargo, en medio de una pandemia como la que estamos viviendo, quizás no es la opción más viable, ya sea por el gasto que representa o porque en tu ciudad están limitados los servicios. En este caso, lo más saludable es hablar. Muchas veces es difícil si el problema lleva ya algún tiempo, pero si estás empezando a detectar conflictos de este tipo, cuanto antes se aclaren será mejor. Decirle a tu pareja cómo te sientes y mostrar disposición a escucharla es el primer paso, y el siguiente debe ser negociar. Si uno de los dos prefiere tener sexo en la mañana y al otro le gusta por la noche, alternen horarios. Si uno quiere hacerlo cinco veces por semana y el otro una, busquen un número medio. El confinamiento nos está poniendo a todos bajo mucha presión. La existencia completa se ha modificado y en una situación tan tensa es muy importante tratar de mantener sano un aspecto fundamental de nuestra vida, como es la sexualidad. Lo que siempre debe ser la constante es que, si tienes una vida sexual activa, te hagas una prueba de VIH de forma periódica. AHF tiene servicios gratuitos, puedes mandarnos mensaje directo para que te brindemos más información.
Condonerías, esas viejas amigas
¿Has visitado alguna vez una condonería? O mejor dicho, ¿sabes si existe una en la ciudad donde vives? Es cierto que se pueden conseguir condones en muchos establecimientos: farmacias, supermercados, sex shops e incluso por la web. Pero no es lo mismo adquirirlos ahí, junto a la señora que lleva en su carrito con vendas y antiácidos, que en un lugar amigable que sólo se dedica a la protección de la vida sexual. Un poco de historia En la década de los noventa, las condonerías hicieron su gran aparición. El VIH nos había obligado a llamar las cosas por su nombre en el campo de la sexualidad. Los medios de comunicación comenzaban a abrirse a estos temas y se sembró la semilla del autocuidado. Entonces, muchas personas interesadas en la salud sexual comenzaron a abrir tiendas donde, además de ofrecer una amplia variedad de condones, podrían darte explicaciones sobre cómo usarlos, cuáles eran sus diferencias y cuáles eran los más recomendables según lo que tuvieras en mente. Todo esto pasaba en un ambiente de respeto y camaradería que muchos vendedores de farmacia no podían ofrecer. Juega, diviértete y aprende Estos espacios, con frecuencia administrados por activistas contra el VIH que de esta forma obtenían ingresos para seguir con su trabajo, se volvieron iconos de la prevención. Formaron parte de la normalización del condón como un elemento importante de la vida sexual. Hoy en día, en muchas ciudades del mundo, las condonerías sobreviven menos que antes, pero no se han extinguido del todo. Habrá que ver cuál es el saldo que les dejó la pandemia y el confinamiento que lo detuvo todo, muchas veces hasta la vida sexual. Pero si puedes visitar una, ahora que las cosas puedan normalizarse, no pierdas la oportunidad. Seguramente la industria del sexo, en la sección que se ocupa de la prevención y la salud, nos sorprenderá con algunos inventos. Mientras tanto, puedes llevar tu lista de compras para abastecerte con los tipos de preservativo que llevan ya un rato dándole color y sabor a la vida sexual protegida. Están los condones de colores para un toque festivo. También los de sabores, que aunque son deliciosos, recuerda que no se recomienda usarlos para la penetración debido a las sustancias que los recubren. Igual encontrarás los que brillan en la oscuridad, todo un clásico. Y los de textura, que tienen rugosidades por dentro y por fuera, para el disfrute de las dos personas. ¿Cómo encontrar una condonería en mi país? Coloca la palabra condonería en el buscador de tu mapa y mira si hay alguna que visitar. Será una buena forma de retomar las calles y de hacer una tarde de compras diferente, unas compras que te ayudarán a cuidar tu salud y a divertirte al mismo tiempo. Si en tu país no existen las condonerías, recuerda que en nuestro centro de AHF Panamá tenemos paquetes de condones y lubricantes gratis para ti. Haz tu cita aquí.
