La tuberculosis podría intensificar la respuesta inmune contra el VIH

Las personas que viven con VIH y han tenido tuberculosis presentan respuestas de anticuerpos contra el VIH más amplias y potentes, según un reciente estudio desarrollado en el Centro Médico de Boston, Estados Unidos, y publicado en la revista científica iScience. También se observaron diferencias en las secuencias del VIH resistentes a los anticuerpos, todo esto en comparación con las personas con VIH que no tenían tuberculosis, ya fuera diagnosticada o sospechada. Según lo informa el sitio de noticias científicas Science Daily, el estudio sugiere que la tuberculosis tiene un importante impacto en las respuestas inmunológicas contra el VIH y en los virus que circulan en las personas que viven con la infección. Enfermedad frecuente La tuberculosis infecta a más de 2 mil millones de personas en el mundo, y aunque es la coinfección más común en personas que viven con VIH, no se habían hecho estudios anteriores sobre cómo esta enfermedad afecta las respuestas inmunológicas contra el VIH y las características del virus. El estudio en cuestión sugiere que la tuberculosis puede jugar un papel en la eficacia de las estrategias de prevención y tratamiento que se basan en el uso de anticuerpos. Esto porque se están investigando vacunas que inducen la producción o que usan los propios anticuerpos como un medio para tratar y curar el VIH.  Cuando existe una mayor prevalencia de cepas de VIH resistentes a los anticuerpos junto con la tuberculosis, significa que estas intervenciones tienen más probabilidades de fallar en estas personas. “La tuberculosis es sumamente común, especialmente en regiones del mundo con altos niveles de transmisión continua de VIH, y afecta tanto las respuestas inmunológicas como las características del virus circulante en las personas que viven con VIH, por lo que es necesario que comprendamos la relación entre ambos”, dijo el doctor Manish Sagar, del Centro Médico de Boston y la Escuela de Medicina Chobanian & Avedisian de la Universidad de Boston. “Estos estudios tienen implicaciones para las vacunas contra el VIH y los tratamientos basadas en anticuerpos contra el VIH.” Los autores destacan que este estudio tiene implicaciones para las estrategias de las vacunas contra el VIH, ya que buscan generar anticuerpos que puedan bloquear el virus después de la exposición a él. Ya que la tuberculosis genera respuestas de anticuerpos contra el VIH amplias y potentes, el análisis para comprender la forma como la tuberculosis mejora esas respuestas podría utilizarse para desarrollar nuevas estrategias que logren vencer al virus. Alianza para la investigación Los investigadores trabajaron en estrecha colaboración con colegas en Uganda y en el Grupo de Ensayos Clínicos sobre el SIDA (ACTG) para recopilar muestras de personas recién diagnosticadas con VIH que tenían o no tenían tuberculosis. Así, examinaron muestras recopiladas antes y aproximadamente 6 meses después del inicio del tratamiento contra el VIH. El equipo de investigación comparó los anticuerpos, los marcadores de inflamación medidos en la sangre y las secuencias del VIH en las muestras iniciales y en las muestras durante el tratamiento. La tuberculosis está asociada con una mayor prevalencia de ciertas cepas del VIH resistentes a los anticuerpos. La alta transmisión continua del VIH en áreas del mundo con tuberculosis frecuente sugiere que una posible vacuna que induzca la producción de anticuerpos amplios y potentes podría no funcionar, ya que es más probable que estas regiones geográficas tengan cepas resistentes a los anticuerpos. Recuerda que en AHF Panamá trabajamos cada día para detener la pandemia del VIH, acercando nuestros servicios a toda persona que lo necesite. Si quieres hacerte una prueba de VIH gratuita, acércate a nuestras oficinas o escríbenos por WhatsApp y haz una cita hoy.

