Sexo seguro y placentero para personas con VIH

Aún existe un estigma en relación al VIH, pero con las precauciones adecuadas, las personas con VIH pueden tener sexo de manera segura y placentera. Una persona con VIH puede desarrollar su vida emocional y de pareja, como cualquier ser humano. El hecho de tener un diagnóstico positivo al VIH no la limita a enamorarse, casarse, sentir, amar o tener una relación sentimental. Muchas personas con VIH tienen pareja y ésta no necesariamente tiene VIH. Este tipo de relaciones se denomina pareja serodiscordante, en la cual una de las personas tiene VIH y la otra no; pueden ser de cualquier orientación sexual, con hijos o sin ellos. La realidad de este tipo de parejas es variada como cualquier persona. Algunas personas con VIH temen transmitir el virus a su pareja y a su vez las personas sin VIH pueden temer estigmatizar o herir al ser amado. Esto es un reto cuando se enfocan demasiado en el miedo a la transmisión del VIH o por desconocimiento sobre el tema; lo que lleva a las parejas serodiscordantes a no desarrollar plenamente su relación afectiva y por ende su sexualidad. Los avances en la prevención y el tratamiento del VIH ha ido mejorando la calidad de vida de las personas. Es por eso que en este artículo abordaremos algunos temas que deben tomar en cuenta las parejas para vivir una sexualidad plena sin miedo u obstáculos que puedan deteriorar su relación. Inicio del tratamiento oportuno y lograr adherencia Ayuda a mejorar la calidad de vida de las personas con VIH, reduciendo así la infección a niveles indetectables; gracias a los medicamentos antiretrovirales y los hábitos saludables como por ejemplo: ser constante en la toma de los medicamentos antirretrovirales y llevar una buena alimentación, descansar bien y realizar actividad física. Debemos reforzar que el tener una carga viral indetectable no significa que se tengan relaciones sexuales sin protección. El condón siempre debe estar presente en las relaciones sexuales para prevenir las ITS, el VIH y las reinfecciones. ¡Recuerda! Usar el condón siempre y considera: Almacenar los condones a temperatura ambiente y evitar llevarlos en una billetera, monedero o bolsillo. Revisar y comprobar la fecha de caducidad y asegurarse de que la envoltura no esté dañada. Utilizar un nuevo condón para cada relación sexual, sea vaginal, anal u oral. Además, debes usarlo con cada pareja sexual o en los juguetes sexuales que uses o compartas. Colocarse el condón y retirarlo de manera correcta al final del acto sexual. Aplicar lubricante a base de agua, lo suficiente y apropiado alrededor del preservativo a manera de facilitar la penetración y sostener una relación sexual placentera. Recuerda; no utilizar la saliva, ni cremas o aceites ya que estos insumos producen la ruptura del condón.
12 películas sobre VIH/ Sida
VIH y SIDA a través del cine. A principios de los años 80s se identificó el VIH, virus de la inmunodeficiencia humana. En ese momento se hablaba de su adquisición como una enfermedad propia de los gays. Pero gracias a los avances científicos y a la información que los medios de comunicación comenzaron a divulgar, se pudo tomar una dimensión real de los mecanismos de contagio, sus tratamientos y además se cayó la justificación de plantear la homosexualidad como un problema. Casi 40 años de su descubrimiento, siguen siendo muchos los mitos y prejuicios que existen en torno a la adquisición de este virus y las personas que son portadoras. Así mismo, el cine se ha contribuido a mostrar la realidad de las personas que viven con VIH o están en fase Sida. Te recoemdnamos estas 12 películas sobre VIH/Sida que pueden ayudarte a comperender y empatizar con quienes viven con VIH. An early frost (1985) Esta es una película histórica hecha para la televisión y la primera película en tratar el tema del VIH/ Sida. Michael Pierson, un joven abogado de Chicago que no ha conversado con sus padres acerca de su homosexualidad. Ahora debe contarles que él tiene SIDA, en la época en que el diagnóstico era una sentencia de muerte. 2. Compañeros inseparables (1989) A principios de los años 80, un pequeño círculo de amigos ven afectadas sus vidas con la aparición del SIDA. La terrible enfermedad todavía es una desconocida en aquel entonces, y se atribuye a la población homosexual. Es difícil tanto identificarla como combatirla. El grupo de amigos tratará de estar lo más unido posible durante los años posteriores, aunque, tristemente, algunos de ellos se verán afectados por el virus. 