Sexo entre hombres: no todo es lo que parece

Existen hombres que se reconocen como homosexuales, es decir, que se sienten atraídos física y emocionalmente por otros varones. Aunque actualmente son más visibles, no en todas las sociedades son aceptados, y en muchos lugares aún pesa un gran estigma sobre ellos. Y ese estigma no afecta solamente a quienes se declaran homosexuales o gays, para usar la palabra más corta sino que también pesa sobre aquellos que parecen serlo (a juicio) de los demás) o que tienen encuentros sexuales con otros hombres, aunque no se asumen como gays. El problema de las etiquetas El primer prejuicio sobre ellos es, precisamente, que todo varón que tiene relaciones sexuales con otro es necesariamente homosexual. Sin embargo, ¿qué pasa con aquellos hombres que lo hicieron solamente una vez en su vida? ¿O qué sucede con los que se relacionan con hombres y también con mujeres? ¿Y qué decir de un hombre que solamente tiene el papel activo (penetrativo) en su actividad sexual con otros hombres: es más o es menos gay que sus parejas íntimas? Es cierto que el rechazo en contra de los gays es todavía muy fuerte actualmente, por lo que muchos hombres que gustan de otros hombres a veces prefieren no colgarse esa etiqueta. Esto complica mucho el llegar hasta ellos con estrategias de prevención de infecciones como el VIH, pues cuando los mensajes se dirigen a homosexuales, ellos de inmediato se excluyen y miran hacia otro lado. Es por eso que se fue acuñando un nuevo término, más descriptivo y menos calificativo. Se les llama Hombres que tienen Sexo con Hombres (o las siglas HSH) a todos aquellos varones que se relacionan con otros, ya sea ocasionalmente, con frecuencia o siempre. No se hace énfasis en quién de ellos es homosexual, bisexual o heterosexual (sí, también los hay que se asumen heterosexuales aunque tengan relaciones con varones), sino que se describe la actividad sexual que realizan. Protégete sin importar con quién Por supuesto, esto no significa que todos los hombres en algún momento vayan a mirar con ojos de deseo a otro varón, pero sí que es más frecuente de lo que ellos admiten. Los estereotipos negativos que se han relacionado con los gays hacen que muchos no quieran tener nada que ver con ese término, pero eso no significa que no estén expuestos a las mismas infecciones de transmisión sexual que toda persona que tiene sexo sin protección, sin importar quién sea su pareja. Lo importante, más allá de las etiquetas o clasificaciones, es tener siempre un condón a la mano y ¡sobre todo! utilizarlo. No es necesario encasillarte, pero sí protegerte porque una infección como el VIH puede cambiar tu vida de un momento a otro. Si quieres más información sobre el VIH, necesitas hacerte una prueba o requieres comenzar o retomar tu tratamiento antirretroviral, en AHF Panamá te ofrecemos un espacio libre de discriminación. Acércate a nosotros o escríbenos por Whatsapp.