Sexo seguro y placentero para personas con VIH

Aún existe un estigma en relación al VIH, pero con las precauciones adecuadas, las personas con VIH pueden tener sexo de manera segura y placentera. Una persona con VIH puede desarrollar su vida emocional y de pareja, como cualquier ser humano. El hecho de tener un diagnóstico positivo al VIH no la limita a enamorarse, casarse, sentir, amar o tener una relación sentimental. Muchas personas con VIH tienen pareja y ésta no necesariamente tiene VIH. Este tipo de relaciones se denomina pareja serodiscordante, en la cual una de las personas tiene VIH y la otra no; pueden ser de cualquier orientación sexual, con hijos o sin ellos. La realidad de este tipo de parejas es variada como cualquier persona. Algunas personas con VIH temen transmitir el virus a su pareja y a su vez las personas sin VIH pueden temer estigmatizar o herir al ser amado. Esto es un reto cuando se enfocan demasiado en el miedo a la transmisión del VIH o por desconocimiento sobre el tema; lo que lleva a las parejas serodiscordantes a no desarrollar plenamente su relación afectiva y por ende su sexualidad. Los avances en la prevención y el tratamiento del VIH ha ido mejorando la calidad de vida de las personas. Es por eso que en este artículo abordaremos algunos temas que deben tomar en cuenta las parejas para vivir una sexualidad plena sin miedo u obstáculos que puedan deteriorar su relación. Inicio del tratamiento oportuno y lograr adherencia Ayuda a mejorar la calidad de vida de las personas con VIH, reduciendo así la infección a niveles indetectables; gracias a los medicamentos antiretrovirales y los hábitos saludables como por ejemplo: ser constante en la toma de los medicamentos antirretrovirales y llevar una buena alimentación, descansar bien y realizar actividad física. Debemos reforzar que el tener una carga viral indetectable no significa que se tengan relaciones sexuales sin protección. El condón siempre debe estar presente en las relaciones sexuales para prevenir las ITS, el VIH y las reinfecciones. ¡Recuerda! Usar el condón siempre y considera: Almacenar los condones a temperatura ambiente y evitar llevarlos en una billetera, monedero o bolsillo. Revisar y comprobar la fecha de caducidad y asegurarse de que la envoltura no esté dañada. Utilizar un nuevo condón para cada relación sexual, sea vaginal, anal u oral. Además, debes usarlo con cada pareja sexual o en los juguetes sexuales que uses o compartas. Colocarse el condón y retirarlo de manera correcta al final del acto sexual. Aplicar lubricante a base de agua, lo suficiente y apropiado alrededor del preservativo a manera de facilitar la penetración y sostener una relación sexual placentera. Recuerda; no utilizar la saliva, ni cremas o aceites ya que estos insumos producen la ruptura del condón.
12 películas sobre VIH/ Sida
VIH y SIDA a través del cine. A principios de los años 80s se identificó el VIH, virus de la inmunodeficiencia humana. En ese momento se hablaba de su adquisición como una enfermedad propia de los gays. Pero gracias a los avances científicos y a la información que los medios de comunicación comenzaron a divulgar, se pudo tomar una dimensión real de los mecanismos de contagio, sus tratamientos y además se cayó la justificación de plantear la homosexualidad como un problema. Casi 40 años de su descubrimiento, siguen siendo muchos los mitos y prejuicios que existen en torno a la adquisición de este virus y las personas que son portadoras. Así mismo, el cine se ha contribuido a mostrar la realidad de las personas que viven con VIH o están en fase Sida. Te recoemdnamos estas 12 películas sobre VIH/Sida que pueden ayudarte a comperender y empatizar con quienes viven con VIH. An early frost (1985) Esta es una película histórica hecha para la televisión y la primera película en tratar el tema del VIH/ Sida. Michael Pierson, un joven abogado de Chicago que no ha conversado con sus padres acerca de su homosexualidad. Ahora debe contarles que él tiene SIDA, en la época en que el diagnóstico era una sentencia de muerte. 2. Compañeros inseparables (1989) A principios de los años 80, un pequeño círculo de amigos ven afectadas sus vidas con la aparición del SIDA. La terrible enfermedad todavía es una desconocida en aquel entonces, y se atribuye a la población homosexual. Es difícil tanto identificarla como combatirla. El grupo de amigos tratará de estar lo más unido posible durante los años posteriores, aunque, tristemente, algunos de ellos se verán afectados por el virus. 