¿Qué tipos de pruebas de VIH existen?

La única forma segura de saber si una persona tiene el virus de inmunodeficiencia humana (VIH) es por medio de pruebas de VIH. Hoy en día hay tres tests que la persona puede hacerse: prueba rápida, prueba de laboratorio y autoprueba. La prueba rápida para VIH se hace por medio de tiras reactivas como las usadas para medir la glucosa, según la Organización Panamericana de la Salud (OPS). Se efectúa con una pequeña gota de sangre extraída de la punta del dedo que se coloca en un cartucho de plástico para su procesamiento.  De hecho, es una tecnología que no requiere de un entorno ni equipo de laboratorio, y se puede realizar prácticamente en cualquier espacio, desde una banca de un parque hasta un centro comunitario. Estas pruebas son de un alto nivel de efectividad, ya que mediante un simple procedimiento de extracción de sangre se pueden obtener resultados aproximadamente en un periodo de 15-20 minutos para diagnosticar la infección individual en un paciente y la misma, permite detectar todos los subtipos conocidos de VIH con una sensibilidad y efectividad mayor al 99.9%. El modelo de oferta y aplicación de las pruebas rápidas incluye la pre y post consejería, así como la vinculación o referencia a las clínicas de atención y tratamiento en casos requeridos. Pruebas de VIH laboratorio   Mientras que la prueba diagnóstica detecta anticuerpos o antígenos del VIH o el material genético (ARN o ADN) del VIH en la sangre u otro tipo de muestra. Esto puede indicar si una infección por VIH está presente (VIH positivo). Estas pruebas suelen implicar la extracción de sangre de vena, y requieren equipo y personal de laboratorio especializado.   La prueba diagnóstica de VIH se realiza para verificar el resultado de una prueba rápida que detectó anticuerpos contra el virus en el organismo. Estas pruebas son altamente sensibles y específicas, y deben ser realizadas por profesionales de salud idóneos como laboratoristas clínicos. Los resultados de estas pruebas suelen tardar unos días, porque se requiere tiempo para procesar las muestras y obtener los resultados precisos. Autoprueba La autoprueba es una prueba de anticuerpos que se puede usar en la casa o en un lugar privado. Con una autoprueba del VIH puede obtener los resultados dentro de 20 minutos. La OPS plantea que la autoprueba del VIH permite alcanzar a quienes de otro modo no tienen acceso a las pruebas de detección, ya que ofrecen una forma de hacerlo discreta, cómoda y empoderadora. Amador Goodridge, expresidente del Mecanismo Coordinador de Panamá para la lucha contra la Tuberculosis, VIH y Malaria —una entidad creada bajo conceptos y lineamientos del Fondo Mundial— manifestó que la pandemia de la covid-19 abrió el debate de la prueba casera o autoadministrada, en donde cada individuo pueda comprar y hacerse una prueba en su casa para conocer su estado, de allí imaginemos que también pueda ser similar con VIH. Añadió que el Mecanismo Coordinador de Panamá ha recibido múltiples reportes por correo, notas y además las organizaciones que trabajan en el tema del VIH en las asambleas han planteado inconvenientes para la realización de la prueba y todo apunta a la falta de tecnólogos médicos disponibles o con disposición a trabajar en programas comunitarios de VIH, toda vez que en Panamá la legislación vigente exige que sea un tecnólogo médico el que haga todas las pruebas de detección. Las pruebas de VIH se usan para conocer si una persona ha adquirido el VIH. Puede hacerse como un examen de rutina o después de una posible exposición, para saber si usted ha adquirido el VIH. Si el VIH se detecta temprano, usted puede tomar medicamentos para proteger su salud y no desarrollar sida. Además, los medicamentos pueden ayudar a evitar propagar el VIH a otros. Panamá espera cumplir con el objetivo 95-95-95 establecido por el Programa de Naciones Unidas sobre el VIH/sida (Onusida) de poner fin al síndrome de inmunodeficiencia adquirida (sida) en 2030, y para ello el Ministerio de Salud (Minsa) se plantea cambios en las estrategias existentes para facilitar el acceso al diagnóstico de la enfermedad. Es un objetivo que tiene como fin que el 95% de las personas que vive con el VIH debe conocer su estatus, que el 95% de los que conoce su estatus de VIH debe estar en tratamiento y que de ese grupo de personas el 95% haya logrado reducir su carga viral hasta ser indetectables. Sin embargo, la realidad en Panamá dista del objetivo establecido —quedan ocho años para cumplirlo—, ya que las estimaciones oficiales indican que un 20% de las personas que vive con VIH no sabe que es portadora del virus, lo que a su vez impide que reciban tratamiento o tengan la posibilidad de una vida sana y productiva. Según datos de 2022, se estima que hay 28,804 personas viviendo con VIH en Panamá; sin embargo sólo 23,950 conocen su estado serológico o que son portadoras del virus, y de ellas, 19,001 están en tratamiento. Las personas interesadas en un diagnóstico rápido y oportuno pueden acudir al centro de pruebas de AHF Panamá, ubicada en avenida Perú, edificio Business Point, corregimiento de Calidonia, ciudad de Panamá, donde se efectúan pruebas rápidas GRATUITAS del VIH, con la debida pre y post consejería, de forma segura, confidencial y libre de estigma. De igual modo, si desea obtener condones gratis. 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VIH: ¿cuáles son los últimos avances?