Hagamos del condón un fetiche

Un fetiche es, en general, un objeto de culto, pero si lo trasladamos al ámbito de la sexualidad, sabremos que un fetiche es un objeto externo, o bien una parte del cuerpo, que es el objeto del deseo de una persona. Es decir, el deseo sexual que alguien siente se traslada desde un individuo completo a ese objeto o ese fragmento del cuerpo en especial. Tan variados como somos los seres humanos, podemos encontrar todo tipo de fetiches sexuales. Hay quienes se excitan con los pies de otras personas (ya sea con su forma, con su olor o con ambos), con la ropa interior usada (o quizás sin usar), con la ropa que usan ciertos profesionistas (de la medicina, del trabajo mecánico, del deporte), o con un determinado color de cabello o de piel en su potencial pareja. Pero también hay fetiches más inusuales, por ejemplo, excitarse con personas que juegan con globos, con personas que se cubren de aceite o de lodo, con quienes tienen obesidad, con quienes son extremadamente delgados, con trozos de hielo, con objetos de hierro o de cristal. Entonces, si tan diversa es la sexualidad, ¿por qué no hemos podido hacer del condón un fetiche sexual? ¿Por qué lo dejamos de lado tantas veces a propósito? ¿Por qué, al verlo aparecer en la escena, nos provoca más rechazo o desconfianza o pereza que excitación? Resignificando el látex Tal vez hemos asociado demasiado al condón con el riesgo, con consecuencias negativas y con una obligación. Si queremos protegernos, entonces debemos usarlo, nos dicen, y aunque lo usamos para prevenir un daño, como una infección de transmisión sexual como el VIH, no hemos conseguido percibirlo como nuestro aliado, sino que hemos visto en él una barrera para el placer. La obligación de usarlo para evitar un mal mayor hace difícil que veamos al preservativo como parte del juego sexual. Pero mientras más lo rechacemos, más tardaremos en incorporarlo totalmente a la vida erótica. Los condones no tienen por qué ser solemnes ni aburridos, no tienen por qué interrumpir la relación sexual sino que pueden formar parte de ella, haciendo de su uso una actividad de pareja. Y más aún, si aceptamos el hecho de que utilizándolo podemos estar plenamente tranquilos y al sentirnos protegidos nos concentramos al 100% en el encuentro sexual. El condón es sexy, es un accesorio que nos recuerda que estamos en esa relación sexual porque lo deseamos intensamente. Es hora de dejar de repudiarlo y, por el contrario, entregarle el reconocimiento que se merece. Si quieres obtener condones gratis, así como pruebas de detección de VIH en un ambiente confidencial y seguro, acércate a AHF Panamá. Escríbenos por Whatsapp y resolveremos tus dudas.
Cómo resolver las dudas de tus hijos sobre sexualidad

Cuando un niño o niña se acerca a sus padres con una duda sobre la sexualidad, lo que se dice con la actitud tiene mucho más impacto que lo que se dice con las palabras. Si recibimos la pregunta con vergüenza, miedo o nerviosismo, los niños percibirán esa incomodidad. Es por esto que muchos padres y madres se preguntan cómo pueden resolver las dudas que surgen, sobre todo en niños pequeños que aún no entran en la pubertad. Los pasos a seguir son sencillos y pueden ayudar a generar una mayor confianza entre ambas generaciones, y abrirán un canal de comunicación para momentos futuros. El primer paso para abordar una pregunta sobre sexualidad es responder con otra pregunta. Pero no para desviar el tema, sino para averiguar qué tanto sabe el menor acerca del tema que está preguntando. Por ejemplo, si su inquietud es ¿Cómo una mujer queda embarazada?, lo más sencillo (y muy probablemente, tranquilizador) es revirar: ¿Cómo crees tú que sucede? o ¿Qué has escuchado al respecto?. Así habrá un punto de partida para la conversación y se evitará tocar información que tal vez no es siquiera lo que el niño está buscando. Responder no es el final de la charla El siguiente paso será ofrecer una respuesta corta y simple (que no quiere decir que deba ser vaga), y explicar las palabras nuevas que el pequeño o pequeña no conozca. Para continuar la conversación puede preguntarse si tiene más dudas sobre el tema, o ¿qué sucedió, qué viste u oíste que te dio curiosidad sobre este tema?. Así también se podrá identificar de dónde viene la información que está recibiendo sobre sexualidad, sólo para estar al tanto. Después será importante verificar qué tanto el niño comprendió la respuesta, y verificar si hay más dudas con frases como ¿Respondí tu pregunta? y ¿Qué piensas sobre lo que te acabo de contar?. Todo este ambiente de disposición ayudará a que los menores se sientan con la confianza de volver a tocar temas similares, pues se darán cuenta de que no hay nada de malo en abordarlos con sus padres. Finalmente, los padres y madres no tienen por qué saberlo todo. Cuando el niño llegue con una pregunta cuya respuesta desconozcas, siempre está bien decirlo. Pero sobre todo, es una oportunidad para buscar juntos la explicación. Y además del internet, es recomendable buscar en libros especializados o bibliotecas, para así asegurarse de que están recurriendo a una fuente confiable. Si quieres saber más sobre cómo abordar los temas de sexualidad según la edad de tus hijos, puedes consultar sitios de algunas fundaciones especializadas que te guiarán durante el proceso.En AHF Panamá brindamos atención profesional y de calidad de temas relacionados con el VIH. Si quieres saber más, escríbenos por Whatsapp; es gratis, seguro y confidencial.
