¿Cómo compartir juguetes sexuales de forma más segura?
Muchas veces se insiste en que como personas adultas, no se debe dejar de jugar nunca. Esto es válido para muchas áreas de la vida (rondas de póker, equipos de fútbol, videojuegos) y la sexualidad no puede ser la excepción. El tabú hacia los juguetes sexuales se ha ido atenuando. Si bien muchos de ellos se disfrutan en solitario, también es cierto que cada vez más parejas incorporan a su vida sexual el uso de herramientas variadas, que pueden darle otra perspectiva al erotismo. Pero a veces, tanta diversión hace perder de vista que los juguetes sexuales también pueden ser un vehículo para las infecciones de transmisión sexual (ITS). Es muy importante tratarlos con cuidado, ya sea cuando se usen con una pareja estable o con una o más parejas ocasionales. Para atesorar sólo los buenos momentos vividos con estos juguetes, puedes seguir estos cinco pasos que aconseja la educadora sexual Gigi Engle, del portal Thebody.com : 1) Verifica los materiales: Es importante verificar que los juguetes que compras están elaborados con materiales seguros para usarlos en partes tan delicadas como los genitales. Una cualidad especialmente importante es la porosidad del material, mientras más poroso sea, más probabilidades hay de que aloje bacterias y esto lo haga muy difícil de sanitizar. Es mejor comprar juguetes hechos de silicón de grado médico, plástico ABS, vidrio, metal (como acero inoxidable) o incluso madera. 2) Sanitiza tus juguetes después de cada uso: Ya sea que los uses solo o con otras personas, sanitiza tus juguetes luego de usarlos. La mejor forma de limpiarlos dependerá del material y de las instrucciones del fabricante. En la mayoría de los casos, el agua tibia y un jabón suave serán suficientes. En algunas tiendas especializadas en sexo incluso se pueden conseguir limpiadores especiales para este tipo de artefactos. 3) Ten cuidado de dónde pones tus juguetes (en tu cuerpo): La industria de la pornografía con frecuencia hace pensar que el pasar de la penetración a anal a la vaginal no tiene problema alguno, pero no es para nada el caso. No se debe cambiar de lugar un juguete entre la boca, la vagina y el ano sin sanitizarlo entre cada punto, pues las bacterias anales pueden generar infecciones en cualquier otra mucosa con la que entren en contacto (aun siendo de la misma persona) 4) Usa condón con tus juguetes: Siempre que uses juguetes que se introduzcan, por ejemplo, en el ano o la vagina, y lo uses con una o más personas, ponles un condón. Es una forma muy sencilla de evitar transmitir virus o bacterias de una persona a otra, y no afecta las funciones del juguete, como la vibración. Se debe cambiar el condón cada vez que el juguete cambie de una persona a otra; eso te librará de la transmisión de ITS y también evitará interrumpir la sesión para sanitizar el artefacto cada vez. 5) Hazte pruebas de ITS: Sin importar cuántas parejas sexuales tengas, es importante hacerse pruebas de ITS periódicamente para estar al tanto de tu propia salud. En caso de resultar positivo a alguna de ellas, podrás tomar las acciones necesarias. En AHF Panamá ofrecemos pruebas de VIH y condones gratis para que disfrutes tu sexualidad al máximo. Haz una cita hoy.
Propósitos sexuales para el año nuevo
El principio de un nuevo año es una época que muchas personas encuentran ideal para plantearse una serie de propósitos. Bajar de peso, hacer más ejercicio o ahorrar suelen ser los objetivos más comunes, y si bien muchos se quedan en el olvido al cabo de pocas semanas, no perdemos la esperanza de ahora sí ponerlos en práctica el año siguiente. Ya que el 2020 ha sido tan difícil para el mundo entero, posiblemente sea un buen momento para plantearnos nuevas metas que hagan de la estancia en esta vida algo más placentero, como una lista de propósitos sexuales. Recuerda que todo es válido siempre y cuando se cumpla con tres reglas básicas: que las personas involucradas estén de acuerdo, que no haga daño a nadie y que se realice entre personas que tienen plena capacidad de decidir. Lubricante Un primer propósito que mejoraría mucho el sexo es utilizar siempre un lubricante. Muchas veces, se le asocia sólo con el problema de resequedad vaginal, pero se ha visto que el lubricante, ya sea elaborado a base de agua o de silicón, facilita las relaciones sexuales y evita que se generen lesiones en las mucosas genitales, además de que evita que se rompa el condón. Cumple así una doble función: aumenta el placer y previene situaciones que nos pueden poner en riesgo. Ejercicio El número dos de la lista puede sonar más común: hacer ejercicio, pero no es cualquier ejercicio, sino aquel que se enfoca al piso pélvico. Los llamados ejercicios de Kegel (bautizados así por su inventor, el doctor Arnold Kegel) se proponen fortalecer los músculos de la parte más baja de la pelvis, mismos que intervienen en el orgasmo. Para identificarlos, imagine que está tratando de cortar el chorro de la orina, es esa área la que debe mover, subiendo y bajando, con diferentes rutinas que pueden encontrarse