3. Los amigos de Peter (1992) La cinta explica la historia de un grupo de amigos de la universidad que se reúnen después de muchos años sin verse. El motivo es que uno de ellos, Peter, quiere explicar a los demás que ha contraído el sida. Puedes ver esta película en este enlace de Youtube. 4. En el filo de la duda (1993) Su estreno fue en televisión a principios de los 90 y con un reparto en el que figuraban Richard Gere, Ian McKellen, Anjelica Huston y Alan Alda, entre otros. El protagonista es Don Francis, uno de los especialistas y epidemiólogos que fueron cruciales a la hora de estudiar el VIH y cómo se transmitía, ya que en la época en que se convirtió en una pandemia, los efectos del prejuicio provocaron la idea que sólo afectaba a las personas homosexuales. Francis tuvo que luchar contra ese prejuicio, mientras debía lograr la atención necesaria para que se declarara un problema de salud pública. En el filo de la duda aborda el cambio de paradigma de la comunidad científica con respecto al Sida desde el descubrimiento de la pandemia a las primeras investigaciones. Puedes verla en este link de YouTube. 5. Philadelphia (1993) Está basada en la lucha de un brillante abogado homosexual (Tom Hanks) con síndrome de inmunodeficiencia adquirida, Sida, quien forma parte de una prestigiosa firma de abogados en Philadelphia. Durante el ejercicio de su profesión mantiene en reserva su sexualidad y enfermedad hasta que esta comienza a deteriorar su salud y se hace notoria por las lesiones cutáneas del sarcoma de Kaposi. A partir de allí la firma de abogados sospecha de su padecimiento y lo despide alegando negligencia. Ante la injusticia, el personaje no duda en plantar una batalla legal al sistema. Para ello, contará con el apoyo de otro abogado (Denzel Washington), quien también tendrá que superar sus prejuicios para defender a su cliente. Visita este enlace para ver la película. 6. Gia (1998) Angelina Jolie encarna a Gia Marie Carangi, una supermodelo de los años 70 que murió de Sida. Es una de las pocas películas que muestra la enfermedad en el colectivo homosexual femenino, y que además está basada en una historia real. Puedes ver la cinta en este link. 7. Yesterday (2004) Se centra en la historia de Yesterday (Leleti Khumalo), contagiada por VIH en Sudáfrica, uno de los países africanos más castigados por el virus. La joven madre luchará por cumplir su sueño: ver a su hija Beauty acudir a la escuela antes de morir, enfrentándose en el camino con la incomprensión y maltrato de su marido, las autoridades religiosas y médicas de su aldea y su vecindario. La trama muestra de manera cruda la forma en que países con muchos menos recursos para el tratamiento y la investigación se enfrentan también con menos conocimiento a esta plaga que diezma su población. Ver Yesterday en este link. 8. Precious (2010) Basada en la historia real de Clareece Precious Jones (Gabourey Sidibe), una joven cuya madre la maltrata constantemente, la película narra la desgarradora situación a la que tiene que enfrentarse la protagonista, embarazada y portadora del VIH, cuando le expulsan de la escuela. Puedes ver esta película en este link de Youtube. 9. Test (2013) El miedo a lo desconocido, los prejuicios ante el qué dirán y el pánico a contraer el VIH vertebran esta película donde su protagonista, un bailarín que aterriza en una compañía de danza en San Francisco de mediados de los 80, espera el resultado de la prueba del virus y su agobio asfixiante se transmite de lleno al espectador. Uno de los más recientes retratos de la paranoia con respecto al VIH. Puedes ver la película en este link. 10. The normal heart (2014) Este drama, narra la historia del inicio de la crisis del VIH/Sida en Nueva York a comienzos de 1980, dando un vistazo a las políticas sexuales de la nación y cómo los activistas homosexuales y sus aliados de la comunidad médica luchan para revelar la verdad de la creciente epidemia a una ciudad y nación que vive en negación. 11. 120 pulsaciones por minuto (2017) Esta cinta recuerda los primeros años de la epidemia en Francia desde el punto de vista de los activistas de Act Up París, que usaron métodos de guerrilla para implicar más al gobierno y las farmacéuticas en la
¿Que? es el periodo ventana?

