Personas con VIH desarrollan enfermedades a edades más tempranas

Una investigación reciente mostró que las personas que viven con VIH desarrollan más enfermedades, como enfermedad renal y hepática, enfermedades neuropsiquiátricas y enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) que aquellas personas que no tienen VIH. Estas condiciones de salud se deben tanto al propio VIH como a la terapia antirretroviral que debe tomarse de por vida, dijeron los científicos que presentaron su trabajo en la Conferencia Virtual ID Week, organizada por la Sociedad de América para Enfermedades Infecciosas en octubre pasado. Revisión de expedientes médicos El estudio incluyó a casi 87 mil personas con VIH de Estados Unidos, cuyo historial médico para el periodo de 2018 fue revisado, y se comparó con los registros de más de 552 mil personas sin VIH en el mismo país. Los resultados mostraron que la población con VIH era más propensa a presentar otras enfermedades (comorbilidades) a una edad mucho más temprana que las personas sin VIH. Mientras que la población general enfermaba, en promedio, a los 71 años, las personas con VIH enfermaban a los 57.4 años, informa el sitio web especializado thebody.com Además, las personas con VIH presentaban más enfermedades neuropsiquiátricas, enfermedad renal crónica, enfermedad hepática, EPOC, hepatitis B y hepatitis C. En contraste, este grupo era menos propenso a otros padecimientos como enfermedades autoinmunes, enfermedad cardiovascular o cerebrovascular, hipertensión, hiperlipidemia, diabetes y osteoporosis, comparado con la población sin VIH. Estudios concuerdan Otra de las investigaciones presentadas en el evento mostró que, durante los últimos cinco años, el porcentaje de personas con VIH que tenían múltiples enfermedades y tomaban más de cinco medicamentos además de sus antirretrovirales aumentó de manera sostenida. Además, también se observó un incremento significativo de la hipertensión, la hiperlipidemia, las enfermedades neuropsiquiátricas y la diabetes tipo 2 entre personas con VIH en ese mismo periodo de cinco años. Por ello, los especialistas recomendaron que la atención del VIH ponga más énfasis en evitar estas enfermedades a través una mejor elección del tratamiento antirretroviral. En AHF Panamá trabajamos en la información y atención para personas con VIH. Si quieres más información, escríbenos por Whatsapp.
Una proteína sintética podría detener al VIH

Un grupo de científicos estadounidenses ha logrado eliminar la infección por VIH en ratones utilizando una proteína sintética, lo cual abre un nuevo camino hacia una posible cura de la infección en seres humanos. De hecho, la estrategia descubierta no sólo actuaría contra el VIH, sino contra otros virus que provocan importantes enfermedades, como el citomegalovirus (un tipo de herpes). Según lo reporta el sitio web EurekAlert!, dedicado a difundir hallazgos científicos, investigadores de la Escuela de Medicina Albert Einstein diseñaron una estrategia para apuntalar al sistema inmunológico. Para lograrlo, desarrollaron una proteína para estimular específicamente unas células del sistema inmunológico llamadas T CD8+, que son consideradas células asesinas. Un nuevo mecanismo de acción La proteína sintética denominada synTac estimula a las células T CD8+ para atacar a otras células T infectadas por el VIH. Hay que recordar que el VIH infecta a las células T CD4 para reproducirse y multiplicarse dentro de ellas, de manera que va destruyendo a esas integrantes del sistema inmunológico. Aunque los medicamentos antirretrovirales logran frenar ese proceso, siempre quedan virus escondidos en pequeños reservorios, por lo que si se deja de tomar el tratamiento, los virus latentes volverán a atacar a las células T CD4 en algún momento. El Dr. Harris Goldstein, coautor del estudio, explicó que con esta proteína se logró potenciar tanto la cantidad de células T CD8+ protectoras contra el VIH que fue posible eliminar todas las células infectadas en el cuerpo de ratones cuyo sistema inmunológico había sido humanizado para que reaccionara a infecciones que afectan sólo a los humanos. Hasta la fecha, destruir al VIH latente ha sido el gran reto en la búsqueda de una verdadera cura para la infección, y si esta estrategia consigue tener éxito en las siguientes etapas de investigación, lograría una cura funcional para el VIH, permitiendo incluso dejar los medicamentos antirretrovirales. Mientras llega ese momento, lo mejor es prevenir el VIH y saber si lo has adquirido. En AHF Panamá tenemos condones y pruebas de VIH gratis. Acércate a nuestra oficina o escríbenos por Whatsapp.