fácilmente en internet. Información Y eso nos lleva a un tercer propósito: buscar información. Pero lo importante de este objetivo es encontrar información seria, de fuentes documentadas, no de cualquier influencer de las redes sociales que no tenga al menos estudios de sexología. La red de redes ha aumentado la emisión de información a niveles casi imposibles de manejar, por eso es importante que al buscar datos sobre sexo, se haga en sitios confiables, como asociaciones civiles, universidades o consultorios de sexoterapia y sexología, para saber que no estamos confiando en charlatanes. Juguetes sexuales Una idea más para concretar al fin en 2020 es comprar algún juguete sexual. Si consultas cotidianamente este tipo de temas en la web, ya tendrás algunas opciones en mente, pero si hace tiempo que no realizas ese tipo de búsquedas, es sorprendente el nivel de tecnología que tienen los juguetes de hoy. Ya no sólo se puede comprar un vibrador, sino uno que es compatible con el teléfono móvil y se puede controlar a distancia. Los materiales han evolucionado mucho y la comodidad en su uso es cada vez mayor. Puede llegar a ser la inversión del año. Comunicación Y por último, pero no por ello más fácil de llevar a cabo, es importante comunicarse. Ya sea que tengas una pareja estable o que compartas con varias parejas sexuales distintas, el intercambio de ideas es fundamental. Es un tema delicado a veces, pero también es cierto que no se pueden alcanzar acuerdos si no se platica antes. Y si no sabes cómo traer a la conversación el tema de algo que quieres hacer o cambiar, siempre puedes abrir brecha diciendo leí algo en internet, y así suavizar un poco el momento. Todo se trata de que el nuevo año sea mejor que el anterior (meta que tampoco parece tan difícil de superar), y la vida erótica es uno de los pilares fundamentales en la salud y el bienestar de las personas. Partiendo de este punto, todo esfuerzo vale la pena. En AHF Panamá estamos para ayudarte, visítanos y obtén condones gratis, pruebas de VIH y asesoría, todo gratis. Comienza este año bien. Haz una cita hoy.
¿Cómo es una sociedad sexualmente sana?
Luego de un 2020 tan intenso como el que hemos vivido, muchas personas guardan la esperanza de que el mundo resurja como algo totalmente nuevo después de la crisis. Y uno de los ámbitos en los que este mundo podría cambiar es en la percepción sobre la sexualidad. Aunque el tema parece haberse abierto gracias a las comunicaciones por Internet, aún falta mucho por mejorar. No toda la información que se encuentra en la red es confiable, ni está elaborada con la idea, por ejemplo, de respetar los derechos de todas las personas. Promoción de la salud sexual Por esto, desde hace veinte años, la Organización Panamericana de la Salud y la Asociación Mundial para la Salud Sexual (WAS, por sus siglas en inglés) publicaron el documento Promoción de la salud sexual: recomendaciones para la acción, con el que se buscó promover un mejor enfoque, más integral, sobre los problemas que rodean a la sexualidad. Dos décadas después, muchos de los puntos ahí señalados siguen pendientes de cumplirse, y no está de más retomarlos ahora que sentimos que podemos cambiar el mundo. Una sociedad sexualmente sana Así, una sociedad sexualmente sana debería tener al menos estas características: 1. Compromiso político: que los gobiernos reconozcan que la salud sexual es un derecho fundamental de la persona, y se hagan responsables de promoverla. 2. Políticas explícitas: que las entidades gubernamentales formulen y pongan en práctica políticas públicas que contengan instrucciones claras y precisas sobre cómo proteger y promover la salud sexual como un derecho humano fundamental. 3. Legislación: que haya leyes que protejan los derechos sexuales, por ejemplo, prohibir la explotación sexual infantil, prohibir la discriminación por orientación sexual, prohibir el matrimonio forzado. 4. Buena educación: que se garantice el acceso a una educación sexual integral, acorde con la edad de la persona, en todas las etapas de la vida. 5. Infraestructura suficiente: que haya suficientes especialistas para problemáticas relacionadas con la sexualidad (y capacitar a quienes sea necesario), además de contar con los espacios para que trabajen estos profesionales. 6. Investigación: que se apoyen las investigaciones enfocadas en inquietudes sexuales, ya sean clínicas, educativas o de salud pública. 7. Vigilancia adecuada: que se supervisen los indicadores que miden las inquietudes y los problemas de salud sexual de las personas. 8. Cultura: que se fomente una cultura de apertura hacia la salud sexual, por ejemplo, que se puedan dar abiertamente los mensajes sobre salud sexual y que la información disponible en los medios de comunicación sea de buena calidad (científica, clara). Es tiempo de pensar qué podemos hacer para que estos deseos se vuelvan realidad. En AHF Panamá estamos para ayudarte, agenda una cita, nuestros servicios son totalmente gratis: pruebas de VIH, condones gratis, información y vinculación a tratamiento.
Fiesta, alcohol y sexo