Cinco pasos para mejorar la comunicación sexual con tu pareja

Cuando surge la pregunta de cómo tener una mejor relación de pareja, lo primero que viene a la mente es la comunicación. Pero es más fácil decirlo que hacerlo. Comunicarse implica no sólo decir lo que uno quiere o necesita, sino hacerlo de manera que la otra persona lo reciba bien, no como una agresión o un reclamo. Este proceso se vuelve aún más difícil cuando el tema es la vida sexual. A pesar de vivir en una época donde hay mucha información disponible, las conversaciones reales y serias sobre sexualidad todavía son un ideal que se siente lejano. Si tienes una relación estable que lleva ya un tiempo de convivencia, es probable que quieras comunicarte mejor, pero no sepas por dónde empezar. Por eso, la educadora sexual Gigi Engle, colaboradora del portal TheBody.com, compiló, con ayuda de psicoterapeutas y sexólogos, una lista de cinco formas para mejorar la comunicación sexual con tu pareja. 1. Conoce cómo te gusta que te toquen. Cuando recién empezó a desmitificarse la masturbación, esta era la primera razón por la que se defendía: había que aprender, primero a solas, qué tipo de estímulos eran los que realmente disfrutabas, para después poder comunicarlo a tu pareja. ¿Cómo te gustan los besos?, ¿en qué partes de tu cuerpo?, ¿dónde te gusta que te toquen?, ¿con qué presión?, ¿a qué ritmo?, y un largo etcétera. Una vez identificados los estímulos, podrás empezar la conversación. 2. Pide aprobación para la conversación. Últimamente sabemos lo importante que es el consentimiento en el ámbito sexual, y hablar sobre las prácticas también es parte de esto. Toma en cuenta que la conversación puede tornarse emocional, o extenderse demasiado, o llegar a un punto (algún tema en específico) que deja de ser cómodo para la otra persona. Si tu pareja quiere dejar de hablar en cualquier momento, respeta eso y muéstrale que no te molesta. 3. Ten expectativas realistas. La conversación sobre el sexo puede resultar difícil pues, en general, las personas no estamos acostumbradas a exponer sus propios deseos o necesidades. No te sorprendas si la charla se tropieza en algunos puntos, o si, por el contrario, tu pareja decide revelarte más cosas de las que (quizás) querías saber. Soltar las altas expectativas evitará que reacciones negativamente o que tomes como agresión lo que se diga en la plática. 4. Invita a tu pareja a que comparta sus necesidades. No se trata de frases como dime tus fantasías, sino de algo más íntimo y genuino. Dale a tu pareja la seguridad de que puede confiar en ti para hablar de sus necesidades. Tal vez éstas no sean muy extravagantes y sólo quiera hacer de manera diferente las cosas que ya hacen ahora. Es importante escuchar de verdad, no para responder, sino para conocer realmente lo que esa persona quiere. Recuerda que muchas personas nos podemos sentir tremendamente vulnerables al hablar con sinceridad de lo que nos gustaría. 5. Habla de tus necesidades. Recuerda un principio básico: el o la responsable de tu orgasmo eres tú, no tu pareja. Por eso es muy importante que comuniques lo que te gusta (repasa el punto 1) y, sobre todo, que lo expreses hablando en primera persona. Es mejor que no digas los besos de lengua son más ricos, sino a mí me gustan más los besos de lengua. En vez de la ropa interior negra es más sexy, di me excita la ropa interior negra. A veces, en relaciones que ya llevan muchos años, los gustos y preferencias pueden haber cambiado, y es importante actualizarse en lo que ahora les gusta más a ambos para mejorar la relación. El sexo es más placentero si te proteges del VIH. En AHF Panamá tenemos condones y pruebas de VIH gratis. Comunícate con nosotros por Whatsapp.