Es el tiempo que transcurre entre el contacto con VIH y el momento en que una prueba, de las que se disponen hasta hoy en día, puede detectar los anticuerpos contra el VIH. En la mayoría de los casos se descubren a las 3 a 12 semanas, después de la fecha en que se contrajo la infección. El 99.9% de las personas generan anticuerpos contra el VIH, durante los 90 días posteriores al contacto sexual. La mayoría de las pruebas rápidas son pruebas de anticuerpos. ¡Atención! Toma en cuenta que aunque el VIH no se puede detectar en el período ventana, si se puede transmitir, así que protegéte. Las personas con VIH no presentan síntomas, es por eso que la única manera de saber si alguien contrajo el VIH es a través de una prueba. ¡No te quedes con la duda… hazte la prueba rápida de VIH hoy! En AHF Panamá es gratis, segura y confidencial. Y recuerda, el condón es el único método que previene las infecciones de transmisión sexual. ¡Úsalo! Toma en cuenta ?Para realizarse la prueba no es necesario estar en ayuno. ?Si el resultado marca: No reactivo, la persona no está infectada, está en el periodo ventana, que es a partir del día 23 después y hasta 90 días posterior al contacto sexual. ?Si el resultado marca: Reactivo, habrá que realizar otra prueba para confirmar un diagnóstico positivo.
Higiene: qué hacer y qué no antes del sexo

Cuando sabes que vas a tener sexo, el ritual de preparación también es sexy. Alistas tu ropa, eliges un perfume especial, quizás quitas vello corporal de donde no lo quieres y te lanzas a la aventura, sabiendo que un gran momento te espera. Sin embargo, darse un baño antes de salir al encuentro de la pareja no es suficiente para decir que tenemos una buena higiene y estamos listos para el sexo. Hay otros detalles que deberían cuidarse y que muchas veces, por las prisas o las circunstancias, se pasan por alto. Higiene bucal Algunos de esos detalles pueden sonar a obviedad, como la higiene bucal en primer lugar. El mal aliento, por supuesto, puede arruinar un momento íntimo, pero es importante saber que tampoco es recomendable cepillar los dientes inmediatamente antes de involucrarse en una actividad sexual. Esto porque la fricción podría lastimar las encías y hacerlas sangrar, o bien, dejar pequeñas escoriaciones en ellas que no se pueden detectar a simple vista. Sabemos que las infecciones de transmisión sexual, como el VIH, se transmiten por la sangre y pueden entrar al cuerpo mediante heridas abiertas. Por esto, no es necesario ponerte en riesgo con tal de llegar con un aliento fresco a tu cita. Basta con que te cepilles los dientes unas dos horas antes de empezar el sexo, así llegarás con una boca limpia, pero también darás tiempo a que cualquier sangrado o herida, por mínimos que sean, se curen, dejando así de ser un riesgo para ti o para tu pareja. Lava las manos Un segundo hábito de higiene es el que llevamos escuchando casi un año: lávate las manos. Quizás saliste a bailar, a cenar o estuviste en el transporte público, por eso es importante que antes de tocar los genitales de tu pareja te laves las manos con agua y jabón, así evitarás depositar ahí cualquier microorganismo dañino. Es un tip sencillo, básico, pero que podría a veces olvidarse. En este sentido, la vagina podría ser más susceptible a infecciones, pues a diferencia del pene, tiene una mayor superficie de tejido mucoso donde las bacterias ajenas pueden proliferar. Limpiar los genitales Finalmente, pero no menos importante, es recomendable limpiar los genitales con un poco de agua antes de la actividad sexual. A diferencia de las manos, no es tan recomendable usar jabón puesto que, al ser abrasivo, puede irritar la delicada piel de los genitales tanto masculinos como femeninos. Bastará una toalla y agua tibia y esto eliminará gentilmente los restos de secreciones o sudor que puedan haberse acumulado. Con estos tres sencillos pasos puedes no sólo sentirte más cómodo con tu higiene personal, sino también comenzar a protegerte (y a tu pareja) de infecciones. El siguiente paso, por supuesto, es usar condón y así mantendrás a salvo tu salud sexual. En AHF Panamá ofrecemos consejerías en salud sexual y condones gratis. Haz una cita hoy.