El virus de inmunodeficiencia humana (VIH) se mantiene como uno de los principales problemas de salud pública en el mundo. La Organización Mundial de la Salud estima que desde que comenzó la pandemia lo han adquirido entre 80 a 84 millones de personas. Pero la ciencia ha avanzado mucho y desde que apareció el VIH, a principios de la década de 1980, se han dado una serie de avances en el diagnóstico y tratamiento de la infección, lo que ha llevado a mejorar la calidad de vida de las personas viviendo con VIH, al punto de poder afirmar que cualquier persona que sea portadora del virus y que tome correctamente sus medicamentos, puede alcanzar la indetectabilidad, esto es, que el virus queda reducido a su mínima expresión, lo que evita que la persona pueda transmitirlo. Una persona que alcanza la indetectabilidad puede vivir una vida 100% plena. ¿Cómo pueden diagnosticar el VIH? El diagnóstico del VIH se realiza mediante la detección de anticuerpos y antígenos contra el virus. En Panamá se utilizan pruebas que tienen alta sensibilidad y especificidad. Si la prueba es positiva, se lleva a cabo una  confirmatoria y si se confirma, se cuantifica la cantidad de virus en la sangre mediante test molecular llamado carga viral, que permite posteriormente el monitoreo de la eficacia de las terapias.  Hay varias pruebas rápidas, que permiten detectar la infección con una sola gota de sangre y dan un resultado inmediato, con rendimiento similar a la prueba realizada en laboratorio clínico, pero son más económicas y pueden hacerse fuera de laboratorios, por personal comunitario entrenado, lo que garantiza un mejor acceso de la población a la detección del virus. En Panamá,  las pruebas rápidas, en caso de ser positivas, deben ser necesariamente confirmadas por un laboratorista clínico. ¿Qué se sabe de las terapias?  En el año 1995 se iniciaron las terapias antirretrovirales combinadas, con la llamada triple terapia, que consiste en la asociación de 3 drogas que inhiben la replicación del virus en distintos puntos de su ciclo biológico. Esta estrategia, mantiene el virus controlado evitando la destrucción de los linfocitos T CD4+, principal punto de ataque del VIH.  Cuando comenzó a emplearse, la combinación de drogas era eficiente, pero luego causó efectos adversos importantes, tanto por mala tolerancia y toxicidad de las drogas como por la gran cantidad de pastillas que debía tomar el paciente, en esquemas de varias dosis al día.  El desarrollo de nuevas drogas en los últimos 10 años y la combinación de 2 a 3 de esas drogas en 1 ó 2 comprimidos ha permitido tratar a los pacientes con esquemas simples, varios con solo una pastilla al día, con una excelente eficacia para suprimir al virus y al mismo tiempo con toxicidades bajas, lo que facilita una buena la adherencia al tratamiento.  Actualmente, las personas con el VIH bajo tratamiento pueden hacer una vida normal, vigilando que el virus esté suprimido y que no haya complicaciones derivadas del tratamiento. Una persona con terapia y virus suprimido no transmite el virus e incluso puede mantener actividad sexual sin riesgo de infectar a su pareja.  ¿Por qué aún no se logra erradicar el VIH?  Es una de las aspiraciones desde que se inició la pandemia y se han implementado múltiples estrategias para lograr este objetivo, sin éxito hasta ahora.  El VIH, un virus que tiene una gran capacidad de mutación, además de contar con estructuras que evitan la actividad de anticuerpos contra su superficie. También se integra en el núcleo de las células que infecta, escondiéndose de la actividad del sistema inmune.  No obstante, hay un reducido número de personas, que han sido sometidas a trasplantes de médula ósea por leucemia y linfomas, siendo al mismo tiempo portadores del VIH. El trasplante se ha realizado con células que presentan una mutación que impide al virus penetrar a ellas, con lo que se ha logrado en este reducido grupo la erradicación viral.  El procedimiento de trasplante de médula ósea es complejo, caro y con riesgos vitales importantes, por lo que solo se puede aplicar cuando el objetivo es tratar el cáncer. Sin embargo, este modelo ha permitido entender los mecanismos sobre los que se debe actuar para lograr erradicar el virus y han sido punto de partida para muchas investigaciones en curso. De hecho, por primera vez en la historia, una mujer logró en marzo pasado eliminar en definitiva el VIH de su cuerpo, del VIH, tras efectuársele un trasplante de células madre; hasta ahora, ella sería la cuarta persona en el mundo que se ha curado del virus.  Los otros tres casos que lograron sanarse del VIH ocurrieron solo en pacientes hombres, ellos son apodados bajo los nombre de Berlín, Londres, Dusseldorf, y ahora la mujer tiene el sobrenombre de Nueva York, debido a que en dicha ciudad estadounidense se llevó a cabo el tratamiento médico, así lo indicó la revista científica Cell.  ¿Ha aumentado la esperanza de vida?  La esperanza de vida para alguien bajo terapia antirretroviral, que toma sus medicamentos de forma disciplinada, y sin coinfecciones activas (hepatitis y tuberculosis), puede ser similar a la de una persona sin infección por VIH con iguales factores de riesgo.  En ese sentido, el tratamiento antirretroviral, o conocido como TAR— impide que el VIH se reproduzca—. Las personas interesadas en un diagnóstico de VIH oportuno pueden acudir a la instalación de AHF Panamá ubicada en avenida Perú, edificio Business Point, Ciudad de Panamá, donde se efectúan pruebas de VIH rápidas y GRATUITAS, con la debida pre y post consejería, de forma segura, libre de estigma y confidencial.  