No mas orgasmos bajo el telón
Cuando se habla de masturbación femenina, se ve como un acto sucio rodeado de tabúes, exclusivo y natural para los hombres, tema del que pueden hablar sin censura, muy contrario a las mujeres de quienes se pone en duda su integridad si se dan cuenta que lo hacen. A lo largo de los tiempos a la masturbación femenina se le ha considerado como un acto pecaminoso, inmoral y causante de culpa, no obstante, la ciencia ha demostrado que más allá de los juicios morales, brinda múltiples beneficios para quien la practica. No es un secreto que hay mujeres que a pesar de tener una vida sexual activa, no llegan a disfrutar o conocer qué es un orgasmo y la masturbación es la herramienta que les permite reconocer cada parte de su cuerpo. La principal recomendación es dejar a un lado la vergüenza, la culpa o pensar que está haciendo algo socialmente inmoral. Con el paso del tiempo la sexualidad femenina está siendo reconocida, países como en Suecia son un ejemplo que en la búsqueda de darle un nombre a la masturbación femenina realizaron un concurso para darle un nombre, donde Klittra fue la seleccionada. Y es que más allá de lo negativo, científicamente se han demostrado sus beneficios, entre los que podemos mencionar: Mejora el sueño. Genera sensación de bienestar. Mejora las relaciones de la pareja. Mejora la cantidad y calidad de los orgasmos Aumenta el apetito sexual. Se alivian algunos dolores crónicos como las migrañas o los síntomas del síndrome premenstrual. Mejora la salud cardiovascular. Ayuda a bajar de peso. Mejora la autoestima. Conociendo tus sensaciones podrás orientar a tu pareja. Se debe tener en cuenta que la masturbación no es ir directamente al área genital, también tiene su preámbulo como ir de a poco, ponerte bonita, buscar un lugar cómodo y que sepas que nadie te va a interrumpir, una buena playlist, no pensar en nadie más que en ti, permitirte fantasear y dejar que el principal órgano sexual, como es el cerebro fluya, desechar la censura y el tabú y reconocerlo como un momento que te pertenece y que nadie debe enjuiciar. En AHF Panamá creemos que todos los seres humanos deben ser libres de disfrutar su sexualidad de manera responsable, pero como cada quien quiera. Por lo que en nuestros centros encontrarás condones gratis, pruebas de VIH e ITS, consejería y vinculación a tratamiento de manera gratuita. Agenda tu cita HOY.
Mi verdadera sexualidad revelada

Si me hubiera aceptado antes, no hubiera cometido tantos errores expresa en medio de un suspiro Erick, mientras cuenta cómo fue la reacción de sus padres cuando, a sus 24 años, descubrieron que era homosexual. Aunque tenía muy clara su sexualidad, compartirla con sus padres nunca fue una opción que contemplara, para él la única opción era llevar una vida oculta y con eso, evitaría el juicio de sus padres, porque intuía cuál sería su reacción. Su revelación no fue de la manera más propicia, ya que se enteraron por medio de unos mensajes de texto, causando que su padre lo corriera de la casa y su madre no le habló durante dos años. De un momento a otro todos los logros que habían enorgullecido a sus padres hasta el momento pasaron a un segundo plano y lo único que lo representaba era su orientación sexual. No importaba si había sido buen hijo, buen hermano o amigo. Solo importaba su preferencia sexual. Mi mamá tomó una postura bien difícil y fuerte para mí, pero yo esperaba una reacción así o quizás que más nunca me