Mujeres con VIH tienen más enfermedades relacionadas con la edad

La carga de enfermedades relacionadas con la edad es mayor en mujeres en comparación con hombres, especialmente entre aquellas que viven con VIH, según lo descubrió un estudio recientemente publicado en la revista científica JAMA Network Open. El equipo realizó la investigación en Estados Unidos, donde descubrió que la carga de tener diez comorbilidades relacionadas con la edad fue significativamente más común en mujeres que en hombres, especialmente en aquellas con VIH. Los datos podrían ayudar a dirigir las evaluaciones de salud relacionadas con la edad, así como las intervenciones en personas con el VIH. “Debido al éxito de la terapia antirretroviral, las personas con VIH viven más tiempo y experimentan cada vez más comorbilidades relacionadas con el envejecimiento”, dijo Lauren Collins, profesora de la Universidad Emory, en entrevista con el portal Healio, especializado en temas de salud.  “Si bien se han observado diferencias de género en la experiencia del envejecimiento en la población general, las posibles diferencias entre mujeres y hombres que envejecen con VIH no han sido descritas del todo”, añadió. Por ello, los investigadores llevaron a cabo un análisis transversal para conocer si el VIH estaba relacionado con la carga de comorbilidad relacionada con el envejecimiento de manera diferencial por sexo. Para ello, extrajeron datos de la cohorte de personas con y sin VIH más grande y prolongada de observación en los Estados Unidos (Estudio de Cohorte Combinada MACS/WIHS).  Así, evaluaron la carga de comorbilidad no relacionada con el sida (NACM, por sus siglas en inglés) de cada participante, definida como el número total de NACM de un máximo posible de 10. Carga desigual en hombres y mujeres En las cohortes, se siguió a hombres y mujeres desde 2008 y 2009, respectivamente, hasta 2019. El análisis final incluyó a 5,929 participantes, de los cuales el 55% eran mujeres, con una edad promedio de 54 años. En general, la carga media de comorbilidades fue mayor en mujeres que en hombres (3.4 frente a 3.2). En comparación con los hombres, las mujeres tenían una mayor prevalencia de comorbilidades en diabetes (24% frente a 17%), enfermedades óseas (42% frente a 19%) y enfermedades pulmonares (38% frente a 10%). Sin embargo, tenían una menor prevalencia de otras condiciones, como hipertensión (75% frente a 68%), enfermedad psiquiátrica (58% frente a 55%), colesterol elevado (64% frente a 41%) y enfermedad del hígado (38% frente a 34%). El equipo de investigación informó que la disparidad de género fue significativamente mayor en mujeres que en hombres entre las personas con VIH para todos los rangos de edad. Sin embargo, la carga de NACM en mujeres en comparación con hombres varió en diferentes categorías de edad entre personas sin VIH. La doctora Collins reconoció que no es del todo sorprendente que las mujeres tuvieran una carga global más alta de comorbilidades. “Sin embargo, nos intrigó la distribución de comorbilidades que difieren por género y nuestros datos resaltan el papel importante que podrían desempeñar los determinantes sociales de la salud en las diferencias en la prevalencia y carga de comorbilidades en mujeres y hombres”, afirmó. La Organización Mundial de la Salud define a los determinantes sociales de la salud como “las circunstancias en que las personas nacen, crecen, trabajan, viven y envejecen, incluido el conjunto más amplio de fuerzas y sistemas que influyen sobre las condiciones de la vida cotidiana”. Planeación de mejores estrategias Según los autores, los datos hallados en el estudio podrían allanar el camino para el desarrollo de herramientas y estrategias de detección y prevención de enfermedades relacionadas con el envejecimiento, adaptadas de manera adecuada, con el fin de aminorar los efectos de comorbilidad que pueden acumularse e ir aumentando a lo largo de la vida. De acuerdo con Collins, los médicos de atención primaria “deben mantenerse vigilantes en cuanto a la detección y prevención de comorbilidades en personas con VIH y apreciar las diferencias de riesgo por género, así como las limitaciones en las herramientas actualmente disponibles para evaluar el riesgo de comorbilidad, que generalmente se centran en comorbilidades individuales (en lugar de multimorbilidad) y que no atienden a las diferencias entre las personas con VIH y las mujeres en particular”. Recuerda que el tratamiento antirretroviral permite a las personas con VIH llevar una vida larga, y que para mantener su salud deben apegarse al tratamiento y a los seguimientos médicos que corresponden. Si tú aún no conoces tu estatus del VIH, te invitamos a realizarte una prueba gratuita en nuestras instalaciones de AHF Panamá. Es rápida, sencilla y confidencial. Solo acércate a nuestro centro o escríbenos por WhatsApp y haz tu cita ya.