El amor después del VIH

Ser notificado con un diagnóstico positivo para VIH es, por lo menos, un momento desafiante para toda persona. Por lo general, surgen sentimientos de miedo, preocupación, ansiedad, tristeza o soledad. Y una asunción recurrente es creer que, luego del virus, será imposible encontrar pareja. Estos sentimientos son completamente normales. Y si bien es importante vivir cada etapa y cada sensación, también debes tener claro que este estado de incertidumbre no es permanente, y sobre todo, no es para nada un reflejo de tu futuro. Empieza con el amor propio Existe un refrán muy popular que dice: “¿si no te amas a ti, cómo vas a amar a alguien más?” Antes de poder abrirnos al amor de otra persona, es fundamental cultivar el amor propio. Y esto implica aceptarnos, valorarnos y tratarnos con compasión y cuidado. Es posible que luego de tu diagnóstico sientas culpa o te trates con demasiada dureza, pero todas las personas merecemos amor y respeto. Y eso incluye tanto el de otras personas como el tuyo. Tómate tu tiempo para procesar tu diagnóstico, para aceptarte tal cual eres, con todas tus capas. Y ten en cuenta que no eres, simplemente, un virus. Eres una persona que vive, como muchas otras, con una condición crónica (como la diabetes), y eso no determina quién eres, en qué te vas a convertir, o el tipo de relaciones que mereces. Busca apoyo Si te preocupa no tener con quién hablar de tu situación, o no poder sobreponerte al diagnóstico, siempre es buena idea buscar ayuda externa. Puedes buscar apoyo en terapia, grupos de pares, comunidades en línea u organizaciones sociales. No es extraño que los servicios de salud cuenten con apoyo psicológico o que otros terapeutas se especialicen en temáticas de VIH y salud sexual. En internet existen diversas comunidades de apoyo, y muchas veces personas que viven con VIH forman sus propias agrupaciones. Contarle o no a la pareja Si estás conociendo a alguien y te gustaría formar una relación, es posible que te estés preguntando si debes o no compartir tu diagnóstico. Y la respuesta es no, no tienes la obligación de hacerlo. Pero lo puedes hacer si quieres. Pregúntate, primero que todo, si te sientes bien compartiendo esa información, y si obedece a tu decisión o a una presión externa. No eres un peligro, y no hay nada en ti que te haga menos digno o digna de ser amada. Todas las personas son responsables de cuidarse y protegerse a sí mismas. En tu caso, ya que conoces la información, mantenerte en tratamiento, indetectable y usar condón es tu forma de cuidarte a ti mismo.  Si quieres compartir tu diagnóstico, encuentra el momento adecuado para tener esa conversación y asegúrate de que ambos se sientan cómodos y seguros. Proporciona información precisa sobre el VIH, y aborda, en conjunto con tu pareja, cualquier inquietud que tengan. La clave es la comunicación abierta. Pero también, tener claro que no es tu deber o tu obligación brindar tu información privada. Si lo compartes con alguien, es un regalo y un gesto de confianza que tu pareja debe valorar. Preguntas frecuentes ¿Es posible tener hijos después de un diagnóstico de VIH? Por supuesto que sí, es posible tener hijos siendo una persona positiva. Con el tratamiento adecuado y el cuidado médico, los riesgos de una transmisión vertical (de madre al bebé) se ha reducido tremendamente. Asegúrate de atravesar este proceso junto a tu equipo médico y todo estará bien. ¿Dónde puedo encontrar apoyo y recursos después de un diagnóstico de VIH? Existen numerosos recursos disponibles para educarte y recibir apoyo emocional. Puedes buscar organizaciones locales, plataformas en línea o comunidades virtuales de personas que viven con VIH. Además, trabajar con un terapeuta puede ser beneficioso para tu salud mental y tu autoestima. ¿Cómo puedo manejar el rechazo luego de mi diagnóstico de VIH? El rechazo puede ser difícil de manejar, pero es importante recordar que no todas las personas reaccionarán negativamente a tu diagnóstico. Enfócate en construir relaciones con personas que te acepten y te valoren por quien eres. Recuerda que mereces amor y respeto, y el rechazo de alguien no define tu valor como persona. Siempre puedes cortar las relaciones que no te hacen bien. El amor sigue a tu alcance. Un diagnóstico de VIH no significa renunciar a nada de lo que quieres. El amor, la amistad y las relaciones significativas siguen estando a tu alcance y las sigues mereciendo como siempre. Pero recuerda, el punto de partida más importante es el amor propio. Y la personas que más te quiere y te cuida, debes ser tú. Si necesitas más información, encontrar redes de apoyo, condones, lubricantes o recomendar un lugar seguro para realizarse una prueba de VIH, AHF Panamá es el lugar perfecto. Acércate a nuestras oficinas o escríbenos por Whatsapp. Es completamente gratuito.