El sexo mezclado con drogas deja insatisfacción sexual en hombres con VIH, revela estudio

El llamado chemsex es una práctica que ha ido creciendo en popularidad en los últimos años, principalmente entre hombres gays y otros hombres que tienen sexo con hombres (HSH). Se trata de reuniones privadas donde los varones usan drogas recreativas y mantienen relaciones sexuales, y son sesiones que pueden durar horas o días debido al uso de las sustancias. Estas prácticas están bajo la mirada de las estrategias de prevención del VIH, pues es bien conocido que el consumo de drogas contribuye a relajar las medidas preventivas como el uso del condón. Es por esto que investigadores de cuatro países de Europa, a saber, Reino Unido, España, Grecia e Italia, encuestaron a más de mil 500 hombres con VIH que asistían a servicios de atención por esta infección y que acostumbraban a practicar el chemsex. Impacto en el bienestar Otros estudios han informado que los hombres gays y HSH usan más drogas recreativas que la población general. En el contexto del chemsex, esto no sólo implica el riesgo de adquirir infecciones sexuales por bacterias u otros virus (además del propio VIH) al tener sexo sin condón, sino que también existe la posibilidad de que las drogas recreativas interactúen negativamente con el tratamiento antirretroviral. En esta investigación, publicada en la revista especializada HIV Medicine, se encontró que los hombres gays y HSH con VIH que practican chemsex tuvieron tres veces más probabilidades de tener una gran insatisfacción con su vida sexual que sus pares que no lo hacen. Para abordar el tema, los participantes contestaron un cuestionario de 36 preguntas sobre temas como atención del VIH, prácticas sexuales, consumo de drogas y chemsex. Uno de cada cuatro participantes dijo haber practicado chemsex en el último año. A la vez, quienes lo practicaron presentaron 70% más probabilidades de haber sido diagnosticados con hepatitis C que quienes no lo habían hecho. Los hombres que tenían esta práctica también fueron 2.5 veces más propensos a saltarse una o más dosis de su tratamiento antirretroviral. Según los investigadores, los efectos negativos del chemsex (emergencias médicas, conflictos en el círculo social o el trabajo, relaciones sexuales no consentidas, entre otros) fueron muy similares en los cuatro países estudiados, esto a pesar de que en cada uno el patrón de uso y las drogas preferidas eran muy diferentes. Por esto, subrayan la importancia de promover la salud sexual y brindar atención psicológica a los hombres que lo practican.En AHF Panamá tenemos acompañamiento, pruebas de detección de VIH, información para prevenir el VIH y condones, todo gratuito. Escríbenos por Whatsapp.
