¿Síntomas de sífilis? Yo pensé que era solo una ‘cortada’

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Carlos N

“¿Tendré síntomas de sífilis?” Eso fue lo primero que pensé cuando estaba en la sala de espera de la clínica de AHF. Y es que a veces soy muy preocupón, pero había sentido cosas en mi cuerpo que no me sonaban que fueran normales. Te escribo esto porque quiero contarte cómo aprendí una lección y quiero que no te pase lo mismo.

Y a ver, debería ser fácil, pero para mí no fue tanto; porque en nuestra sociedad hablar de infecciones de transmisión sexual como la sífilis también es hablar de miedo, de prejuicios y de culpa.

Por un lado, muchos crecimos escuchando que “la sífilis ya no existe”, algo así como la tuberculosis, que era una enfermedad “del pasado”. Por otro, también llegamos a pensar: “Si no es el VIH, lo demás tiene cura y no tendría que preocuparme”. En consecuencia, mi cabeza se llenó de contradicciones que crecieron como bola de nieve.

Pero antes de seguir, déjame contarte cómo empezó todo.

Cuando ignoré los primeros síntomas de sífilis

Honestamente, no sé en qué momento adquirí la sífilis. En general, siempre me cuido. Sin embargo, hubo ocasiones en las que el condón pasó a segundo plano. En ese momento, ni siquiera lo pensé.

Al principio no sentí nada raro. De hecho, jamás se me ocurrió que pudiera tener sífilis. Todo parecía normal.

Sin embargo, con el tiempo apareció una úlcera cerca de la cabeza de mi pene. Yo pensé que era una cortada de la rasuradora. Además, como se fue sola, no le di importancia.

Y así, simplemente, seguí con mi vida.

Aunque algo dentro de mí se encendió con esa úlcera, preferí ignorarlo. No obstante, semanas después me salió un sarpullido en las manos. Entonces sí me dije: “Tengo que ir al doctor”.

Primero fui con un médico general. Me dijo que podría ser una ITS, pero que no estaba seguro, y me trató con mucho prejuicio, de verdad una muy mala experiencia. Salí de ahí con más dudas que antes. En lugar de calmarme, me fui más preocupado.

Cita con el doctor donde comunique síntomas de sífilis.

Cómo entendí que esos eran síntomas de sífilis (y no otra cosa)

Al llegar a casa, busqué información de inmediato. Revisé varias páginas web sobre lo síntomas de sífilis. Sin embargo, muchas eran confusas o muy alarmistas. En cambio, cuando entré al sitio de AHF, todo era claro y directo. Eso hizo la diferencia.

Después de varios días leyendo, seguía sin saber qué tenía. Aun así, decidí dejar de adivinar. Finalmente, hice una cita en AHF República Dominicana, que tiene servicios médicos gratuitos de atención a personas con síntomas de alguna ITS.

Llegué con algo de vergüenza. Sin embargo, desde el primer momento, el trato fue amable. Aunque yo estaba a la defensiva, nadie perdió la calma. Al contrario, me escucharon.

Durante la consulta me dijeron que sospechaban que esa herida que me salió semanas atrás podría haber sido un chancro sifilítico. Mi reacción fue inmediata:

“¿Sífilis? ¿Eso sigue existiendo?”

Entonces el doctor me explicó que sí, que sigue siendo común y que va en aumento. Además, me dijo algo clave: tiene cura y es muy efectiva, simple penicilina.

“Te voy a hacer la prueba para confirmar”, me dijo.

Acepté. Me hicieron la prueba rápida. Fueron veinte minutos largos en lo que esperaba los resultados. Además, me realizaron la prueba de VIH. Mi miedo seguía ahí, aunque ya tenía más información.

Finalmente, el resultado fue positivo para sífilis.

Del miedo al tratamiento y la información clara

Cuando la doctora me confirmó el diagnóstico, mi mente se llenó de pensamientos muy duros:

“Eres un irresponsable.”

“Te lo buscaste.”

“Estás sucio.”

“¿Cómo no viste los síntomas de sífilis antes?”

Sin embargo, la doctora notó mi cara. Entonces me tocó el brazo y me dijo algo que me cambió por dentro:

“No hiciste nada malo. No eres un irresponsable. Es como si te enfermaras de gripe por estar cerca de alguien en tu oficina. En el caso de la gripe hay métodos para evitar la transmisión, como el uso de la mascarilla. En el caso de las ITS y el VIH, usar correctamente el condón es la protección más sencilla, accesible y fácil de usar”.

Entendí algo clave en ese momento. El peso más grande no era el diagnóstico. Era el juicio que yo mismo me hacía.

Además, me explicó que en AHF Panamá las consultas, pruebas y el tratamiento para sífilis y otras ITS son totalmente gratuitos. Me contó el proceso, resolvió mis dudas y me habló con claridad. Dos semanas después, ya estaba bien.

Por eso hoy decidí, a invitación del equipo de AHF, contar esta experiencia; aunque fue difícil, también me cambió. Me hizo cuestionar ideas basadas en ignorancia. Y me enseñó que la sífilis existe, sí, pero también existen el tratamiento, la información y el apoyo.

Si estás pasando por algo parecido, no dejes que el miedo te detenga. Aunque internet o ChatGPT pueden orientarte, no reemplazan ir al doctor. Por eso, busca a alguien que te hable claro, sin juicios, desde el inicio hasta el final.

Porque informarte es importante.

Pero tomar responsabilidad y autocuidado, todavía más.