Prejuicios de las personas que viven con VIH

A pesar de los avances en la ciencia y la concientización sobre el VIH, persisten numerosos prejuicios y estigmas en torno a las personas seropositivas. Estos prejuicios pueden tener un impacto negativo en su vida, limitando su acceso a la atención médica, su bienestar emocional y su integración en la sociedad.  El estigma relacionado con el VIH tiene sus raíces en la ignorancia y el miedo. A nivel político, es fundamental implementar leyes y políticas que protejan los derechos de las personas que viven con VIH. Esto implica garantizar el acceso a la atención médica adecuada, promover la educación sobre el VIH y combatir la discriminación en el lugar de trabajo y en otros ámbitos de la vida. Asimismo, es esencial abogar por la integración y el respeto de las personas seropositivas en la sociedad, creando un entorno donde puedan vivir sin temor a ser juzgadas o excluidas. Estigma y prejuicios El estigma y los prejuicios pueden tener un impacto significativo en el bienestar emocional de las personas que viven con VIH. Es crucial brindarles apoyo afectivo y emocional, demostrando comprensión y empatía. La aceptación puede ayudar a contrarrestar los efectos negativos del estigma. Escucha activamente sus experiencias y preocupaciones, y asegúrales que no están solas. Al fomentar un entorno de apoyo, podemos fortalecer la autoestima y el bienestar emocional de las personas seropositivas. Desmontando mitos y prejuicios comunes Existen muchos mitos y falsas creencias en torno al VIH que contribuyen al estigma. A continuación, abordaremos tres preguntas frecuentes para desmontar algunos de estos prejuicios: Preguntas frecuentes  ¿Las personas con VIH siempre transmiten el virus? No. Con el tratamiento adecuado y una carga viral indetectable, las personas con VIH tienen una probabilidad extremadamente baja de transmitir el virus a otras personas, casi nula. Es importante que sigan su tratamiento de manera constante y puedan mantener una vida saludable que no perjudique su adherencia.  ¿Las personas con VIH no pueden llevar una vida saludable y plena? Falso. Con un diagnóstico temprano, un tratamiento adecuado y el cuidado de la salud, las personas con VIH pueden llevar una vida larga y saludable. Los avances médicos han permitido que las personas con VIH vivan una vida plena, manteniendo su carga viral suprimida y evitando enfermedades oportunistas relacionadas con el VIH. ¿Las personas con VIH deben ser excluidas o evitar el contacto cercano? Absolutamente no. El VIH no se transmite a través del contacto casual, como abrazos, besos, compartir utensilios o estar en el mismo entorno. No hay razón para excluir o discriminar a las personas que viven con VIH. Es fundamental educarse sobre cómo se transmite el virus y promover la inclusión y el respeto hacia todas las personas, sin importar su estado serológico. ¿Es cierto que las personas que viven con VIH son siempre delgadas? No es cierto. El VIH afecta a las personas de diferentes maneras y no todos experimentan una pérdida de peso significativa. Con el tratamiento adecuado y el cuidado de la salud, las personas con VIH pueden mantener un peso saludable. Es importante recordar que cada individuo es único y que el VIH no define su apariencia física. En conclusión… Es hora de desafiar los prejuicios y estigmas asociados a las personas que viven con VIH. A nivel político, debemos promover leyes y políticas inclusivas que protejan los derechos de quienes viven con VIH y les brinden acceso a la atención médica adecuada. A nivel afectivo y emocional, debemos ofrecer apoyo y comprensión, rompiendo las barreras del estigma. Desmontar los mitos y falsas creencias es fundamental para construir una sociedad menos excluyente. Es posible crear un mundo donde las personas que viven con VIH sean valoradas y aceptadas por lo que son: seres humanos valiosos y merecedores de respeto. Si alguno de estos prejuicios ha evitado que te realices la prueba de VIH y quieres un espacio seguro para obtener condones y lubricantes, o para realizarte una prueba gratuita de VIH, en AHF Panamá trabajamos para ti. Acércate a nuestras oficinas en tu país o escríbenos por Whatsapp y haz una cita ya.

Si vives con VIH, no esperes más, ¡atiéndete!