Para la mayoría de las personas en el mundo, las celebraciones navideñas serán muy diferentes este año. La pandemia de COVID-19 nos mantiene lejos de las personas que amamos, y lo más sensato en estas circunstancias es quedarse, cada quien, en casa. Eso significa que también nos vamos a perder de los grandes festejos de Año Nuevo, fiestas de fin de año de la oficina y reuniones con amigos, donde solía haber dos comunes denominadores: mucha gente y mucho alcohol. Era en este ambiente donde podían surgir amistades que el resto del año no se habían fraguado, o romances de una noche que no pocas veces eran motivo de arrepentimiento. Sexo y alcohol La supuesta vinculación entre el alcohol y el sexo no es nueva, pero tampoco se ha terminado a pesar de las diversas evidencias que indican que no es una buena combinación por muchas razones: porque no favorece la actividad sexual, porque interfiere con el juicio y porque puede llevar a exponernos al riesgo innecesario de infecciones de transmisión sexual, como el VIH. El primer punto es el que hace al alcohol tan popular como supuesto afrodisíaco. La realidad es que demasiado alcohol en la sangre no causa más excitación, sino que solamente desinhibe a la persona. Es decir, no genera deseo sexual real, sino que más bien quita los frenos mentales que le dicen a cada quién cuándo es correcto o no dejar salir esos deseos sexuales. Por eso vemos aquellas escenas donde el gracioso de la oficina se enreda con la chica a la que nadie voltea a mirar nunca, o la más popular de las compañeras se esconde por un rincón con el respetable compañero casado, a cuya esposa todos conocen. Falta de juicio y riesgo El segundo punto se liga con el primero, pero no necesariamente tiene que ver con el deseo sexual. Es la falta de juicio la que nos lleva a decir lo mismo este colega está casado, pero ¿qué importa? que necesito decirle al jefe lo mucho que me fastidia. Si se tratara de otro ambiente, donde el alcohol corre igual, como un bar, podríamos subestimar el peligro de enrolarse sexualmente, sin protección, con alguien que acabamos de conocer. Y ahí entra el tercer aspecto, que es el que implica un gran riesgo. La desinhibición y la falta de juicio colocan a muchas personas en un escenario donde no estiman necesario usar condón en una relación sexual. Tal vez lo piensen por un momento (se los han repetido tanto en la escuela, la televisión y las redes sociales), pero desechan la idea porque ¿qué es lo peor que puede pasar? Esta persona parece sana, quiero tener las sensaciones a flor de piel, no voy a arruinar esta oportunidad, son algunas de las justificaciones que una persona alcoholizada puede darse a sí misma (o a su pareja) para no usar protección. Condón siempre El alcohol produce, sí, una sensación de euforia, muy relacionada con las fiestas y la celebración. Sin embargo, usar condón es una decisión de salud sexual, y tomar decisiones sobre este tema en medio de un estado de intoxicación no es buena idea. Probablemente, este año esos escenarios se vean lejos, pero en caso de que no sea así y tengamos la suerte de festejar en grupo, no está de más tener a la mano un buen paquete de condones, por lo que pueda pasar. Recuerda que en AHF Panamá tenemos condones gratis para tí. No olvides visitarnos antes de las fiestas. Consulta nuestros horarios y servicios totalmente gratis.
¿Cómo tener sexo más seguro?