Al atender el VIH, invertir en las poblaciones más afectadas es más efectivo

Invertir recursos de prevención y atención del VIH en las poblaciones más afectadas elevaría la calidad de vida y podría bajar los costos durante 20 años, de acuerdo con un estudio de costo-efectividad publicado en la revista especializada Lancet HIV. La investigación incluyó a seis ciudades de Estados Unidos, un país donde las diferencias raciales y étnicas están muy arraigadas y afectan, principalmente, a las poblaciones negras e hispanohablantes. Es así que en 2018, el 64% de las personas que vivían con VIH en Estados Unidos eran blancas o hispanas, aunque estos grupos representan solamente el 31% de la población total del país, reporta el sitio web especializado aidsmap.com La equidad da mejores resultados El modelo del estudio simuló los resultados de salud en las personas más vulnerables al VIH a lo largo de las etapas de infección, diagnóstico, tratamiento antirretroviral y posible abandono del tratamiento. Se consideró a personas entre los 15 y 64 años de edad, divididos en grupos por sexo biológico, grupo en riesgo por VIH, etnicidad o raza, y si tenían comportamientos de riesgo o no. Las ciudades incluidas en la investigación fueron Atlanta, Baltimore, Los Ángeles, Miami, Nueva York y Seattle. Los especialistas compararon el costo-beneficio de invertir de dos maneras: una, de forma proporcional a la cantidad de población general (a más población, más recursos), y dos, con enfoque de equidad, es decir, invirtiendo más en los grupos más afectados. En cuanto al impacto en la salud, los dos enfoques de inversión mostraron mejoras en el número de años de vida ajustados por calidad, o QALY, que es una medida estadística que equivale a un año en perfecto estado de salud. Sin embargo, la inversión con enfoque de equidad aumentó más este dato que el enfoque proporcional. Por ejemplo, para la gente negra en Seattle, el enfoque de equidad generó 45% más QALY que el enfoque proporcional, mientras que para la población hispana, el QALY se incrementó 99% en Seattle y 428% en Baltimore usando el enfoque de equidad comparado con el proporcional. En cuanto a la costo-efectividad de la atención en las ciudades de Seattle y Baltimore, el enfoque de equidad tendría un menor costo que el enfoque proporcional, ahorrando 23 millones y 245 millones de dólares, respectivamente. El estudio también analizó lo que sucedería con la incidencia del VIH. En todas las ciudades, la incidencia prevista para 2030 se redujo bajo el enfoque de equidad, comparado con el abordaje que se hace actualmente de la epidemia. En Baltimore, por ejemplo, la incidencia se reduciría 81% para la fecha mencionada. El equipo de investigación concluyó que un enfoque de equidad puede ahorrar costos a largo plazo, con un estimado de 1 billón 66 mil millones de dólares para las seis ciudades en 20 años, sin ningún costo extra para implementar el enfoque de equidad. Con estos hallazgos, el estudio hace un llamado a la acción para abordar las desigualdades raciales y étnicas con el objetivo de terminar con la pandemia de VIH, aportando un argumento financiero que a veces se requiere en la abogacía con los gobiernos. En AHF América Latina y el Caribe trabajamos para mejorar la detección y atención del VIH en 43 países del mundo. Si quieres hacerte una prueba gratis o saber cómo puedes vincularte al tratamiento, contacta a nuestra oficina más cercana en tu país.
El VIH podría salvar a bebés burbuja

Aproximadamente 1 de cada 50 mil bebés carece de sistema inmunológico. Popularmente, esta deficiencia fue conocida como el mal del bebé burbuja, por el caso de un niño de Texas quien, en los años setenta, vivió dentro de una burbuja plástica hasta los 12 años, en un esfuerzo por aislarlo físicamente del mundo para evitar que contrajera infecciones que su organismo no lograría combatir. El pasado mes de mayo, un equipo de investigación de la Universidad de California en Los Ángeles descubrió una posible cura para esta enfermedad, cuyo nombre oficial es Síndrome de Inmunodeficiencia Combinada Grave (SCID, por sus siglas en inglés). Nada menos que el VIH es capaz de dotar a estos niños de un sistema inmunitario funcional, informó la agencia de noticias AP. El estudio incluyó a 50 niños y niñas nacidos con SCID, de los cuales, 48 desarrollaron un sistema inmunológico. Por otra parte, los dos que no lo lograron recibieron trasplantes de médula ósea que les dieron el mismo resultado. Es precisamente este tejido, la médula ósea, el que está afectado por el SCID, ya que es incapaz de producir las células sanguíneas que forman parte del sistema inmunológico. Las y los bebés que nacen con esta condición genética difícilmente sobrepasan el año de vida si no reciben un tratamiento. El tratamiento que se ha utilizado hasta ahora consiste en dos dosis de antibióticos y anticuerpos a la semana, pero no es una solución permanente. La única cura posible hasta el momento era el trasplante de médula ósea, pero ésta debe provenir del donante adecuado (un hermano o hermana, por lo general) y es bien sabido que es un procedimiento riesgoso. El VIH podría ser la respuesta El tratamiento usado en el experimento consistió en retirar algunas células sanguíneas del paciente, después utilizar un virus (VIH) desactivado para insertar una versión sana del gen que les hace falta a los niños, y luego reinsertar las células vía intravenosa. El doctor Donald Kohn, líder del estudio, resaltó que quienes participaron prácticamente viven en libertad, van a la escuela, hacen cosas normales sin el temor de que una infección se vuelva potencialmente mortal. Sin embargo, considera que todavía hay que esperar para asegurar que los niños y niñas estén curados, pero hasta ahora parecen estar evolucionando bien. Uno de los niños participantes en el estudio tiene hoy 11 años y recibió el tratamiento cuando tenía 3. De acuerdo con su madre, antes sufría de erupciones en la piel, dolorosas lesiones de herpes y diarreas frecuentes, sin embargo, después de la terapia mejoró de inmediato.