Está demostrado que, cuando una persona es diagnosticada con VIH, mientras más pronto comience el tratamiento, más beneficios obtendrá para su salud. Sin embargo, existen diversos obstáculos para comenzar con la atención médica. Entre las barreras más importantes está la negación al momento de recibir un diagnóstico positivo. Muchas personas pueden experimentar miedo, tristeza y confusión, por lo que evaden acudir pronto a los servicios de salud. Como si eludiendo este paso se dieran más tiempo para sentir que su vida no ha cambiado. Es comprensible que se experimente cierto shock ante una condición de salud crónica como el VIH; lo mismo puede sucederle a quienes tienen diabetes o enfermedades cardiacas. Sin embargo, es muy importante salir de ese impacto para poder tomar acción en beneficio de tu salud. Cuanto antes, mejor Desde 2015, un estudio demostró que comenzar a tomar medicamentos antirretrovirales en cuanto una persona es diagnosticada tiene muchos beneficios para su bienestar, principalmente: Todas estas son grandes ventajas que no se presentan cuando se pospone el inicio del tratamiento, ya que conforme pasa el tiempo, el VIH destruye el sistema inmunológico, lo cual no solamente deja a la persona propensa a infecciones, sino que el propio virus, poco a poco, causa daños en órganos específicos, como los pulmones, el sistema nervioso y el cerebro. Conoce la infección Las personas que viven con el VIH son uno de los grupos que mejor conocen su condición de salud. Esto porque, en un inicio, el tema era un tabú incluso para los servicios médicos, por lo que fueron las propias personas afectadas quienes debieron informarse para transmitir ese conocimiento a otros. Lo primero que debes de saber es que el virus ataca un tipo específico de células de tu sistema inmunológico. Su forma de actuar es ingresar a esas células y producir copias de sí mismo, con lo que la célula huésped queda destruida en el proceso. Así, mientras más se replique el virus, más deteriorado quedará el sistema inmunológico. Si no se recibe tratamiento, este ciclo puede continuar hasta que se desarrolla un cuadro de sida, es decir, la etapa más grave de la infección por VIH. La buena noticia es que los medicamentos antirretrovirales son capaces de detener la replicación del virus, lo cual no permite que su cantidad aumente, además de que mantiene en buen estado el sistema inmunológico. Exámenes importantes Para monitorear en qué punto está el organismo ante la presencia del VIH, se usan diversas pruebas que te realizarán al iniciar tu tratamiento y en varias ocasiones posteriores durante el año. De acuerdo con el sitio web The Well Project, estas pruebas son: Da el primer paso Comenzar la atención médica luego de un diagnóstico de VIH tiene grandes beneficios y muy pocos inconvenientes. Sólo hace falta que te decidas a dar el primer paso y tomar el cuidado de tu salud en tus manos. Si recibiste un diagnóstico pero no sabes dónde acudir a recibir el tratamiento, en AHF Panamá podemos ayudarte a comenzar. Acércate a nuestras oficinas o escríbenos por Whatsapp y haz una cita hoy.

Protege tu corazón del VIH

Algunas condiciones en personas con VIH son similares al resto, pero enfermedades cardíacas requieren especial atención.