Buscarán en ONU la voluntad política para acabar con la tuberculosis

La primera reunión de Alto Nivel de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) se centrará en la prevención, la preparación y la respuesta a la pandemia con el fin de realizar una declaración política para “movilizar la voluntad política y fortalecer la gobernanza, la financiación y la salud.  Así lo manifestó el director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Ghebreyesus, quien agregó que la segunda reunión de alto nivel se centrará en la cobertura sanitaria universal para que todas las personas de todos los lugares tengan un acceso equitativo a la salud sin ninguna dificultad económica, ya que muchas personas aún no tienen acceso a servicios esenciales”.  El director general de la OMS también anunció que la tercera reunión de alto nivel tratará sobre tuberculosis,  ya que 1.6 millones de personas murieron por esta enfermedad en 2021, unas 4,000 al día, y, aún así, es una enfermedad prevenible y curable. En este sentido, Adhanom Ghebreyesus instó a los países a que “se unan” en la prevención de la tuberculosis con objetivos concretos para alcanzar el 90% de las personas con prevención de la enfermedad. Asimismo, el especialista en enfermedades infecciosas, Jerome Salomon, subrayó la necesidad de “acabar con la epidemia mundial de tuberculosis, en particular garantizando un acceso equitativo a la prevención, las pruebas, el tratamiento y la atención. Hay que dar prioridad a la tuberculosis en la agenda de los jefes de Estado y, sobre todo, que los líderes proporcionen un fuerte impulso para intensificar el progreso en los países contra esta antigua enfermedad y se garantice el acceso universal a la prevención y atención de la tuberculosis como parte del programa de cobertura sanitaria universal, declaró en una conferencia de prensa de la OMS el pasado jueves 14 de septiembre.  En tanto, la directora global del programa de tuberculosis de la OMS, Tereza Kasaeva, apuntó que, para combatir la tuberculosis, solo se necesita voluntad política y priorización. Esperamos que los compromisos reales se traduzcan en acciones concretas, porque es absolutamente inaceptable que en el siglo XXI tengamos enormes lagunas en el acceso a una enfermedad prevenible y curable”, dijo la experta.  Por otro lado, el jefe de expertos COVID-19 de la OMS, Bruce Aylward, apuntó que, en términos de la cobertura sanitaria universal, hay un riesgo de no estar más cerca en 2030 en comparación con la situación actual con este objetivo. Por este motivo, señaló que, para lograrlo, “hay que centrarse en tres aspectos fundamentales: reorientar radicalmente sus sistemas sanitarios hacia un enfoque de Atención Primaria, que se centra realmente en la equidad; aumentar la inversión en materia sanitaria y cómo se trata la salud”. No obstante, acotó que “lo más importante para lograr una cobertura sanitaria universal es que haya la decisión política de hacerlo. Panamá en la reunión de alto nivel  De las 257 organizaciones seleccionadas para participar en este encuentro, la Organización Panameña Antituberculosa (OPAT) es la única panameña que está en esta lista. La reunión de alto nivel sobre la lucha contra la tuberculosis de la Asamblea General de las Naciones Unidas se celebrará este 22 de septiembre en la ciudad de Nueva York, Estados Unidos.  Esta reunión tiene como objetivo realizar un análisis de las metas acordadas en la primera reunión de alto nivel sobre la tuberculosis realizada en el 2018, así como detectar deficiencias e identificar soluciones para acelerar los progresos para poner fin a la epidemia de tuberculosis para 2030.  