Los ataques cardíacos son diferentes en las personas con VIH

La enfermedad cardiaca es una causa cada vez más importante de enfermedad severa y muerte en personas que viven con VIH. Por eso, ha sido uno de los temas más estudiados en materia de salud de esta población. Ya que existen muchos tipos de ataque cardíaco, cada uno con diferentes causas, es importante distinguirlos pues el tratamiento debe ajustarse en función del tipo de problema. Un reciente estudio, retomado por el portal especializado Aidsmap.com, encontró que las principales causas de ataques cardíacos en las personas más jóvenes con VIH son la sepsis (una complicación grave de una infección) y el uso de drogas, más que el endurecimiento de las arterias. Sin embargo, la investigación también mostró que incluso las personas más jóvenes con VIH tenían ataques cardiacos debido a la enfermedad arterial y que, de igual forma, los ataques cardiacos por sepsis y por uso de drogas se presentaron también en las personas con VIH que eran mayores. En medicina, se clasifica como ataque cardiaco tipo 1 a aquellos que son causados por problemas en las arterias, tales como depósitos de colesterol o placas que bloquean el flujo de la sangre. Este tipo de ataques es el más común en la población general. Por otro lado, el ataque cardiaco tipo 2 es aquel tiene como causas la sepsis, el uso de drogas estimulantes como la cocaína o la falta de oxígeno (llamada hipoxia). En los tipos 1 y 2, los factores de riesgo son la dieta y el uso de algunos medicamentos que aumentan el colesterol, como es el caso de algunos fármacos de los que se usan para tratar el VIH. Estos dos factores de riesgo, junto con un tercero que es el consumo de drogas estimulantes, son comunes entre la población con VIH. Estudios anteriores ya habían reportado que los ataques cardíacos de tipo 2 representan hasta la mitad de los incidentes cardíacos en personas con VIH, y que el riesgo de morir después de un ataque de tipo 2 es mayor. La investigación concluyó que el ataque tipo 1 y el tipo 2 son entidades clínicas distintas, por lo que requieren diferentes abordajes de prevención y tratamiento, y un descubrimiento clave de este estudio es que las personas con VIH que tienen un infarto tipo 2 fueron más jóvenes que las que tuvieron infartos del tipo 1, a diferencia de la población general, donde los ataques tipo 2 suelen suceder en personas mayores.
¿Qué es un trasplante fecal y cómo ayuda a personas con VIH?

