La OMS recomienda un anillo vaginal para prevenir el VIH

La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomendó, a través de un comunicado, el uso del anillo vaginal que contiene el antirretroviral dapivirina, como una prevención adicional del VIH en mujeres que se encuentran en alto riesgo de adquirir el virus. Este dispositivo microbicida fue aprobado por la Agencia Europea de Medicamentos en julio de 2020, sin embargo, hasta el momento no ha recibido la aprobación del a Agencia de Alimentos y Medicamentos (FDA, por sus siglas en inglés) de Estados Unidos, informó el Grupo de Trabajo sobre Tratamientos del VIH (gTt-VIH). El anillo está hecho de silicón flexible, se inserta en la vagina y libera el antirretroviral dapivirina durante 28 días, al cabo de los cuales se debe usar un nuevo anillo. El problema para medir la eficacia de este método es que la dapivirina no circula por todo el organismo, por lo que no es posible comprobar mediante análisis de sangre si las mujeres usaron el anillo. Los estudios que evaluaron el anillo mostraron una eficacia preventiva moderada, pero también hallaron que fue bien aceptado y tolerado por mujeres que lo usaron durante un año. Se calculó que el anillo vaginal redujo el riesgo de contraer el VIH en 39%. Aun con estos datos, la OMS resaltó el grado de aceptabilidad y eficacia del anillo entre las mujeres con mayor riesgo de adquirir el VIH, y el potencial que brinda esta opción para aumentar la equidad en el acceso a la prevención del VIH para las mujeres. Sin embargo, la agencia internacional también tomó en cuenta que los datos sobre el anillo mostraron que hay cierta variabilidad en la eficacia en los grupos de edad de mujeres más jóvenes, además de que hay datos limitados sobre su uso en mujeres embarazadas o en lactancia. Por esto, la OMS recomendó que el anillo no sea la única opción que se ofrezca a las mujeres que buscan protegerse del VIH. Adicional a esto, debería darse plena información y el apoyo necesario para que las mujeres usen el dispositivo de manera constante. En resumen, la instancia considera que los beneficios de utilizar el anillo vaginal con dapivirina son superiores a los daños que pudiera ocasionar, pero subraya que al ofrecer servicios de prevención del VIH para mujeres, se deben ofrecer otras opciones (como la profilaxis pre-exposición) y también servicios de salud como el diagnóstico y tratamiento de infecciones de transmisión sexual, pruebas de VIH y acceso a su tratamiento.

Las células de defensa tienen una alarma natural contra el VIH

Las células del sistema inmunológico del cuerpo humano tienen un sistema de “alarma natural” contra el VIH, un dato que abre la puerta a una posible fórmula para erradicar la infección latente del virus, encontraron investigadores de la Universidad de Washington. De acuerdo con lo que explica la agencia de noticias EFE, la investigación identifica una posible forma de erradicar la infección de VIH que permanece latente en ciertos puntos del organismo. Es por esto que las personas diagnosticadas con el virus deben seguir un tratamiento con antirretrovirales de manera puntual, para evitar que ese virus latente se disemine nuevamente por el cuerpo. El equipo de investigación, que publicó sus hallazgos en la revista médica Science, demostró que las células inmunitarias tienen un sistema de “alarma natural” que es capaz de detectar la actividad de una proteína específica que está presente en el virus. Para explicar el mecanismo, los científicos comparan al VIH con “un espía que cambia rápidamente de apariencia para evadir a las autoridades”. Esto hace casi imposible para el sistema inmunológico erradicarlo, pues no es capaz de seguir el ritmo de mutación del virus. De esta manera, cuando las células de defensa del cuerpo aprenden a reconocer al virus, éste cambia y adquiere “disfraces nuevos”. Liang Shan, el autor principal del estudio, comentó que esta es la razón por la que su descubrimiento es tan emocionante: lograron identificar una parte del sistema inmunológico que podía reconocer y atacar una función central del VIH, más que su “aspecto”. Lo anterior abre una posibilidad para eliminar todo virus que se halle en el cuerpo, incluso el VIH latente, sin importar la cantidad de mutaciones que ha sufrido el virus, con base en algo que todas las variantes virales tienen. Se trata de una proteína llamada proteasa, que el virus utiliza para replicarse. La mala noticia es que el VIH puede permanecer mucho tiempo dentro de la célula sin activar la alarma, pues cuando está en el interior de las células la proteína está inactiva, en reposo, y eso evita que pueda ser detectada. Sin embargo, ciertos fármacos obligan a que la proteasa se muestre antes de tiempo, aun estando dentro de la célula. “Nuestros hallazgos demuestran que nuestro sistema inmunitario puede reconocer la función de la proteasa del virus y en las circunstancias adecuadas, utilizar esta información para eliminar las células infectadas por el VIH”, señaló el doctor Shan.