Higiene genital: qué hacer y qué no
La higiene de los genitales, tanto en hombres como en mujeres, vive hoy entre las recomendaciones médicas y la mercadotecnia. Sin embargo, mantener las partes íntimas limpias y saludables es más sencillo y requiere de menos parafernalia de lo que se suele pensar. La recomendación Tanto para hombres como para mujeres, la recomendación es lavar los genitales todos los días, y con esta frecuencia no es necesario usar jabones demasiado abrasivos ni perfumados, sino simplemente limpiadores suaves que ayuden sutilmente con la higiene. Higiene en hombres En el caso de los hombres, lo ideal es lavar el pene con agua tibia. En caso de que tengas prepucio, es necesario retraerlo y lavar la base del glande, donde suele acumularse la secreción peneana llamada esmegma. Esta sustancia depositada en los pliegues del prepucio puede no sólo causar mal olor, sino también ser un medio de cultivo para hongos y bacterias. Además, es importante lavar la zona del pubis, los testículos y su alrededor, ya que es una zona en la que el sudor se acumula y puede generar mal olor o alguna irritación. Para la rutina de limpieza no es necesario usar jabones excesivamente perfumados. Según los especialistas, un jabón neutro o suave es más que suficiente. Higiene en mujeres Para las mujeres, la presión social por limpiar la vagina es llevada a otro nivel. Existen en el mercado muchos diversos productos para, supuestamente, mantener limpia la zona. Desde jabones especiales (algunos de ellos incluso prometen reafirmar o blanquear la piel de esa zona) hasta toallas perfumadas o duchas vaginales son mercancías que el personal médico rechaza. En primer lugar, las duchas que se insertan en la vagina son totalmente innecesarias, pues el conjunto de microorganismos que habitan en ese órgano mantiene su propio equilibrio y limpieza. De hecho, estos productos pueden llegar a ser nocivos al alterar este delicado ambiente. Por otro lado, tanto los jabones especiales como las toallitas altamente suelen estar altamente perfumados, en un intento por mitigar el olor natural de la vulva (que así se llama la parte externa de la vagina). Estos perfumes pueden causar irritaciones en la zona y hacerla más propensa a infecciones. Para ellas, bastan las mismas recomendaciones que para los hombres: agua tibia, jabón suave, lavar entre los pliegues vaginales y asearse a diario. Aunque quizás habría que añadir el hecho de aceptar que la vagina tiene cierto olor, y sería mejor aprender a identificar cuando el aroma puede realmente estar relacionado con alguna infección o enfermedad.En AHF Panamá ofrecemos consejería gratis. Si tienes dudas sobre sexualidad, higiene, VIH, Infecciones de Transmisión Sexual, nosotros te asesoramos de manera profesional, gratuita y en un ambiente de cero discriminación. Haz tu cita hoy.
Infecciones sexuales por bacterias: daño a largo plazo

Si hablamos de infecciones de transmisión sexual, las causadas por virus son las que suenan más preocupantes. VIH, virus del papiloma humano o sífilis son los peores nombres que nadie quisiera ver en sus resultados clínicos. Sin embargo, no son los únicos microorganismos que se pueden transmitir de una persona a otra a través de las relaciones sexuales desprotegidas. Bacterias y antibióticos Por otro lado, si pensamos en bacterias, tal vez nos tranquiliza la idea de que con esos viejos aliados, los antibióticos, todo estará bien. En parte es cierto: las infecciones causadas por bacterias pueden controlarse con antibióticos, el problema es que muchas veces, las personas no les dan la importancia que ameritan y pueden no actuar para detenerlas. Esta falta de atención puede deberse a que ciertas infecciones bacterianas no causan síntomas aparatosos y con frecuencia pueden ser pasajeros. La clamidia, por ejemplo, no siempre causa síntomas y cuando los provoca, éstos suelen ser pasajeros y poco específicos, como dolor al orinar o dolor en la parte baja del abdomen. Quizás la persona no relacione estos síntomas con la consecuencia de una relación sexual sin condón, por lo que no creerá necesaria una consulta médica. Aunque se vayan los síntomas Sin embargo, aunque los síntomas se vayan, la clamidia no se irá. Si bien la infección puede presentarse en hombres y mujeres, en el caso de ellas se instalará ya sea en el cuello del útero o en el propio útero, las trompas de Falopio o hasta los ovarios. Con el paso del tiempo, las bacterias pueden generar problemas severos, como la enfermedad pélvica inflamatoria, que también puede ser causada por la gonorrea y la vaginosis bacteriana. Entre los síntomas de la enfermedad pélvica inflamatoria se encuentran menstruaciones abundantes y dolorosas, dolor abdominal, cansancio, fiebre, flujo vaginal con mal olor y dolor durante las relaciones sexuales. Y si la enfermedad no se trata, puede producir problemas como infertilidad, dolor crónico en la parte baja del abdomen y embarazo ectópico (aquel que se instala en las trompas de Falopio en lugar de en el útero). La mejor solución Para evitar tener la enfermedad pélvica inflamatoria puedes adoptar dos medidas. La primera es usar condón en todas tus relaciones sexuales, para evitar contraer infecciones. La segunda (y no son excluyentes) es hacerse pruebas periódicas para detectar infecciones de transmisión sexual, así podrás saber tu estado de salud en ese aspecto y comenzar tratamiento en caso de que lo necesites. En AHF Panamá tenemos condones gratis para ti, además ofrecemos pruebas gratuitas de VIH e ITS, consejería y te acompañamos para que accedas a tratamiento gratis. Haz tu cita hoy aquí.