El cuerpo tiene diversas secciones del sistema inmunológico. Una de ellas es la que defiende a las mucosas, como es el caso del recubrimiento de los intestinos. Cuando una persona se infecta con VIH, la mucosa intestinal se ve severamente afectada. Por esto, es importante que investigadores españoles hayan descubierto que el trasplante fecal mejora el conjunto de bacterias buenas del intestino en personas con VIH, lo cual podría tener beneficios a largo plazo. ¿Qué es un trasplante fecal? Se le llama trasplante de microbiota fecal, o simplemente trasplante fecal, al suministro de bacterias intestinales buenas a una persona cuya flora bacteriana de esa zona está desequilibrada o dañada. Las bacterias se obtienen de las heces fecales de una persona sana, y para eso se requiere de un donante. Después de estudiar que el donante no tenga infecciones ni enfermedades que se puedan transmitir por esta vía, se recolectan sus heces y se procesan en laboratorio, para suministrarlas al receptor de tres posibles formas. Una es mediante una infusión en el colon, otra se hace con una sonda que se introduce directamente hasta el estómago, y la tercera es ingerir las bacterias mediante cápsulas. Beneficios para las personas con VIH La infección por VIH es considerada una enfermedad inflamatoria crónica en la que el mal funcionamiento del sistema inmunológico lleva a una inflamación persistente. Esto expone a la persona a un mayor riesgo de muerte. Esta disfunción inmunológica parece estar directamente relacionada con la microbiota, es decir, el conjunto de microorganismos que se encuentran de manera natural en diversos puntos del cuerpo, en este caso, el intestino. Es por esto que en la investigación sobre VIH se ha buscado la forma de reducir los daños en la microbiota, con el fin de controlar las consecuencias negativas de la inflamación a largo plazo. De acuerdo con los investigadores, la microbiota intestinal desempeña un papel activo en la infección por VIH y la progresión de la enfermedad. Por lo tanto, modularla es una estrategia para mejorar los resultados clínicos en personas que viven con el VIH, reportó el periódico ABC, de España. La hipótesis del estudio era que el trasplante de microbiota fecal era más eficaz que las estrategias alimenticias para mejorar los microorganismos intestinales en personas con VIH. Esta alternativa no se había explorado antes de esta investigación. El estudio se realizó con la toma de cápsulas, y el resultado fue muy bueno ya que esta estrategia es bien tolerada y segura, además de que no tiene efectos adversos graves y, lo más importante, disminuye las alteraciones en la microbiota intestinal provocadas por el VIH.
El orgullo nos une voces de Latinoamérica

AHF se une al mes del Orgullo LGBTI+, el cual tiene su día el 28 de junio, pero para los colectivos significa una celebración y lucha durante todo el mes, llevando a cabo distintos eventos para crear conciencia en la sociedad enfatizando la tolerancia. Este año AHF preparó una campaña llamada EL ORGULLO NOS UNE VOCES DE LATINOAMÉRICA, en la cual participan influencers de Argentina, Chile, Colombia, Perú y México, abordando cuatro temas muy relevantes para nuevas audiencias LGBTIQ en nuestra región: Chemsex, Visibilidad Trans, Sexo, Amor y VIH, y Apps de citas. Cada capítulo tiene una duración de 20 minutos. En 2020 AHF lanzó en Chile la primera parte de esta serie de video blog con cuatro interesantes capítulos. Aquí te compartimos uno de ellos acerca de cómo retrata la publicidad a la comunidad LGBTIQ+ . Los colores del orgullo La bandera arcoíris LGBTI+se muestra de forma mucho más destacada durante todo el mes de junio. Esta fue creada en 1978 por Gilbert Baker, un artista estadounidense, activista por los derechos de los homosexuales y veterano del ejército de Estados Unidos. Un símbolo para el movimiento político de homosexuales y lesbianas por sugerencia de sus amigos y colegas. Los colores de la bandera LGBTI+ tienen cada uno un significado: rojo para la vida, naranja para la curación, amarillo para la luz del sol, verde para la naturaleza, azul para la armonía y violeta para el espíritu. Baker murió a la edad de 65 años el 31 de marzo de 2017, aunque su bandera arcoíris sigue siendo un símbolo icónico y poderoso del orgullo LGBTI+. Para reflexionar Esta fecha no es casual, se escogió porque durante la madrugada del 28 de junio de 1969 estallaron fuertes enfrentamiento entre aproximadamente 150 personas pertenecientes a la comunidad LGBT y la policía de Nueva York. Los disturbios sucedieron exactamente en Greenwich Village, específicamente en Stonewall. Logros La visibilidad de la comunidad y sus demandas ha tenido sus triunfos a lo largo de los años: En 1990, la Asamblea General de la Organización Mundial de la Salud (OMS) eliminó a la homosexualidad de la lista de enfermedades mentales. En 2018, la OMS hizo lo mismo con la transexualidad, ya que no hay evidencias de que las personas con un desorden de identidad de género tengan algún desorden mental. Cada año va creciendo al lista de países que aprueban el matrimonio igualitario entre personas del mismo sexo. Actualmente son más de 30 países. Además de luchar contra la discriminación, el movimiento actualmente busca la reivindicación de los derechos básicos que aún se les niegan al colectivo LGBT, como el derecho al matrimonio, a la adopción, a heredar los bienes a su pareja o dotarlos de seguridad social, entre otros.