3. Los amigos de Peter (1992) La cinta explica la historia de un grupo de amigos de la universidad que se reúnen después de muchos años sin verse. El motivo es que uno de ellos, Peter, quiere explicar a los demás que ha contraído el sida. Puedes ver esta película en este enlace de Youtube. 4. En el filo de la duda (1993) Su estreno fue en televisión a principios de los 90 y con un reparto en el que figuraban Richard Gere, Ian McKellen, Anjelica Huston y Alan Alda, entre otros. El protagonista es Don Francis, uno de los especialistas y epidemiólogos que fueron cruciales a la hora de estudiar el VIH y cómo se transmitía, ya que en la época en que se convirtió en una pandemia, los efectos del prejuicio provocaron la idea que sólo afectaba a las personas homosexuales. Francis tuvo que luchar contra ese prejuicio, mientras debía lograr la atención necesaria para que se declarara un problema de salud pública. En el filo de la duda aborda el cambio de paradigma de la comunidad científica con respecto al Sida desde el descubrimiento de la pandemia a las primeras investigaciones. Puedes verla en este link de YouTube. 5. Philadelphia (1993) Está basada en la lucha de un brillante abogado homosexual (Tom Hanks) con síndrome de inmunodeficiencia adquirida, Sida, quien forma parte de una prestigiosa firma de abogados en Philadelphia. Durante el ejercicio de su profesión mantiene en reserva su sexualidad y enfermedad hasta que esta comienza a deteriorar su salud y se hace notoria por las lesiones cutáneas del sarcoma de Kaposi. A partir de allí la firma de abogados sospecha de su padecimiento y lo despide alegando negligencia. Ante la injusticia, el personaje no duda en plantar una batalla legal al sistema. Para ello, contará con el apoyo de otro abogado (Denzel Washington), quien también tendrá que superar sus prejuicios para defender a su cliente. Visita este enlace para ver la película. 6. Gia (1998) Angelina Jolie encarna a Gia Marie Carangi, una supermodelo de los años 70 que murió de Sida. Es una de las pocas películas que muestra la enfermedad en el colectivo homosexual femenino, y que además está basada en una historia real. Puedes ver la cinta en este link. 7. Yesterday (2004) Se centra en la historia de Yesterday (Leleti Khumalo), contagiada por VIH en Sudáfrica, uno de los países africanos más castigados por el virus. La joven madre luchará por cumplir su sueño: ver a su hija Beauty acudir a la escuela antes de morir, enfrentándose en el camino con la incomprensión y maltrato de su marido, las autoridades religiosas y médicas de su aldea y su vecindario. La trama muestra de manera cruda la forma en que países con muchos menos recursos para el tratamiento y la investigación se enfrentan también con menos conocimiento a esta plaga que diezma su población. Ver Yesterday en este link. 8. Precious (2010) Basada en la historia real de Clareece Precious Jones (Gabourey Sidibe), una joven cuya madre la maltrata constantemente, la película narra la desgarradora situación a la que tiene que enfrentarse la protagonista, embarazada y portadora del VIH, cuando le expulsan de la escuela. Puedes ver esta película en este link de Youtube. 9. Test (2013) El miedo a lo desconocido, los prejuicios ante el qué dirán y el pánico a contraer el VIH vertebran esta película donde su protagonista, un bailarín que aterriza en una compañía de danza en San Francisco de mediados de los 80, espera el resultado de la prueba del virus y su agobio asfixiante se transmite de lleno al espectador. Uno de los más recientes retratos de la paranoia con respecto al VIH. Puedes ver la película en este link. 10. The normal heart (2014) Este drama, narra la historia del inicio de la crisis del VIH/Sida en Nueva York a comienzos de 1980, dando un vistazo a las políticas sexuales de la nación y cómo los activistas homosexuales y sus aliados de la comunidad médica luchan para revelar la verdad de la creciente epidemia a una ciudad y nación que vive en negación. 11. 120 pulsaciones por minuto (2017) Esta cinta recuerda los primeros años de la epidemia en Francia desde el punto de vista de los activistas de Act Up París, que usaron métodos de guerrilla para implicar más al gobierno y las farmacéuticas en la
¿Que? es el periodo ventana?