hablara porque yo sabía cómo era su mentalidad, expresa Erick. Pero como el tiempo es sabio, con el paso de los años se logró un acercamiento con sus padres, no como él anhelaba, pero era un comienzo, aunque las barreras ideológicas de su madre impedían una mayor aceptación. Sé quién eres Tú eres mi hijo y te voy a amar y te voy a querer por encima de todo, y yo ya lo sabía porque una madre conoce a sus hijos, no te cargué 9 meses en el vientre por el gusto, fue la respuesta que recibió Alex, quien desde sus 14 años estaba claro en cuanto a su preferencia sexual. Uno trata de disimular, trata de vivir con eso y es duro porque piensas que la gente lo sabe. En este caso, ocultarlo no fue una opción y a sus 17 reveló su verdad. Todo sucedió luego de un incidente con sus hermanos. Me acuerdo de que mi mamá había salido y estaba jugando con mis hermanos lucha libre y uno de ellos me pegó, me dio puño y yo quedé llorando en la cama y cuando yo escuché que mi mamá llegó yo le dije: Mamá, tienes un hijo como tú nunca has querido tener, pero ella en vez de alterarse, le habló desde su amor. Para él con la respuesta que su madre le dio fue más sencillo seguir, aunque reconoce que había momentos como cuando se arreglaba para salir, que al preguntarle cómo se veía, ella le contestaba: qué desperdicio de hombre, palabras que evidentemente le incomodaban, pero desaparecieron con el paso del tiempo. En la actualidad, la relación con su madre no puede ser mejor, recibe su apoyo en sus proyectos, sus amistades la aman y ella los ama. Con su pareja es una buena suegra y sus hermanos quieren mucho a su cuñado. Aunque como toda relación, en un principio costó, hoy son una familia que siempre se apoya. Para ninguna de las partes es fácil Los estigmas sociales y familiares tienden a predominar en algunos casos, muchos padres prefieren que su hijo sea drogadicto o delincuente, en vez de gay señala Alex y añade que por eso algunos optan por el suicidio, porque quienes consideran deberían ser sus principales pilares y apoyo, son los primeros en darles la espalda. Para la psicóloga Elvia Atencio es importante que los padres, durante las diferentes etapas del niño o el adolescente, toquen el tema de la sexualidad, siempre tomando en cuenta su edad o etapa evolutiva al inicio de lo que es el autoconcepto y reconocimiento de sus partes íntimas. Es importante utilizar los nombres adecuados con los que se reconocen las partes íntimas del cuerpo. Durante la pubertad, hay que buscar la oportunidad de conversar sobre los cambios que se van dando en este proceso del desarrollo, porque es vital que los padres se involucren y estén abiertos a contestar los distintos cuestionamientos o interrogantes que tenga su hijo. Los vínculos de confianza y comunicación son fundamentales en las relaciones padres e hijos, señala la psicóloga y manifiesta que es entendible que para los padres sea una situación difícil, pero lo es igual o más para los hijos, que independientemente de su orientación sexual, deben hablar sobre su sexualidad de forma natural, sin censurar sus emociones. La clave será el nivel de confianza que exista para lograr una adecuada comunicación y que los lazos de confianza antes de tocar el tema sea lo suficientemente fuertes, para que prevalezcan los buenos sentimientos. En AHF Panamá ofrecemos consejería gratuita, además de pruebas de VIH, condones y vinculación a tratamiento. Para más información, escríbenos por WhatsApp o Agenda tu cita.