Celebremos al condón
Llegaron las fechas en que el amor flota en el aire. Después de casi un año de confinamiento, se percibe una especial necesidad de volver a sentir normalidad, y en este contexto, el Día del Amor toma un sabor diferente. Pero un instrumento que tiene que ver, claramente, con el amor, pues implica cuidarnos y cuidar a las otras personas, es el preservativo. Por esto, desde hace varios años se ha instituido el 13 de febrero como el Día del Condón. Historia del condón Y para conmemorarlo, hay que empezar por conocer más de su historia. Si acaso no lo sabías, el condón no es para nada un aditamento de la vida moderna. Ya las culturas de la antigüedad crearon diferentes instrumentos para evitar, principalmente, los embarazos no deseados, que como sabemos, podían tener grandes implicaciones por los problemas de herencia de tierras o posesiones. El primer condón femenino El ejemplo más antiguo de un condón se ha encontrado en la isla griega de Creta, donde se sabe que las mujeres colocaban una vejiga de cabra dentro de la vagina, para que pudiera contener el semen. ¿Podríamos decir, entonces, que el primer condón de la historia fue un condón femenino? Según los relatos históricos, este instrumento se creó porque se decía que el semen del rey Minos contenía serpientes y escorpiones, y se buscaba de esta forma proteger la vida de sus parejas sexuales. Condón masculino para prevenir enfermedades Otro ejemplo de preservativo antiguo fue encontrado en la tumba del famoso faraón egipcio Tutankamón, elaborado con lino e intestino de animal, y el cual puede ser observado todavía en el Museo del Cairo. Se dice que este artilugio era utilizado, principalmente, para evitar enfermedades como la bilharziasis o la esquistosomiasis, que era provocada por un parásito que penetra a través de la piel y que era muy común en el norte de África, en la cuenca del Nilo. Los huevecillos de este parásito se expulsan en la orina, por lo que es común encontrarlos en los genitales de las personas infectadas. Condones hechos de animales Por último, los habitantes del imperio romano también se protegían mediante el uso de intestinos o vejigas de cabras u ovejas con las que fabricaban fundas para el pene, las cuales evitaban infecciones de transmisión sexual y también embarazos. A diferencia de los condones actuales, estos instrumentos eran utilizados varias veces. Como puedes ver, la necesidad de protegerse de consecuencias sexuales no deseadas no es nada nuevo bajo el sol. Ahora que tenemos preservativos tan modernos a la mano, lo mejor es aprovecharlos y así disfrutar de la sexualidad con la tranquilidad que brinda la protección. En AHF Panamá tenemos condones gratis para ti. Visítanos o escríbenos por WhatsApp y ven por los tuyos.