El presidente de la OPAT, Amador Goodridge, planteó que la participación de Panamá es una oportunidad para divulgar a alto nivel las buenas prácticas y estrategias producto de la colaboración de nuestro Estado y sociedad civil. Además, Goodridge reiteró la necesidad de incrementar el apoyo financiero de la cooperación internacional en la región más desigual del mundo. La OPAT es colaborador estratégico del Ministerio de Salud y la Caja de Seguro Social junto a las organizaciones AHF Panamá y el observatorio OBSERVA TB Panamá.  De hecho, en Panamá se realizó con apoyo de la OPTAT y AHF Panamá la Cumbre de Parlamentarios de las Américas en contra de la Tuberculosis el pasado mes de abril.  Esta cumbre fue una gran oportunidad para divulgar y dar mayor visibilidad a los esfuerzos locales y globales contra esta enfermedad infecciosa que cada año cobra más de 1.5 millones de vidas a nivel mundial.  Los datos de epidemiología del Minsa muestran que el año pasado se registraron en el país 1,644 casos de tuberculosis para una tasa de 37.2 por 100,000 habitantes. De este total, 1,385 corresponden a tuberculosis pulmonar y 259 a tuberculosis extrapulmonar. La mortalidad para este mismo año fue de 140 casos para una tasa de 3.2 por 100,000 habitantes.  Los casos de tuberculosis volvieron a dispararse en el mundo a causa del confinamiento propiciado por la pandemia de COVID-19, debido a la limitación de las pruebas de detección y el acceso a los cuidados. Se calcula que la morbilidad por tuberculosis creció en 4.5%, según estimaciones  de  la OMS.  La OMS reportó en octubre de 2022: “es la primera vez en muchos años que se reportaba un aumento del número de personas enfermas de tuberculosis y de tuberculosis resistente a los medicamentos”, llegando a 1 de cada 3 personas que acceden a tratamiento.

Personas con VIH, en mayor riesgo de muerte por variante ómicron

Las muertes por COVID-19 han tenido una reducción mucho menor entre las personas que viven con VIH en comparación con el resto de la población desde la llegada de la variante ómicron del SARS-CoV-2. Así lo informó la Organización Mundial de la Salud (OMS) en el marco de la 12ª Conferencia Internacional de la Sociedad Internacional del Sida sobre Ciencia del VIH (IAS 2023), realizada en julio pasado. Esta afirmación se basó en un estudio que encontró que una de cada cinco personas con VIH que fueron hospitalizadas con COVID-19 falleció durante la ola de ómicron, en comparación con una de cada diez personas sin VIH. Los resultados fueron retomados por el portal Aidsmap.com, especializado en VIH. Ómicron, una variante menos letal, pero no para todos La variante ómicron del SARS-CoV-2 surgió a finales de 2021 y se convirtió en la causa de casi todos los ingresos hospitalarios por COVID-19. Aunque es más transmisible que cualquier variante anterior del SARS-CoV-2, a las pocas semanas de su aparición quedó claro que ómicron tenía menos probabilidad de causar enfermedad grave que la variante delta, su predecesora. Sin embargo, ha habido indicios de que la variante ómicron sigue causando niveles más altos de enfermedad grave en personas con VIH. El análisis de la OMS, que abarcó hasta mayo de 2022, encontró un mayor riesgo de muerte durante la ola de ómicron en Sudáfrica entre las personas con VIH, comparado con el resto de la población. El equipo de investigación analizó datos enviados a la Plataforma Clínica Global de la OMS, que correspondían a 821 mil 331 personas hospitalizadas por COVID-19 en 38 países. El análisis comparó los resultados después de la hospitalización según el estatus de VIH entre tres olas de la pandemia: la ola pre-delta en 2020, la ola delta en 2020-21 y la ola ómicron a finales de 2021-principios de 2022. Alrededor del 90% de los datos sobre personas con VIH provinieron de Sudáfrica; los