La masturbación, esa pobre incomprendida

La sexualidad forma parte de la vida humana. Ya sea que la ejerzas con otra persona o no, es un elemento que está ahí, latente, y que puedes ir dosificando si así lo deseas, o bien, dejarte llevar cuando sientas que es seguro hacerlo. Lamentablemente, la actual pandemia ha puesto al mundo de cabeza y este aspecto de la vida no ha sido la excepción. Pasamos meses evitando el contacto con otras personas y es probable que en cierto momento, en medio de ese encierro, hayas reconsiderado el autoplacer como un recurso totalmente válido para conseguir la satisfacción que brinda el sexo. La edad es sólo un número La masturbación ha sido una práctica culturalmente estigmatizada. Si lo hacen personas jóvenes, se mira mal que obtengan placer en solitario, y si lo hacen adultos, se llega a rechazar porque se supone que deberían estar practicando el sexo con otras personas, en lugar de autosatisfacerse. Pero la realidad es que no son cosas excluyentes. Son experiencias totalmente diferentes ¿no es verdad? Una tiene ventajas que la otra no, y viceversa. Alguien puede tener pareja y aun así masturbarse de vez en cuando, y esto no debería ser condenado ni tampoco debería significar que no encuentra satisfacción en su pareja. El autoerotismo es, fundamentalmente, una forma de conocer tu cuerpo. Puedes ver mil veces la misma acción en algún video explícito, pero resulta que cuando la imitas no sientes nada, no te gusta. O tal vez encuentres que prefieres esa acción (la que te estés imaginando) más fuerte o más suave, o bajo el agua de la regadera o con tu ropa de por medio. La masturbación es un descubrimiento constante y no se termina cuando llegas a cierta edad. Al contrario, el cuerpo cambia con los años, y lo que te gustaba en la adolescencia probablemente no sea lo mismo que encuentras placentero a los 50 o 60 años. Es cuestión de seguir explorando y hallar nuevas cosas que te den placer. Diversión para dos Satisfacerse a sí mismo no es, tampoco, un placer exclusivamente solitario. Es un arte que se puede practicar también en pareja. Actualmente, la distancia social ha dado pie a usar las plataformas digitales para sesiones de masturbación, ya sea entre parejas que se vieron obligadas a estar separadas o entre personas que quizás nunca lleguen a encontrarse físicamente. La principal ventaja de la autoestimulación mediante estas tecnologías es la seguridad. Primero, la seguridad de no exponerse a infecciones de ningún tipo, ya sea el coronavirus o el VIH o la cándida o la clamidia o el herpes Segundo, la seguridad de poder contactar a personas desconocidas pero no arriesgarte a sufrir violencia física, que podría darse en un encuentro personal. Y tercero, la masturbación vía virtual puede darte la seguridad de proteger tu identidad. Pero cuidado, es importante que tú te hagas cargo de esta protección. ¿Cómo? Usando plataformas que no requieran tus datos personales (como tu número telefónico), no mostrando tu rostro o elementos que te identifiquen (como tatuajes) y realizando la sesión en un espacio sin elementos que revelen quién eres (como la fotografía de tu abuelita colgada en la pared de atrás). Práctica sin temor Todo esto no quiere decir que debas masturbarte de tal o cual manera para estar bien. Es fundamental que te sientas cómodo y libre de culpas para poder disfrutar de la experiencia, como tú decidas que sea. Cuando quieras ponerlo en práctica, prepárate para la ocasión: Lávate las manos Busca un lugar privado y cómodo (¡recuerda asegurar la puerta!) Ten a la mano lo que necesites, desde lubricante hasta algún elemento con el que quisieras estimularte Date tu tiempo y disfruta En AHF Panamá trabajamos por la salud sexual de todas las personas y por un mundo sin VIH. Conoce nuestros servicios y agenda tu cita.