Sexo casual para principiantes

Es verdad que estamos en la época donde tener sexo casual es lo más fácil del mundo. Por un lado, las herramientas de la comunicación permiten contactar a personas con interés similar (o sea, el sexo), ahorrando el tiempo de un flirteo a la antigua. Por el otro, la sociedad actual es mucho más permisiva con los contactos eventuales, por lo que las posibilidades se multiplican. Esto puede sonar muy natural y hasta obvio para las generaciones de milenial en adelante, pero yendo hacia atrás en los rangos de edad, no necesariamente se sabe todo sobre el sexo en la era de internet. Por eso, nunca está de más recordar el ABC de lo que se debería tomar en cuenta al momento de entablar este tipo de contactos. ¿Qué es el sexo casual? Para empezar, habría que definir el sexo casual, y establecer primero lo que no es: sexo sin sentido. El sexo puede carecer de sentido incluso dentro de una pareja estable. En realidad, el sexo casual se refiere a una relación sexual sin compromiso, sin objetivos reproductivos y sin afán de establecer un vínculo amoroso. Sexo casual no es igual a amor Por esta razón, es importante abordar otra aparente obviedad: el sexo casual no debe sustituir al cariño, a la atención o al amor. Hay veces en las que lo que la persona busca en realidad es esto último, y no la satisfacción sexual, pero está dispuesta a compartir su sexualidad con alguien pensando que va a obtener retribuciones emocionales por ello. Es necesario asegurarse, pues, de que el motivo para buscar sexo casual es el sexo por sí mismo. Pero no hay que correr. Tampoco se trata de intentar utilizar a la otra persona para satisfacer un deseo sexual, sino más bien de compartir un momento en el que los dos van a obtener un beneficio: el placer. Siempre con condón Y para que ese placer sea pleno, no hay como la tranquilidad de la protección para evitar problemas como infecciones de transmisión sexual y/o embarazos no deseados. Para esto, hay dos elementos indispensables. Primero, que el uso de protección se acuerde desde antes del encuentro. Las aplicaciones de contactos eróticos permiten charlar con la potencial pareja. Segundo, que cuando uno vaya a la cita, lleve sus propios medios de protección, así no habrá pretexto para no usarlos porque no están disponibles en la escena. No abuso y no violencia Una vez cubierto el posible riesgo de infecciones, hay otro elemento que también forma parte de la seguridad. No se puede negar que al intimar con alguien desconocido, siempre hay un riesgo de sufrir violencia, desde abuso sexual hasta violación o algo más drástico. Para tratar de minimizar este peligro se pueden seguir varios pasos. Uno es citar al contacto en un lugar público, así se puede conocer a la persona de forma más segura. El segundo es informar a una o varias personas de confianza dónde te encuentras en cada momento, si cambias de lugar o si te quedarás a dormir. El tercero es reducir al mínimo el consumo de alcohol o drogas, pues de esta forma podrás reaccionar si algo no está yendo bien (ya sea en lo sexual o en cuanto a la seguridad). Con estos sencillos pasos, las relaciones sexuales casuales se vuelven más seguras y más disfrutables, y pueden cumplir su objetivo de dar a las partes involucradas la satisfacción que buscan. En AHF Panamá tenemos condones gratis para ti, para que disfrutes de esos momentos de placer de forma segura, haz tu cita o visitamos.
¿Y si entro a un baño contaminado con VIH?

Hace un año comencé la escuela preparatoria. Todo era nuevo: las instalaciones, los profesores y también las y los compañeros, pero lo más emocionante era esa sensación de que ya éramos grandes. Sin embargo, pronto surgió un problema que nos enseñó que no éramos tan maduros como lo pensábamos. Por los pasillos empezó a correr el rumor de que mi compañera, Jess, tenía VIH. Todos, incluso yo, comenzamos a mirarla con insistencia, a procurar no acercarnos a ella, a evitar los espacios donde ella comía o iba al baño. Obviamente, no pasó mucho tiempo antes de que Jess se enterara de que todos hablaban de ella, y decidió tomar al toro por los cuernos. Platicó primero con la supervisora escolar y ella organizó una reunión con todo el grupo para aclarar las cosas. ¿Cómo se transmite el VIH? Jess habló de la manera más valiente que yo he visto en mi vida. Nos dijo que sí, que tiene el VIH porque había nacido con él, pero que eso no representaba ningún riesgo para nosotros. Miré alrededor y vi algunas caras de rechazo, pero todo eso fue cambiando conforme nuestra compañera hablaba y, por qué no decirlo, nos educaba sobre la infección por VIH y cómo este se transmite o no. Como ya nos habían enseñado en la secundaria, Jess dijo que solo algunos fluidos corporales son capaces de transmitir el VIH de una persona a otra. Estos fluidos son la sangre, el semen, las secreciones vaginales, las secreciones rectales y la leche materna. ¿Cómo NO se transmite el VIH? Sin embargo, lo realmente relevante para la convivencia escolar son las formas en las que no se transmite el VIH. Por ejemplo, el virus no puede vivir en la piel ni puede vivir mucho tiempo fuera del cuerpo humano. Por esto, dar la mano, abrazar o sentarse junto a una persona con VIH no hará que adquieras el virus. De igual forma, la saliva no transmite la infección, así que un estornudo o hablar muy cerca (o besar) a una persona con VIH no es un riesgo; tampoco comer del mismo plato. Algo más que sonó raro, pero no imposible, fue hablar sobre raspones y escupitajos. Siguiendo la misma lógica, la sangre escasa que emana de un raspón o los escupitajos de una persona con VIH no transmiten el virus. Más aún, si la orina o las heces no transmiten el VIH, tampoco usar un baño común era ningún riesgo. Y con esto se descartaron los mitos en los cuales se había basado el rechazo hacia Jess. No diré que todos nos hicimos sus amigos en ese momento, pero sí que las cosas cambiaron y un respeto verdadero se generó alrededor de ella, definitivamente un signo de mayor madurez de lo que cualquiera hubiera pensado. En AHF Panamá, puedes realizarte una prueba rápida de VIH, vinculación a tratamiento, condones gratis y resolver todas tus dudas. Haz una cita hoy y conócenos.