Esto es lo que debes saber sobre el embarazo y el VIH

Vivir con VIH no es una limitación para embarazarte cuando tú lo decidas. Lamentablemente, todavía existen muchos prejuicios e ideas anticuadas sobre la maternidad en las mujeres con VIH, pero lo cierto es que actualmente se cuenta con los recursos necesarios para que lleves a cabo una gestación segura y que tu bebé nazca libre del virus. Aquí te contamos cómo. Planifícalo Sería muy bueno que todas las personas pudieran planificar cuándo desean tener hijos. No siempre puede ser así, pero cuando vives con el VIH es muy importante que procures, por todos los medios a tu alcance, planificar tus embarazos, de modo que se puedan tomar las medidas de prevención para evitar la transmisión del virus. Instituciones de salud como los Centros para el Control de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos informan que, en general, las mujeres con VIH pueden utilizar cualquier método anticonceptivo, pero señalan que algunos medicamentos antirretrovirales pueden interferir con la eficacia de los métodos hormonales. Esto significa que las píldoras, los parches, el anillo vaginal, las inyecciones y los implantes subdérmicos podrían fallar, así que es importante que además utilices un método de barrera como el condón externo o interno cuando no deseas un embarazo. Por el contrario, si tú y tu pareja ya decidieron tener un bebé, es importante que hables con tu equipo médico para conocer qué medidas se deben tomar. Por ejemplo, si tu pareja también vive con el VIH y si no ha conseguido una carga viral indetectable, al tener relaciones sexuales sin condón podrías reinfectarte. En este caso, están disponibles algunas técnicas de reproducción asistida como el lavado de semen, donde este fluido es “limpiado” del VIH, y con él se fecunda al óvulo en laboratorio. De igual forma, si tú vives con VIH pero tu pareja no, la reproducción asistida puede ser una opción. Sin embargo, estos procedimientos suelen ser costosos y no todas las personas tienen acceso a ellos. Embarazo y parto Una vez que estás embarazada, es probable que el personal de salud revise tu tratamiento antirretroviral y podrían cambiarlo, en caso de que el que llevas actualmente tenga algún efecto secundario que pudiera repercutir en tu futuro bebé.  Recuerda que el tratamiento antirretroviral no debe interrumpirse en ningún momento de tu vida, y en especial en este caso evitará que el VIH pase a tu hijo o hija durante la gestación, el parto o la lactancia. Por otro lado, el seguimiento durante el embarazo es importante debido a que los problemas de salud relacionados con este proceso, como la diabetes gestacional o la hipertensión arterial (preeclampsia o eclampsia) deben ser vigilados de manera especial en las mujeres con VIH. Como explican los CDC, para el momento del alumbramiento, se suele recomendar que éste se lleve a cabo por cesárea, de modo que se reduzca la probabilidad de transmitir el VIH de la madre al bebé. En una cesárea, el producto no tiene contacto con la sangre materna, por lo que las posibilidades de adquirir el virus son menores. Como en cualquier embarazo, tu equipo médico puede programar la cesárea, por lo regular dos semanas antes de la fecha estimada de parto, para así