Es el tiempo que transcurre entre el contacto con VIH y el momento en que una prueba, de las que se disponen hasta hoy en día, puede detectar los anticuerpos contra el VIH. En la mayoría de los casos se descubren a las 3 a 12 semanas, después de la fecha en que se contrajo la infección. El 99.9% de las personas generan anticuerpos contra el VIH, durante los 90 días posteriores al contacto sexual. La mayoría de las pruebas rápidas son pruebas de anticuerpos. ¡Atención! Toma en cuenta que aunque el VIH no se puede detectar en el período ventana, si se puede transmitir, así que protegéte. Las personas con VIH no presentan síntomas, es por eso que la única manera de saber si alguien contrajo el VIH es a través de una prueba. ¡No te quedes con la duda… hazte la prueba rápida de VIH hoy! En AHF Panamá es gratis, segura y confidencial. Y recuerda, el condón es el único método que previene las infecciones de transmisión sexual. ¡Úsalo! Toma en cuenta ?Para realizarse la prueba no es necesario estar en ayuno. ?Si el resultado marca: No reactivo, la persona no está infectada, está en el periodo ventana, que es a partir del día 23 después y hasta 90 días posterior al contacto sexual. ?Si el resultado marca: Reactivo, habrá que realizar otra prueba para confirmar un diagnóstico positivo.
Higiene: qué hacer y qué no antes del sexo

Cuando sabes que vas a tener sexo, el ritual de preparación también es sexy. Alistas tu ropa, eliges un perfume especial, quizás quitas vello corporal de donde no lo quieres y te lanzas a la aventura, sabiendo que un gran momento te espera. Sin embargo, darse un baño antes de salir al encuentro de la pareja no es suficiente para decir que tenemos una buena higiene y estamos listos para el sexo. Hay otros detalles que deberían cuidarse y que muchas veces, por las prisas o las circunstancias, se pasan por alto. Higiene bucal Algunos de esos detalles pueden sonar a obviedad, como la higiene bucal en primer lugar. El mal aliento, por supuesto, puede arruinar un momento íntimo, pero es importante saber que tampoco es recomendable cepillar los dientes inmediatamente antes de involucrarse en una actividad sexual. Esto porque la fricción podría lastimar las encías y hacerlas sangrar, o bien, dejar pequeñas escoriaciones en ellas que no se pueden detectar a simple vista. Sabemos que las infecciones de transmisión sexual, como el VIH, se transmiten por la sangre y pueden entrar al cuerpo mediante heridas abiertas. Por esto, no es necesario ponerte en riesgo con tal de llegar con un aliento fresco a tu cita. Basta con que te cepilles los dientes unas dos horas antes de empezar el sexo, así llegarás con una boca limpia, pero también darás tiempo a que cualquier sangrado o herida, por mínimos que sean, se curen, dejando así de ser un riesgo para ti o para tu pareja. Lava las manos Un segundo hábito de higiene es el que llevamos escuchando casi un año: lávate las manos. Quizás saliste a bailar, a cenar o estuviste en el transporte público, por eso es importante que antes de tocar los genitales de tu pareja te laves las manos con agua y jabón, así evitarás depositar ahí cualquier microorganismo dañino. Es un tip sencillo, básico, pero que podría a veces olvidarse. En este sentido, la vagina podría ser más susceptible a infecciones, pues a diferencia del pene, tiene una mayor superficie de tejido mucoso donde las bacterias ajenas pueden proliferar. Limpiar los genitales Finalmente, pero no menos importante, es recomendable limpiar los genitales con un poco de agua antes de la actividad sexual. A diferencia de las manos, no es tan recomendable usar jabón puesto que, al ser abrasivo, puede irritar la delicada piel de los genitales tanto masculinos como femeninos. Bastará una toalla y agua tibia y esto eliminará gentilmente los restos de secreciones o sudor que puedan haberse acumulado. Con estos tres sencillos pasos puedes no sólo sentirte más cómodo con tu higiene personal, sino también comenzar a protegerte (y a tu pareja) de infecciones. El siguiente paso, por supuesto, es usar condón y así mantendrás a salvo tu salud sexual. En AHF Panamá ofrecemos consejerías en salud sexual y condones gratis. Haz una cita hoy.