¿Sexo sin protección? Pastillas para el día después

Es muy fácil hacer juicios desde fuera cuando alguien más tiene una relación sexual sin protección, poniéndose en riesgo de consecuencias indeseadas. No importa la edad, no importa tampoco la razón por la que no hubo un condón de por medio, el punto es que el contacto se dio y es posible que al día siguiente lleguen las preocupaciones. ¿Qué es la píldora del día después? Al decir píldora del día después, se suele pensar en la que en realidad se llama píldora anticonceptiva de emergencia, un medicamento de libre venta con el que se puede evitar un embarazo al tomarlo dentro de las 72 horas posteriores a la relación sexual desprotegida. La eficacia de este método se ha ubicado alrededor del 88%, y es más efectiva cuanto más pronto se toma, aunque también se ha llegado a documentar cierto efecto aun cuando se tome hasta 5 días después de la relación sexual. Solo para emergencias El problema de este fármaco no ha sido tanto su eficacia (que en todo caso, es alta, pero no excelente), sino el uso que se le ha dado en la vida real. El solo hecho de llamarla píldora del día siguiente puede sugerir que es un salvavidas para compensar algún descuido y que puede utilizarse cuantas veces sea necesario. Por el contrario, reconocerla como una herramienta de emergencia podría poner en perspectiva lo delicado de su uso. Es decir, uno no va por ahí quebrando todos los cristales de extintores que dicen rómpase en caso de emergencia, sino que lo hace cuando hay un caso de verdadera necesidad. Más aún, se ha estudiado que el uso frecuente de los anticonceptivos de emergencia puede alterar tanto el ciclo menstrual que su efectividad cae considerablemente, y lo que puede resultar de eso es exactamente lo contrario de lo que se quiere evitar. También existe el PEP Pero no es sólo uno el medicamento que se puede utilizar después de una relación sexual desprotegida, para evitar una consecuencia negativa. También existe un tratamiento capaz de impedir contraer la infección por VIH. Es conocido como Profilaxis Post Exposición (PEP, por sus siglas en inglés) y si bien no es tan práctico como una sola pastilla, sí es una medida a la que recurrir, también, en las 72 horas posteriores a la relación sexual. Este esquema de tratamiento, que se toma durante un mes, no ha estado exento de polémica. Por ello, de ser usado sólo para el personal médico que accidentalmente había estado expuesto al VIH (por el pinchazo de una aguja contaminada, por ejemplo), pasó a ser proporcionado a víctimas de violación sexual. Con el paso del tiempo, y conforme se fue suavizando el estigma que lo calificaba como una solución fácil, comenzó a ser entregado a personas con prácticas sexuales de alto riesgo, como múltiples parejas sexuales o sexo bajo el influjo de drogas. El esquema de PEP alcanza apenas un 80% de efectividad, pero considerando el cambio de vida que representa adquirir el VIH, suena muy prometedor. Con todo, el objetivo de la educación sexual y los programas de sensibilización sería no tener que recurrir a ninguno de estos fármacos, pues ambos provocan, cuando menos, efectos secundarios molestos. Lo importante sería tener presentes los riesgos del sexo desprotegido y decidir lo que es mejor para cuidar la propia salud: usar condón. En AHF Panamá podemos ayudarte, si estuviste en una situación de riesgo, puedes hacer tu cita aquí para pruebas de VIH gratis. También puedes escribirnos si tienes dudas o preguntas.