Sexo: cuatro letras que nos aceleran el pulso y nos ponen a volar la imaginación. En realidad, eso que imaginamos al oírlas en realidad se llama “relaciones sexuales”, pero es más largo y la ley del menor esfuerzo dicta que nos quedemos con la palabra más corta. ¿En qué piensas cuando dicen “sexo”? Y cuando imaginamos el sexo, ¿en qué pensamos? ¿Besos, caricias, penetración? ¿Sexo oral, orgasmo, orgasmos (en plural)? Seguramente vienen a la mente todas estas sensaciones placenteras, que son tan intensas que muchas veces no dejan lugar a ideas más serias, como evitar la transmisión del VIH. Muchos anuncios nos dicen “Cuídate”, “Protégete”, “Usa condón”, pero no siempre estamos en disposición de escucharlos. Tal vez sería mejor si fueran más específicos. Todo es más fácil cuando se tiene un tutorial que consultar. Eso puede ser esta miniguía de sexo más seguro: un tutorial, una serie de recomendaciones que nos llevarán a mantenernos libres de VIH y a esclarecer todas esas dudas que siguen en el aire sobre la forma en que el virus se puede transmitir o no. ¿Cómo se transmite el VIH? Lo primero es saber que el VIH es un virus que se transmite por medios muy específicos, que son: sangre, fluidos sexuales (genitales) y leche materna. No hay más. Ni la saliva, ni el sudor, ni las lágrimas, ni la orina o las heces pueden transmitir el virus. Sabiendo esto, podemos evaluar las posibilidades reales de entrar en contacto con él. Así, las actividades de más riesgo para adquirir o transmitir el VIH son aquellas donde los fluidos sexuales (como el semen o los fluidos vaginales), la sangre (o la leche materna) se intercambian. El mayor riesgo existe cuando estos fluidos entran en contacto con las mucosas, es decir, los tejidos blandos y húmedos del cuerpo (como la boca, la vagina, el ano o la uretra del hombre), pues se trata de tejidos que pueden lastimarse fácilmente con heridas que no se pueden percibir a simple vista. Esto abre una puerta de entrada del virus al cuerpo. Si a esto le sumamos la actividad vigorosa de, por ejemplo, una penetración, las microlesiones son más posibles, y también es importante recordar que los fluidos genitales están presentes antes, durante y después del orgasmo, tanto en hombres como en mujeres, así que no es útil, por ejemplo, retirar el pene antes de la eyaculación, pues puede haberse liberado fluido lubricante desde mucho antes. Así lo explica la InfoRed SIDA, un proyecto de comunicación que lleva 22 años brindando información confiable sobre el VIH y el sida en varios idiomas. ¿Qué pasa con el sexo oral? En el caso del sexo oral, el riesgo de adquirir el VIH es bajo, pero hay que recordar que quien lo esté practicando no debe tener lesiones en las encías o el resto de la boca, pues por ahí podría entrar el virus. ¿Cuál es la solución? Lo mejor para disminuir el riesgo de intercambiar fluidos es usar condón, ya sea el masculino o el femenino; este último se puede utilizar en la penetración vaginal, pero también en la anal. Es importante no usar ambos condones al mismo tiempo, ni dos condones masculinos uno sobre otro, pues esto los hace muy propensos a romperse. Para facilitar y hacer más placentera la penetración, un lubricante a base de agua siempre ayudará. Y una actividad de menos riesgo, pero igualmente placentera, puede ser la masturbación mutua. Siempre y cuando la piel esté libre de heridas abiertas, se puede incluso entrar en contacto con fluidos sexuales sin exponerse a una infección. Ahora que ya sabes cuáles son las prácticas de más y menos riesgo para el VIH, ¿cuál vas a probar primero? En AHF Panamá tenemos condones y lubricantes gratis. Visita nuestro Centro de prueba y conoce todos nuestros servicios totalmente gratis.
Protegidos es más divertido

Mis amigos dicen que soy como un señor, pero solo quiero que se cuiden. Siempre les digo: usen condón y eviten malos ratos tras un buen momento.
¿Yo, hacerme la prueba? ¿Para qué?

En mi primer control de embarazo, el médico me habló de salud materna y me sorprendió al decir que debía hacerme la prueba de VIH.
En la cama también tienes derechos

Hoy es difícil negar derechos. La información y comunicación han impulsado el respeto a los derechos humanos, incluida la sexualidad.
AIDS Healthcare Foundation Panamá, juntos en la lucha contra el VIH/sida

Desde hace más de un año AHF Panamá apoya a pacientes con VIH/sida en clínicas antirretrovirales.
Coronavirus y su impacto en la población VIH en Panamá

El Coronavirus ha impactado a toda la población, no solamente a las personas viviendo con VIH, sino a todos los que sufren una enfermedad crónica.