Higiene genital: qué hacer y qué no
La higiene de los genitales, tanto en hombres como en mujeres, vive hoy entre las recomendaciones médicas y la mercadotecnia. Sin embargo, mantener las partes íntimas limpias y saludables es más sencillo y requiere de menos parafernalia de lo que se suele pensar. La recomendación Tanto para hombres como para mujeres, la recomendación es lavar los genitales todos los días, y con esta frecuencia no es necesario usar jabones demasiado abrasivos ni perfumados, sino simplemente limpiadores suaves que ayuden sutilmente con la higiene. Higiene en hombres En el caso de los hombres, lo ideal es lavar el pene con agua tibia. En caso de que tengas prepucio, es necesario retraerlo y lavar la base del glande, donde suele acumularse la secreción peneana llamada esmegma. Esta sustancia depositada en los pliegues del prepucio puede no sólo causar mal olor, sino también ser un medio de cultivo para hongos y bacterias. Además, es importante lavar la zona del pubis, los testículos y su alrededor, ya que es una zona en la que el sudor se acumula y puede generar mal olor o alguna irritación. Para la rutina de limpieza no es necesario usar jabones excesivamente perfumados. Según los especialistas, un jabón neutro o suave es más que suficiente. Higiene en mujeres Para las mujeres, la presión social por limpiar la vagina es llevada a otro nivel. Existen en el mercado muchos diversos productos para, supuestamente, mantener limpia la zona. Desde jabones especiales (algunos de ellos incluso prometen reafirmar o blanquear la piel de esa zona) hasta toallas perfumadas o duchas vaginales son mercancías que el personal médico rechaza. En primer lugar, las duchas que se insertan en la vagina son totalmente innecesarias, pues el conjunto de microorganismos que habitan en ese órgano mantiene su propio equilibrio y limpieza. De hecho, estos productos pueden llegar a ser nocivos al alterar este delicado ambiente. Por otro lado, tanto los jabones especiales como las toallitas altamente suelen estar altamente perfumados, en un intento por mitigar el olor natural de la vulva (que así se llama la parte externa de la vagina). Estos perfumes pueden causar irritaciones en la zona y hacerla más propensa a infecciones. Para ellas, bastan las mismas recomendaciones que para los hombres: agua tibia, jabón suave, lavar entre los pliegues vaginales y asearse a diario. Aunque quizás habría que añadir el hecho de aceptar que la vagina tiene cierto olor, y sería mejor aprender a identificar cuando el aroma puede realmente estar relacionado con alguna infección o enfermedad.En AHF Panamá ofrecemos consejería gratis. Si tienes dudas sobre sexualidad, higiene, VIH, Infecciones de Transmisión Sexual, nosotros te asesoramos de manera profesional, gratuita y en un ambiente de cero discriminación. Haz tu cita hoy.
Infecciones sexuales por bacterias: daño a largo plazo

Si hablamos de infecciones de transmisión sexual, las causadas por virus son las que suenan más preocupantes. VIH, virus del papiloma humano o sífilis son los peores nombres que nadie quisiera ver en sus resultados clínicos. Sin embargo, no son los únicos microorganismos que se pueden transmitir de una persona a otra a través de las relaciones sexuales desprotegidas. Bacterias y antibióticos Por otro lado, si pensamos en bacterias, tal vez nos tranquiliza la idea de que con esos viejos aliados, los antibióticos, todo estará bien. En parte es cierto: las infecciones causadas por bacterias pueden controlarse con antibióticos, el problema es que muchas veces, las personas no les dan la importancia que ameritan y pueden no actuar para detenerlas. Esta falta de atención puede deberse a que ciertas infecciones bacterianas no causan síntomas aparatosos y con frecuencia pueden ser pasajeros. La clamidia, por ejemplo, no siempre causa síntomas y cuando los provoca, éstos suelen ser pasajeros y poco específicos, como dolor al orinar o dolor en la parte baja del abdomen. Quizás la persona no relacione estos síntomas con la consecuencia de una relación sexual sin condón, por lo que no creerá necesaria una consulta médica. Aunque se vayan los síntomas Sin embargo, aunque los síntomas se