Cruising: 10 consejos para practicar el sexo casual

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FDA aprueba la inyección de acción prolongada

ViiV Healthcare, la compañía global especializada en VIH, propiedad mayoritaria de GSK, anunció que la FDA aprobó Cabenuva, el primer y único régimen de acción para el tratamiento de la infección por VIH-1 en adultos. Este ayudará a regular el uso de fármacos y será inyectable. Las dosis correspondientes se pondrán una vez al mes. Un nuevo tratamiento podría ser capaz de combatir el VIH, siendo la primera opción inyectable y con los compuestos cabotegravir y rilpivirina. La FDA ha aprobado este tratamiento llamado Cabenuva. Es una suspensión inyectable, de liberación prolongada, que se ha diseñado para uso intramuscular. Se trata del primer tratamiento inyectable aprobado por la Administración de Medicamentos y Alimentos para los adultos con VIH-1, y se administra una vez al mes. Procedimiento del tratamiento Antes de comenzar con este tratamiento, la FDA también aprobó el uso de tabletas de 30 mg de Vocabria (cabotegravir), que se debe tomar con rilpivirina oral (Edurant). Este tratamiento debe seguirse por un mes antes de empezar con Cabenuva. Esto se hace para garantizar que los medicamentos puedan ser tolerados por el organismo antes del cambio a la fórmula inyectada. La Vocabria es un inhibidor que, combinado con Edurant, inhibe la transferencia de la cadena de integrasa del VIH-1 en adultos, que presentan supresión virológica en tratamiento antirretroviral estable. Es importante la estabilidad de este tratamiento, debido a que, si el organismo tolera el cabotegravir, antes del uso de las inyecciones de Cabenuva, la medicación funcionará de forma correcta. Existen diversas pruebas para encontrar otros tratamientos contra el VIH, sin embargo, hasta ahora, este es el más efectivo. Administración del tratamiento Para empezar, la dosis recomendada es una tableta de 30 mg de Vocabria y una de 25 mg de Edurant. Este tratamiento debe seguirse por un mes. Luego, viene la inyección intramuscular con Cabenuva. La dosis inicial debe ser de 600 mg de cabotegravir y 900 mg de rilpivirina. Según lo recomendado por las autoridades, la primera inyección debe colocarse en el último día del tratamiento con pastillas. Después de la primera dosis, las recomendadas de Cabenuva consisten en una única inyección intramuscular de 400 mg de cabotegravir y una inyección intramuscular de 600 mg de ripivirina. El sitio de la administración es en los glúteos. Esto quiere decir que no es recomendable inyectarlos en el mismo lugar, y deben colocarse el mismo día. La inyección la pueden recibir hasta 7 días antes o después de la fecha programada, para la administración del medicamento. Contraindicaciones Este medicamento no se les debe suministrar a pacientes que tengan una reacción sensible previa al cabotegravir o a la rilpivirina. Tampoco es recomendable suministrarla si el paciente está consumiendo anticonvulsivos como carbamazepina, oxcarbazepina, fenobarbital y fenitoína; antimicobacterianos como: rifabutina, rifampicina, rifapentina; glucocorticoide como la dexametasona; y productos a base de plantas, como la hierba de San Juan. También es importante tener en cuenta los diferentes efectos secundarios. Por eso es recomendable consultar con el especialista para saber si se es candidato para seguir este tratamiento. Es importante estar al tanto de cómo actúa la enfermedad, cómo prevenirla y qué opciones tienen las personas que tienen VIH para mejorar su calidad de vida, como este tratamiento. Cabenuva se proporciona como un paquete conjunto con dos medicamentos inyectables: cabotegravir de ViiV Healthcare y rilpivirina de Janssen, dosificados una vez al mes, como una opción para reemplazar el antirretroviral actual (ARV). Antes de iniciar el tratamiento con Cabenuva, se debe administrar una dosis oral de cabotegravir y rilpivirina durante aproximadamente un mes, para evaluar la tolerabilidad de cada terapia.