ONUSIDA apoya decisión de Estados Unidos de apoyar la salud sexual

El Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre el VIH y el Sida (ONUSIDA) saludó “con tremendo agrado” la decisión del presidente de Estados Unidos de América, Joe Biden, de poner fin a la política que condicionaba a las organizaciones extranjeras a no promover ni realizar abortos para poder recibir financiamiento del gobierno estadounidense. La medida conocida como Protección de la vida en la asistencia global de la salud (PLGHA, por sus siglas en inglés) limitaba el actuar de las organizaciones civiles beneficiarias para no realizar abortos incluso si estos se financiaban con fondos que no provinieran de Estados Unidos. La administración de Donald Trump retomó las restricciones que se gestaron desde el periodo de gobierno de George Bush hijo, y las llevó a un nuevo nivel al aplicarlas a la asistencia sanitaria brindada a varios países del mundo por todos los departamentos y agencias del gobierno. De acuerdo con lo establecido por ONUSIDA en un comunicado de prensa, la medida limitó severamente el acceso a los servicios básicos de atención en salud sexual y reproductiva “y ahogó los esfuerzos locales en materia de esos derechos.” Para ONUSIDA, esta situación también afectó los derechos humanos en general y los derechos sexuales y reproductivos en particular. Por tanto, la anulación de la PLGHA demuestra el compromiso de la nueva administración de Estados Unidos de “apoyar a las mujeres en la defensa de sus derechos y el acceso a la información y los servicios relacionados con su salud sexual y reproductiva”, afirmó Winnie Byanyima, directora ejecutiva de la agencia de la ONU. La funcionaria también hizo énfasis en que el hecho de que las mujeres adultas y jóvenes vean respetados sus derechos y tengan un acceso pleno a servicios de salud sexual y reproductiva influirá directamente en su seguridad, salud y bienestar. ONUSIDA también aprovechó para mostrar su “enorme satisfacción” con el otro anuncio realizado por el presidente Biden acerca de retomar el financiamiento del Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA, por sus siglas en inglés), que a su vez es una instancia co-patrocinadora de ONUSIDA. El compromiso recientemente adquirido por Estados Unidos fue proporcionar al UNFPA 32.5 millones de dólares este año.