El vaivén del deseo sexual

Todo lo que vemos en los medios nos grita sexo, pero parece que nadie quiere hablar en serio de él. El tema se explota en el cine, en la música, en la moda y en la publicidad. Pareciera que todas las personas deben estar dispuestas y abiertas al sexo para encajar de manera correcta. Claro que esos mensajes también sugieren sutilmente los roles que deben jugar hombres y mujeres. Mientras, por un lado, se espera que ellos estén siempre deseosos y dispuestos para la intimidad sexual, las mujeres pueden dividirse en dos grandes categorías: las que están siempre dispuestas y que serán etiquetadas de forma negativa (no pueden ser tomadas en serio) o las que están dispuestas solamente para aquel hombre a quien aman (se entregan por amor). Además, en este discurso sólo muy recientemente se está abriendo el espacio para las personas que gustan de otras de su mismo sexo, y el no encajar en los estereotipos también puede afectar su concepto de sí mismas y la forma en que otras personas las miran. En fin, todos nos sentimos observados de alguna u otra forma. Y en ese contexto nos relacionamos, entablamos relaciones amorosas o casuales, y cuando las cosas en el sexo no avanzan como los mensajes sociales nos han dicho, nos frustramos. ¿Acaso soy un bicho raro? Parece broma tener que decirlo, pero un hombre no siempre está dispuesto al sexo. A veces está cansado o muy preocupado, o está muriendo de hambre y preferiría comer algo antes que pasar un momento erótico. O quizás lleva mucho tiempo viviendo con la misma pareja y llega el punto en el que le parece más interesante ver la final de fútbol que intimar un domingo por la mañana. Por su parte, las mujeres no siempre rechazan el sexo para hacerse desear. Algunas son directas y buscan el placer que les brinda el sexo, y no por eso no pueden ser tomadas en serio o tienen algún problema por estar demasiado interesadas en eso. Los problemas se presentan cuando, en una pareja estable, las dos personas están en ánimos diferentes. Puede ser que una de ellas (ya vimos que no importa el género) sienta deseo con más frecuencia que la otra, y la falta de sincronía puede generar caos. Podría llegar el punto en que quien desea más se sienta rechazado, y quien no desea tanto se sienta acosado, o sienta culpa por no poder satisfacer las expectativas de su pareja. En busca de la solución Si tienes este problema de diferentes ritmos de deseo sexual en tu pareja, lo ideal sería visitar a un terapeuta. Sin embargo, en medio de una pandemia como la que estamos viviendo, quizás no es la opción más viable, ya sea por el gasto que representa o porque en tu ciudad están limitados los servicios. En este caso, lo más saludable es hablar. Muchas veces es difícil si el problema lleva ya algún tiempo, pero si estás empezando a detectar conflictos de este tipo, cuanto antes se aclaren será mejor. Decirle a tu pareja cómo te sientes y mostrar disposición a escucharla es el primer paso, y el siguiente debe ser negociar. Si uno de los dos prefiere tener sexo en la mañana y al otro le gusta por la noche, alternen horarios. Si uno quiere hacerlo cinco veces por semana y el otro una, busquen un número medio. El confinamiento nos está poniendo a todos bajo mucha presión. La existencia completa se ha modificado y en una situación tan tensa es muy importante tratar de mantener sano un aspecto fundamental de nuestra vida, como es la sexualidad. Lo que siempre debe ser la constante es que, si tienes una vida sexual activa, te hagas una prueba de VIH de forma periódica. AHF tiene servicios gratuitos, puedes mandarnos mensaje directo para que te brindemos más información.
Condonerías, esas viejas amigas
¿Has visitado alguna vez una condonería? O mejor dicho, ¿sabes si existe una en la ciudad donde vives? Es cierto que se pueden conseguir condones en muchos establecimientos: farmacias, supermercados, sex shops e incluso por la web. Pero no es lo mismo adquirirlos ahí, junto a la señora que lleva en su carrito con vendas y antiácidos, que en un lugar amigable que sólo se dedica a la protección de la vida sexual. Un poco de historia En la década de los noventa, las condonerías hicieron su gran aparición. El VIH nos había obligado a llamar las cosas por su nombre en el campo de la sexualidad. Los medios de comunicación comenzaban a abrirse a estos temas y se sembró la semilla del autocuidado. Entonces, muchas personas interesadas en la salud sexual comenzaron a abrir tiendas donde, además de ofrecer una amplia variedad de condones, podrían darte explicaciones sobre cómo usarlos, cuáles eran sus diferencias y cuáles eran los más recomendables según lo que tuvieras en mente. Todo esto pasaba