vayan, la clamidia no se irá. Si bien la infección puede presentarse en hombres y mujeres, en el caso de ellas se instalará ya sea en el cuello del útero o en el propio útero, las trompas de Falopio o hasta los ovarios. Con el paso del tiempo, las bacterias pueden generar problemas severos, como la enfermedad pélvica inflamatoria, que también puede ser causada por la gonorrea y la vaginosis bacteriana. Entre los síntomas de la enfermedad pélvica inflamatoria se encuentran menstruaciones abundantes y dolorosas, dolor abdominal, cansancio, fiebre, flujo vaginal con mal olor y dolor durante las relaciones sexuales. Y si la enfermedad no se trata, puede producir problemas como infertilidad, dolor crónico en la parte baja del abdomen y embarazo ectópico (aquel que se instala en las trompas de Falopio en lugar de en el útero). La mejor solución Para evitar tener la enfermedad pélvica inflamatoria puedes adoptar dos medidas. La primera es usar condón en todas tus relaciones sexuales, para evitar contraer infecciones. La segunda (y no son excluyentes) es hacerse pruebas periódicas para detectar infecciones de transmisión sexual, así podrás saber tu estado de salud en ese aspecto y comenzar tratamiento en caso de que lo necesites. En AHF Panamá tenemos condones gratis para ti, además ofrecemos pruebas gratuitas de VIH e ITS, consejería y te acompañamos para que accedas a tratamiento gratis. Haz tu cita hoy aquí.
Celebremos al condón
Llegaron las fechas en que el amor flota en el aire. Después de casi un año de confinamiento, se percibe una especial necesidad de volver a sentir normalidad, y en este contexto, el Día del Amor toma un sabor diferente. Pero un instrumento que tiene que ver, claramente, con el amor, pues implica cuidarnos y cuidar a las otras personas, es el preservativo. Por esto, desde hace varios años se ha instituido el 13 de febrero como el Día del Condón. Historia del condón Y para conmemorarlo, hay que empezar por conocer más de su historia. Si acaso no lo sabías, el condón no es para nada un aditamento de la vida moderna. Ya las culturas de la antigüedad crearon diferentes instrumentos para evitar, principalmente, los embarazos no deseados, que como sabemos, podían tener grandes implicaciones por los problemas de herencia de tierras o posesiones. El primer condón femenino El ejemplo más antiguo de un condón se ha encontrado en la isla griega de Creta, donde se sabe que las mujeres colocaban una vejiga de cabra dentro de la vagina, para que pudiera contener el semen. ¿Podríamos decir, entonces, que el primer condón de la historia fue un condón femenino? Según los relatos históricos, este instrumento se creó porque se decía que el semen del rey Minos contenía serpientes y escorpiones, y se buscaba de esta forma proteger la vida de sus parejas sexuales. Condón masculino para prevenir enfermedades Otro ejemplo de preservativo antiguo fue encontrado en la tumba del famoso faraón egipcio Tutankamón, elaborado con lino e intestino de animal, y el cual puede ser observado todavía en el Museo del Cairo. Se dice que este artilugio era utilizado, principalmente, para evitar enfermedades como la bilharziasis o la esquistosomiasis, que era provocada por un parásito que penetra a través de la piel y que era muy común en el norte de África, en la cuenca del Nilo. Los huevecillos de este parásito se expulsan en la orina, por lo que es común encontrarlos en los genitales de las personas infectadas. Condones hechos de animales Por último, los habitantes del imperio romano también se protegían mediante el uso de intestinos o vejigas de cabras u ovejas con las que fabricaban fundas para el pene, las cuales evitaban infecciones de transmisión sexual y también embarazos. A diferencia de los condones actuales, estos instrumentos eran utilizados varias veces. Como puedes ver, la necesidad de protegerse de consecuencias sexuales no deseadas no es nada nuevo bajo el sol. Ahora que tenemos preservativos tan modernos a la mano, lo mejor es aprovecharlos y así disfrutar de la sexualidad con la tranquilidad que brinda la protección. En AHF Panamá tenemos condones gratis para ti. Visítanos o escríbenos por WhatsApp y ven por los tuyos.