1 de cada 5 personas en Estados Unidos tiene una infección de transmisión sexual

Datos publicados por los Centros de Control de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos estimaron que, en 2018, 1 de cada 5 personas en ese país tuvo una infección de transmisión sexual (ITS). En cifras, estos datos se tradujeron en 68 millones de ITS presentes durante 2018, y 26 millones de infecciones adquiridas en ese año. Además, el cálculo indica que casi la mitad de las nuevas ITS fueron adquiridas por personas de entre 15 y 24 años de edad, reportó el diario puertorriqueño El Vocero. Esta revisión de los CDC fue publicada en una revista especializada, y estudió también los costos que estas ITS representaban para el sistema de salud, que en Estados Unidos es primordialmente privado. La cifra calculada alcanza los 16 mil millones de dólares en costos médicos directos de por vida, tan sólo de las infecciones adquiridas en 2018. El problema identificado es tan importante que Jonathan Mermin, director del Centro Nacional de los CDC para la Prevención del VIH/sida, Hepatitis Virales, ITS y TB, califica a las ITS como “una amenaza para la salud nacional” que además es prevenible y tratable. Por esto, señala el funcionario, es especialmente urgente revertir esa tendencia de aumento de las ITS, más aún a partir de la pandemia de COVID-19, que ha afectado muchos de los servicios de prevención de ITS. Al pensar en ITS, lo más frecuente es mencionar las más serias, como el VIH, sin embargo, muchas de estas infecciones pueden tener consecuencias graves para la salud de las personas. Si no se tratan a tiempo, las ITS pueden ser causa de dolor pélvico crónico, enfermedad pélvica inflamatoria, infertilidad o complicaciones graves durante el embarazo. El estudio de los CDC encontró que el VIH y el VPH fueron las ITS más costosas, ya que los gastos médicos incluyen tratamiento de por vida, en el caso de las personas con VIH, y el tratamiento de cánceres relacionados con el VPH. Otras infecciones que generan costos considerables son la clamidia, la gonorrea y la sífilis. Los autores del estudio aseguran que la COVID-19 ha enfatizado los efectos de las desigualdades sociales y del sistema de salud, lo que coloca a grupos minoritarios étnicos y raciales en mayor riesgo de infecciones. Además, identifican una carga desproporcionada de las ITS en estos grupos étnicos y raciales, así como en el grupo de jóvenes entre 15 a 24 años, y entre las mujeres.

Aprendizajes sobre VIH que deben aplicarse a la pandemia de COVID-19

VIH: Aun cuando la distribución de las primeras vacunas contra el SARS-CoV-2, virus causante de la enfermedad COVID-19, hayan aparecido en el panorama, la sensación de esperanza debe tomarse con gran cautela. Así lo reflexionó Joshua Setipa, director gerente del Banco de Tecnologías para países menos adelantados de la Organización de las Naciones Unidas. En su reciente artículo titulado “Lecciones aprendidas sobre el VIH para luchar contra la COVID-19”, publicado en español en el diario El País, el activista, originario de Lesotho, recuerda la historia de malas decisiones políticas y dificultades de acceso que se presentó desde el inicio de la epidemia de VIH en los años ochenta, y lo compara con la actual forma de enfrentar la epidemia del nuevo coronavirus en todo el mundo. Setipa lamenta que en muchas ciudades del planeta, los hospitales se están quedando sin oxígeno médico y las camas se están agotando. Como si esto fuera poco, los últimos datos de la Organización Mundial de la Salud indican que sólo 10 países se han beneficiado con el 95% de las dosis de la vacuna que han sido administradas hasta la fecha, lo cual significa que “la distribución de la esperanza, al igual que sucede con muchos otros productos básicos de gran valor, es desigual”. En este sentido, el autor compara la situación con la que se vivió en los primeros años del VIH, cuando las malas decisiones políticas causaron miles de muertes. Aun cuando en aquel momento, los científicos lograron desarrollar medicamentos que brindaron esperanza ante la nueva enfermedad, las malas decisiones normativas que se adoptaron provocaron que las personas más vulnerables del planeta no tuvieran acceso inmediato a esos tratamientos. En medio de toda esa situación, esas personas desfavorecidas fueron cayendo en el olvido, y muchos países de los menos desarrollados vieron durante años perderse vidas de personas en edad plenamente productiva, muchas de ellas dentro del propio personal de salud. Esta misma situación se está repitiendo, señala Setipa, y las consecuencias de esta importante pérdida de vidas se van a seguir sintiendo mucho tiempo después del fin de la pandemia. “¿Acaso no hemos aprendido nada de nuestros errores pasados?”, cuestiona. Por esto, recuerda que el Banco de Tecnologías de la ONU lanzó, desde el inicio de la pandemia, la Alianza para el Acceso a la Tecnología, con el objetivo de que los países menos adelantados tengan acceso a los medios de diagnóstico, dispositivos médicos y equipo de protección. Es decir, el organismo que preside se propone ser un contacto entre fabricantes de insumos y las poblaciones que las necesitan. Sin embargo, recuerda que para concretar esas alianzas, son los gobiernos los que deben fomentar el que los productores pongan su conocimiento a disposición del bien común.