investigadores no informaron si los resultados son consistentes en todas las regiones globales. Menor reducción en las muertes Dos tercios de los casos se informaron en el periodo pre-delta, un 18% en el periodo delta y un 15% en el periodo ómicron. En total, 43 mil 699 casos (poco más del 5%) se reportaron en personas con VIH. En general, el 19% de las personas sin VIH y el 23% de las personas con VIH fallecieron después de ser hospitalizadas. Entre las personas sin VIH, la tasa de mortalidad disminuyó constantemente durante cada fase de la pandemia, pasando del 22% en la ola pre-delta al 20.9% en la ola delta y al 9.8% en la ola ómicron. Pero en las personas con VIH, la reducción fue modesta. La tasa de mortalidad en las personas con VIH fue del 24.2% en la ola pre-delta, el 23.4% en la ola delta y el 19.6% en la ola ómicron.  Vivir con VIH se asoció con un riesgo constantemente mayor de fallecer después de ser hospitalizado por COVID-19. Mientras que las personas con VIH tenían aproximadamente un 50% más de riesgo de morir en las oleadas pre-delta y delta, tenían casi dos veces y media más probabilidades de morir después de ser hospitalizadas en la ola ómicron. Tratamiento antirretroviral, una herramienta clave En las tres olas, la edad avanzada fue el factor de riesgo más fuerte, aumentando el riesgo de muerte entre cuatro y seis veces. Sin embargo, el rango de edad preciso con mayor riesgo varió entre las olas. El COVID-19 grave o crítico al momento de la hospitalización aproximadamente duplicó el riesgo de muerte en las tres olas de la pandemia. Un recuento de menos de 200 células CD4 (las células del sistema inmunológico que son el blanco del VIH) aumentó el riesgo de muerte en 52% a 79%. El equipo de estudio afirma que el hallazgo consistente de que los bajos recuentos de CD4 aumentan el riesgo de muerte por COVID-19 resalta la necesidad de hacer pruebas de detección del VIH e iniciar el tratamiento antirretroviral para reducir el riesgo de resultados graves. Recuerda que en AHF Panamá realizamos pruebas de VIH gratuitas, y si el resultado es reactivo, te apoyamos para que puedas iniciar tu tratamiento cuanto antes. Para saber más sobre nuestros servicios, acércate a nuestras oficinas o escríbenos por Whatsapp y haz una cita ya.

El tratamiento inyectable contra VIH aún está lejos del sur global

Aunque es posible que el tratamiento inyectable que previene el VIH esté disponible en los próximos cinco años, es muy poco probable que se generalice pronto el uso de tratamientos inyectables para personas que ya viven con el VIH en países de ingresos bajos y medios.  Esto lo afirmaron investigadores del tema en la reciente Conferencia Internacional de la Sociedad Internacional del SIDA sobre la Ciencia del VIH, que se llevó a cabo a finales de julio en la ciudad de Brisbane, Australia. Además, la combinación que previene el VIH con un inyectable de los medicamentos cabotegravir y rilpivirina sólo ha sido aprobada por unos cuantos países, no está claro si la rilpivirina estará disponible en versión genérica y el esquema tiene ciertas complejidades que lo hacen menos atractivo que los regímenes orales que ya se usan, según lo explica el sitio web Aidsmap.com, especializado en temas de VIH. Sin embargo, el inyectable para tratar el VIH, que se suministra sólo cada dos meses, podría tener un futuro en el sur global, especialmente cuando se desarrollen más fármacos de acción prolongada. Panorama actual Casi todos los países que han aprobado la combinación cabotegravir/rilpivirina para tratamiento pertenecen a la categoría de ingresos altos, incluyendo Europa, América del Norte y Asia oriental. Aunque las agencias reguladoras de medicamentos en países de ingresos medios