en un ambiente de respeto y camaradería que muchos vendedores de farmacia no podían ofrecer. Juega, diviértete y aprende Estos espacios, con frecuencia administrados por activistas contra el VIH que de esta forma obtenían ingresos para seguir con su trabajo, se volvieron iconos de la prevención. Formaron parte de la normalización del condón como un elemento importante de la vida sexual. Hoy en día, en muchas ciudades del mundo, las condonerías sobreviven menos que antes, pero no se han extinguido del todo. Habrá que ver cuál es el saldo que les dejó la pandemia y el confinamiento que lo detuvo todo, muchas veces hasta la vida sexual. Pero si puedes visitar una, ahora que las cosas puedan normalizarse, no pierdas la oportunidad. Seguramente la industria del sexo, en la sección que se ocupa de la prevención y la salud, nos sorprenderá con algunos inventos. Mientras tanto, puedes llevar tu lista de compras para abastecerte con los tipos de preservativo que llevan ya un rato dándole color y sabor a la vida sexual protegida. Están los condones de colores para un toque festivo. También los de sabores, que aunque son deliciosos, recuerda que no se recomienda usarlos para la penetración debido a las sustancias que los recubren. Igual encontrarás los que brillan en la oscuridad, todo un clásico. Y los de textura, que tienen rugosidades por dentro y por fuera, para el disfrute de las dos personas. ¿Cómo encontrar una condonería en mi país? Coloca la palabra condonería en el buscador de tu mapa y mira si hay alguna que visitar. Será una buena forma de retomar las calles y de hacer una tarde de compras diferente, unas compras que te ayudarán a cuidar tu salud y a divertirte al mismo tiempo. Si en tu país no existen las condonerías, recuerda que en nuestro centro de AHF Panamá tenemos paquetes de condones y lubricantes gratis para ti. Haz tu cita aquí.
Sexo seguro y placentero para personas con VIH

Aún existe un estigma en relación al VIH, pero con las precauciones adecuadas, las personas con VIH pueden tener sexo de manera segura y placentera. Una persona con VIH puede desarrollar su vida emocional y de pareja, como cualquier ser humano. El hecho de tener un diagnóstico positivo al VIH no la limita a enamorarse, casarse, sentir, amar o tener una relación sentimental. Muchas personas con VIH tienen pareja y ésta no necesariamente tiene VIH. Este tipo de relaciones se denomina pareja serodiscordante, en la cual una de las personas tiene VIH y la otra no; pueden ser de cualquier orientación sexual, con hijos o sin ellos. La realidad de este tipo de parejas es variada como cualquier persona. Algunas personas con VIH temen transmitir el virus a su pareja y a su vez las personas sin VIH pueden temer estigmatizar o herir al ser amado. Esto es un reto cuando se enfocan demasiado en el miedo a la transmisión del VIH o por desconocimiento sobre el tema; lo que lleva a las parejas serodiscordantes a no desarrollar plenamente su relación afectiva y por ende su sexualidad. Los avances en la prevención y el tratamiento del VIH ha ido mejorando la calidad de vida de las personas. Es por eso que en este artículo abordaremos algunos temas que deben tomar en cuenta las parejas para vivir una sexualidad plena sin miedo u obstáculos que puedan deteriorar su relación. Inicio del tratamiento oportuno y lograr adherencia Ayuda a mejorar la calidad de vida de las personas con VIH, reduciendo así la infección a niveles indetectables; gracias a los medicamentos antiretrovirales y los hábitos saludables como por ejemplo: ser constante en la toma de los medicamentos antirretrovirales y llevar una buena alimentación, descansar bien y realizar actividad física. Debemos reforzar que el tener una carga viral indetectable no significa que se tengan relaciones sexuales sin protección. El condón siempre debe estar presente en las relaciones sexuales para prevenir las ITS, el VIH y las reinfecciones. ¡Recuerda! Usar el condón siempre y considera: Almacenar los condones a temperatura ambiente y evitar llevarlos en una billetera, monedero o bolsillo. Revisar y comprobar la fecha de caducidad y asegurarse de que la envoltura no esté dañada. Utilizar un nuevo condón para cada relación sexual, sea vaginal, anal u oral. Además, debes usarlo con cada pareja sexual o en los juguetes sexuales que uses o compartas. Colocarse el condón y retirarlo de manera correcta al final del acto sexual. Aplicar lubricante a base de agua, lo suficiente y apropiado alrededor del preservativo a manera de facilitar la penetración y sostener una relación sexual placentera. Recuerda; no utilizar la saliva, ni cremas o aceites ya que estos insumos producen la ruptura del condón.