Mujer argentina ha mantenido controlado al VIH por 12 años, sin tomar antirretrovirales

Una mujer de Buenos Aires, Argentina, ha mantenido una carga viral indetectable del VIH desde 2007, cuando dejó de tomar el tratamiento antirretroviral, de acuerdo con un reporte aparecido en la revista especializada Open Forum Infectious Diseases. La mujer, conocida como “la paciente de Buenos Aires”, no presenta anticuerpos al VIH, solamente se detecta la presencia del ADN del virus en una cantidad pequeña de células cuando se le realizaron pruebas en 2015 y 2017. Sin embargo, los investigadores prefieren no hablar de una curación del VIH, explica el portal del Grupo de Trabajo sobre Tratamientos del VIH (gTt-VIH). Ya antes se habían observado casos en los que se había producido una remisión del VIH. El primero fue el conocido como “paciente de Berlín”, quien falleciera el año pasado a causa de la leucemia que padecía. Un segundo caso fue el “paciente de Londres” y un tercero, aunque con ciertas reservas, fue el llamado “paciente de Düsseldorf”. Estas tres personas tenían el común el haber sido sometidas a un trasplante de médula ósea debido a que padecían cánceres en la sangre. Pero también han existido dos casos más donde las personas no recibieron trasplantes de médula, uno registrado en Brasil y uno en Estados Unidos. El caso de la mujer argentina se trata de una mujer de 62 años, quien fue diagnosticada con VIH en 1996, cuando tenía 37 años e ingresó al hospital en fase de sida. En el momento, además del VIH presentó también toxoplasmosis. Recibió tratamiento para ambas infecciones y desde 1998, bajó su carga viral, la cual tuvo un ligero repunte en 2001. La mujer presentó problemas para adherirse a su tratamiento, lo que provocó que cambiara su esquema varias veces. Finalmente, en 2007 dejó de tomar el tratamiento debido a estas complicaciones. En aquel momento, su carga viral estaba indetectable, y se ha mantenido así hasta la última medición en febrero de 2020.  Desde 2013, los médicos decidieron investigar a fondo su caso después de que dos pruebas de anticuerpos y una de VIH salieron negativas, sugiriendo que el VIH ya no estaba presente en el organismo. Sin embargo, se tomaron muestras de tejido del intestino, los ganglios linfáticos y el líquido cefalorraquídeo. Sólo pudo detectarse el ARN del VIH en el plasma, aunque en el límite inferior de lo que es capaz de detectar la prueba. Los investigadores concluyen que este caso podría representar un ejemplo de cura funcional del VIH después de recibir tratamiento, y brinda una esperanza de remisión duradera de la infección sin necesidad de intervenciones serias como los trasplantes de médula. No obstante, no han hallado una explicación de por qué esta remisión sucedió.

FDA aprueba medicamento mensual para el VIH

La Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) de Estados Unidos dio su aprobación para el primer régimen completo de acción prolongada para tratar la infección por VIH. Está conformado por dos medicamentos inyectables: cabotegravir y rilpivirina, y se aplica una vez al mes, lo cual reemplaza los tratamientos que deben tomarse diariamente, según lo informó la agencia de noticias LaSalud.mx. Este tratamiento, impulsado por la empresa ViiV Healthcare (la iniciativa conjunta de Pfizer y GSK para medicamentos antirretrovirales), no está indicado para todas las personas con VIH, sino para aquellas con VIH tipo 1 que tengan al virus suprimido, es decir, que tengan menos de 50 copias por mililitro de sangre, sin antecedentes de fracaso de tratamiento y que no tengan resistencia a cabotegravir o rilpivirina. Antes de iniciar el tratamiento con el inyectable, es necesario administrar un tratamiento oral con las dos sustancias activas durante un mes para asegurarse de que la persona tolera bien la terapia. De acuerdo con los estudios clínicos llamados ATLAS y FLAIR, esta combinación, cuyo nombre comercial es Cabenuva, es igual de eficaz que el tratamiento de dosis diaria para mantener la supresión viral. La inyección mensual se coloca por vía intramuscular, en el glúteo. El esquema de tratamiento también mostró una seguridad adecuada, al registrar eventos adversos graves sólo en el 4% de los participantes, y 3% de ellos que tuvieron efectos tan graves que tuvieron que suspender el tratamiento. Según registraron los estudios, nueve de cada 10 pacientes prefirieron Cabenuva sobre su tratamiento oral diario Después de haber presentado los últimos resultados de este esquema en la Conferencia Internacional sobre el Sida del año pasado (AIDS 2020), y luego de la aprobación de la FDA el 21 de enero pasado, la empresa planea comenzar a distribuirlo en este mes de febrero.