altos como Argentina, Botsuana y Rusia han aprobado cabotegravir/rilpivirina, hay acceso limitado en la práctica. Además, este tratamiento no ha sido aprobado en ningún país de ingresos medios bajos o bajos, y sin importar la fortaleza económica de una nación, el alto costo de los medicamentos es una barrera para su adopción. Las directrices actuales de la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomiendan tratar el VIH con regímenes basados en el medicamento dolutegravir, tanto en casos de primer tratamiento como para personas que cambian de régimen y que previamente no habían tomado el mismo fármaco. Hasta el momento, se registran altas tasas de VIH bien controlado en los 26 millones de personas que toman este fármaco, de modo que tendría que haber un argumento contundente para reemplazarlo con un medicamento más complejo, como el inyectable. El inyectable ideal aún está lejos La doctora Carolyn Bolton Moore, del Centro de Investigación de Enfermedades Infecciosas en Zambia, indició que al considerar el cambio a la terapia antirretroviral inyectable, los funcionarios en entornos con alta prevalencia del VIH deben adoptar un enfoque de salud pública que contribuya a frenar la epidemia en sus países, en lugar de ajustar el tratamiento para cada paciente. “¿Por qué cambiar a la terapia antirretroviral de acción prolongada?”, preguntó. “Para ponerlo en palabras simples: para lograr la supresión del virus”. Además, un nuevo medicamento también debería ser más fácil de tomar, tener menos efectos secundarios y ser factible y aceptable, además de asequible. “Yo deseo un enfoque que le vaya bien a todos”, afirmó. “Quiero un medicamento que pueda utilizarse de un modo simple y estandarizado, con todos mis pacientes, en toda la población, sin importar su género, edad, comorbilidades o factores de riesgo”, pero eso no lo ofrece todavía el tratamiento inyectable. Esto porque aún no hay suficientes datos para recomendar el uso de cabotegravir/rilpivirina durante el embarazo, en niños y adolescentes, ni en personas que también tienen hepatitis B. Algunas de las complejidades del esquema inyectable incluyen que las personas deben comenzar con tratamiento oral y luego (una vez que hayan controlado la infección) cambiar a los inyectables, establecer sistemas para asegurarse de que las personas reciban las inyecciones a tiempo y contar con versiones orales de los medicamentos para cubrir periodos en los que las personas no puedan asistir a recibir la inyección. También se necesitaría mejorar el acceso a pruebas de resistencia viral, ya que el régimen inyectable es más propenso a fracasar en personas con virus resistentes a la clase de medicamentos a la que pertenece la rilpivirina. El fracaso del tratamiento inyectable debería identificarse rápidamente mediante pruebas periódicas de carga viral (la cantidad de virus en la sangre, que indica si la infección está controlada o no) para prevenir el desarrollo de resistencia. Bolton Moore señaló que el costo de estas pruebas diagnósticas deberá sumarse al costo de los medicamentos. A pesar de todo, parece probable que cabotegravir/rilpivirina sea el primer antirretroviral inyectable o de acción prolongada disponible. Otros fármacos de acción prolongada están en desarrollo, y tal vez haya alguno con un perfil que cubra mejor las necesidades del sur global.Recuerda que el VIH sigue siendo un problema importante de salud, pero que ya contamos con las herramientas para frenar su avance. La primera de esas herramientas es el uso del condón, la segunda es la detección oportuna. Si quieres hacerte una prueba de VIH gratuita, en AHF Panamá las tenemos para ti. Sólo acércate a nuestras oficinas o escríbenos por Whatsapp y haz una cita.