La vacuna anti-COVID-19 es segura para personas con VIH

La vacuna contra la COVID-19 fabricada por Pfizer y BioNTech es segura para las personas con VIH, pues hasta el momento no hay datos que señalen lo contrario, afirmó la doctora Alethse de la Torre, directora del Centro Nacional para la Prevención y el Control del VIH/SIDA (Censida) de México. Dado que esta es la vacuna que se está aplicando en el país, la funcionaria aclaró que no existen contraindicaciones de ese producto para las personas con VIH, sin embargo, “es recomendable mantener la vigilancia” ante posibles reacciones, reportaron agencias noticiosas presentes en una conferencia de prensa del 12 de enero pasado. De la Torre también aclaró que cuando comiencen a llegar al país las otras vacunas, será necesario revisar los lineamientos de aplicación y actualizarlos si acaso hay puntualizaciones sobre las personas con VIH. El mismo 12 de enero, el Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre el VIH/SIDA (ONUSIDA) publicó un documento sobre las vacunas contra COVID-19 y las personas con VIH, donde explica que la inmunización contra el nuevo coronavirus aporta los mismos beneficios para las personas con VIH que para quienes no tienen esta infección. Resalta que, hasta este momento, no hay ninguna prueba que haga pensar que las personas con VIH corren más riesgos al recibir una vacuna contra la COVID-19 que quienes no tienen VIH. Sin embargo, recomienda que cuando las vacunas sean distribuidas en los países, las autoridades sanitarias locales deben revisar los datos científicos de los que se disponga. En general, tanto ONUSIDA como los Centros para el Control de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos recomiendan que todas las personas con VIH deben mantener un estilo de vida saludable y tomar su tratamiento de forma adecuada. La toma oportuna y adecuada del tratamiento antirretroviral ayudará a que la persona esté inmunológicamente estable, y eso lo mantendrá en mejores condiciones de salud en general. Cuando el sistema inmunológico se encuentra debilitado (como en el caso de personas con VIH cuya infección no está controlada), podría haber mayor riesgo de COVID-19 grave, de igual forma que si tuvieran alguna otra enfermedad subyacente como las personas con diabetes o hipertensión. Así, si usted vive con VIH y está tomando medicamentos para controlarlo, es importante que no lo suspenda y que también continúe con la adopción de medidas contra la COVID-19, como el distanciamiento social, el uso de mascarilla y la constante higiene de manos.