Identifican variante genética que combate al VIH

Una investigación global dirigida por investigadores de España ha logrado identificar una nueva variante genética que podría contribuir al control del VIH. Equipos del Instituto de Investigación del Sida IrsiCaixa y el hospital Clínic Barcelona-IDIBAPS analizaron el genoma de 3 mil 879 personas de ascendencia africana, observando una mutación genética particular. Búsqueda incansable “Conocer cuáles son los factores naturales del ser humano que permiten controlar el VIH ha permitido a la comunidad científica diseñar la mayoría de estrategias de tratamiento y curación desarrolladas hasta la actualidad.”, informan las instituciones médicas participantes, a través de un comunicado. La progresión de la infección por VIH es variable de una persona a otra y puede depender de una serie de factores diversos que están relacionados con el virus mismo, el entorno y las características individuales del huésped, incluyendo su constitución genética, señalan. Como lo explica Javier Martínez-Picado, investigador en IrsiCaixa y uno de los autores del estudio, existen personas que, a pesar de convivir con una infección activa de VIH, presentan niveles del virus en la sangre por debajo del umbral estándar observado en otras personas afectadas por la infección. Para comprender el papel de la genética del huésped en este fenómeno, el equipo previamente había analizado los genomas de 6 mil personas en Europa y América del Norte, identificando una variante en el cromosoma 6 que está relacionada con el control del VIH. Martínez-Picado agrega que, en esta ocasión, se centraron en personas de ascendencia africana para explorar también la genética de esta población, que ha sido significativamente afectada por la pandemia del VIH. Los resultados Los hallazgos, publicados en la revista científica Nature, son el resultado de un análisis genómico llevado a cabo en 3 mil 879 personas de ascendencia africana que viven con VIH. De esta forma, se evaluó la cantidad de virus presente en la sangre en ausencia de tratamiento antirretroviral. Esto permitió identificar las variantes genéticas que se encuentran en las personas que albergan menos virus en su sangre y, por lo tanto, tienen una mejor capacidad para frenar la replicación del VIH. En particular, se localizó una alteración genética en las proximidades del gen CHD1L, situado en el cromosoma 1. Para comprender la función de este gen en la infección del VIH, el equipo llevó a cabo diversos experimentos en el laboratorio utilizando células genéticamente modificadas para expresar o no el CHD1L. Se pudo demostrar que “en las células que no expresan ese gen, el VIH se replica con más dificultad”, señala el comunicado. Este hecho afecta principalmente a los macrófagos, células esenciales en el sistema inmunológico. Hasta el momento, esta variante genética no se había detectado en investigaciones anteriores que se enfocaron principalmente en personas de ascendencia europea. Comprender el rol de este gen en la infección del VIH podría abrir la puerta a su utilización como objetivo terapéutico. Esfuerzo conjunto El equipo de investigación llevó a cabo el análisis dentro del marco del Consorcio Internacional para la Genómica del VIH. Martínez-Picado destaca: “Hemos confirmado la presencia de la variante genética del cromosoma 6 que se había encontrado anteriormente en población de ascendencia europea, pero también hemos detectado una de nueva en el cromosoma 1”.  Según Josep Maria Miró, Consultor Senior del Servicio de Enfermedades Infecciosas del Clínic Barcelona, y catedrático de Medicina en la Universitat de Barcelona, “a pesar de que todavía tenemos que determinar el mecanismo preciso por el cual este cambio genético consigue limitar la replicación del VIH, los resultados apuntan a que este gen interviene en etapas iniciales del ciclo del virus, y que su efecto se concentra específicamente en ciertas células del cuerpo”. Recuerda que, aunque la ciencia sigue avanzando y comprendiendo al VIH, lo mejor es evitar su transmisión. Para ello, en AHF Panamá te brindamos los servicios que pueden frenar la epidemia, como pruebas de VIH gratuitas y condones sin costo. Sólo acércate a nuestras oficinas o escríbenos por Whatsapp y haz tu cita ya.