Organismos piden liberar a activistas contra el VIH detenidos en Venezuela

El pasado 12 de enero, cinco ciudadanos y activistas venezolanos que trabajan en el área de derechos humanos y VIH fueron detenidos por la policía, acusados de los delitos de “manejo fraudulento de tarjeta inteligente, asociación para delinquir y legitimación de capitales”. Johán León Reyes, Yordy Bermúdez, Layners Gutiérrez Díaz, Alejandro Gómez Di Maggio y Luis Ferrebuz, todos integrantes de la organización civil Azul Positivo, fueron detenidos luego del allanamiento de sus oficinas en el estado de Zulia, y se ordenó mantenerlos en prisión preventiva. Por esto, el Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre el VIH/SIDA (ONUSIDA) emitió un comunicado en el que se dice “profundamente preocupada” por esta detención. La directora del organismo, la ugandesa Winnie Byanyima, hizo un llamado a las autoridades a que también devuelvan el equipo incautado durante el arresto. Tal equipo es esencial, puesto que incluía, entre otras cosas, la base de datos de los usuarios de los servicios de la organización. Azul Positivo inició actividades en 2004, explicó ONUSIDA, con el fin de trabajar en la prevención del VIH en el estado. El propio organismo internacional ha apoyado el trabajo de Azul Positivo durante años y “ha sido testigo del impacto positivo de sus contribuciones a la comunidad”. ONUSIDA dijo que apoya firmemente el empoderamiento pleno y la participación de las organizaciones de la sociedad civil en la respuesta al VIH y el trabajo humanitario. De igual forma “espera continuar trabajando con organizaciones de base comunitarias y de la sociedad civil de Venezuela”, así como con las instancias gubernamentales. Al llamado internacional también se sumó la propia Organización de las Naciones Unidas (ONU), que en boca de su portavoz Stéphane Dujarric, dijo que la institución está “profundamente preocupada” por la situación de estos defensores de derechos humanos, y que ha solicitado su liberación inmediata. Por otro lado, una de las abogadas defensoras de los activistas reportó que funcionarios de la Dirección General de Contrainteligencia Militar, que tiene a su cargo a los detenidos, pidió a los familiares que lleven medicamentos para atención por COVID-19, pero no abundan en el estado de salud de los imputados, sólo mencionaron que presentaban síntomas. Tanto la abogada como la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Zulia sostienen que, si los activistas tienen COVID-19, su traslado a un centro hospitalario es urgente.

Las tasas de VIH en trabajadoras sexuales disminuyeron dos tercios en 10 años

El número de trabajadoras sexuales que dan positivo a la prueba de VIH disminuyó en más de dos tercios entre 2008 y 2017, encontraron especialistas de clínicas de prevención y tratamiento para trabajadoras del sexo comercial en Nairobi, la capital de Kenia. Cabe aclarar que en ese país, el trabajo sexual es perseguido por la ley. No se identificó una intervención o estrategia en particular que pueda explicar estos números, pero las y los investigadores tienen la teoría de que la conciencia sobre el VIH, las pruebas y el tratamiento en esa nación están llegando de manera eficiente a la población de trabajadoras sexuales. Según información publicada en el portal Aidsmap.com, se realizó un análisis de información recolectada de manera anónima en un total de siete programas enfocados a trabajadoras sexuales, donde participaron más de 33 mil 500 mujeres. Las clínicas que atienden a esta población tienen el apoyo de otras trabajadoras sexuales, y a todas las usuarias se les ofrece una prueba de VIH al ingresar. El porcentaje global de trabajadoras sexuales que resultaron positivas al VIH descendió de 44% en 2008 a 12% en 2017, es decir, un 67% de reducción en la prevalencia. La tendencia a la baja se observó en todos los grupos de edad. En especial, la prevalencia en el grupo de mujeres menores de 25 años de edad era usada como estimación del número de nuevas infecciones, ya que encuestas nacionales previas sugerían que este grupo de edad era responsable de la mayoría de las nuevas infecciones. En dicho grupo, los diagnósticos positivos subieron de 14% a 19% en 2010, pero después se redujeron a 5% para 2017, lo cual puede estar relacionado con la disminución en el número de casos nuevos de VIH. Las dos principales estrategias usadas para prevenir el VIH son las pruebas y el uso del condón. Por ejemplo, en 2008, las mujeres que resultaban positivas a la prueba en la clínica se habían realizado antes una prueba en 50% de los casos, mientras que en 2017 alcanzaban 95%, lo cual muestra que más mujeres están realizándose pruebas para detectar el virus. Por otro lado, el uso del condón aumentó significativamente tanto con las parejas regulares como con las casuales. De las trabajadoras sexuales sin VIH y con parejas regulares en 2008, sólo 11% reportó usar condón todo el tiempo, pero para 2017 esta cifra había subido a 75%. Sin embargo, el equipo de investigadores señala que dado el riesgo permanente de VIH que enfrentan las trabajadoras sexuales, aun con estas cifras menores, es importante seguir realizando estrategias para continuar reduciendo las tasas de VIH.