evitar que entres en labor. Toma en cuenta que es posible que, después del parto, se le suministren a tu bebé medicamentos antirretrovirales para asegurarse de que no desarrolle la infección por VIH. Esto sucederá, especialmente, si tu carga viral es alta (más de 1,000 copias/ml) al momento de dar a luz. Tu médico determinará qué tratamiento le prescribe a tu bebé y por cuánto tiempo. Cuídate para cuidar de tu bebé Una vez que ya ha nacido tu hijo o hija, tu equipo médico evaluará si continúas con el mismo tratamiento antirretroviral que tomaste durante el embarazo o si es necesario cambiarlo. Esta decisión se toma en función de factores como la eficacia del tratamiento para controlar el virus, de los posibles efectos secundarios y de la presencia de resistencia al medicamento. Como ves, el proceso de embarazo para una mujer con VIH puede ser seguro y feliz si se toman las medidas necesarias, las cuales se basan en el tratamiento antirretroviral como herramienta eficaz para combatir el virus. Si todavía no empiezas tu tratamiento o si lo suspendiste y deseas retomarlo, en AHF Panamá podemos acompañarte en el proceso. Visita nuestras oficinas o escríbenos por Whatsapp y conoce nuestros servicios.

Atención ginecológica para mujeres con VIH

La atención médica debe ser integral para quienes viven con VIH. En el caso de las mujeres con VIH, las revisiones ginecológicas son cruciales para mantener una buena salud, a la par del tratamiento antirretroviral. Incluso para aquellas mujeres que no tienen el VIH, a veces es complicado darle seguimiento a su salud sexual y reproductiva, debido al rol de cuidadoras que suelen cumplir dentro de las familias, lo cual les deja poco tiempo para el autocuidado. Pero ya sea con o sin el virus, las revisiones ginecológicas periódicas deberían ser una prioridad. Exámenes básicos La primera revisión completa que debe hacer un especialista en ginecología debería llevarse a cabo justo después del diagnóstico de VIH. Ese también sería el momento de buscar otras infecciones de transmisión sexual (ITS) que pudieran mostrar síntomas evidentes, para así dar tratamiento. En esa primera revisión se debe hacer una prueba de Papanicolau para verificar que no haya cambios en las células del cérvix que pudieran indicar riesgo de cáncer cervicouterino. Así lo explica el sitio web The Wellness Project, que difunde información para mujeres que viven con el VIH. Si no se encuentran alteraciones, el siguiente Papanicolau puede esperar hasta 12 meses, pero será tu médico quien fije una nueva fecha para el examen. Además, hay otro virus que debe mantenerse monitoreado de cerca: el virus del papiloma humano (VPH), para lo cual podrían realizarte pruebas de detección específicas, las cuales son más precisas que los cambios físicos que mide el Papanicolau. Cabe decir que, en el caso particular de las personas que nacieron con el VIH, éstas son más propensas a tener los tipos de VPH más peligrosos en cuanto a que pueden causar cáncer. Si este es tu caso, tu equipo médico podría recomendarte pruebas de detección más frecuentes o a más temprana edad de las que se hacen a la población general. En el consultorio En la cita ginecológica, puedes esperar que el especialista te realice ciertas exploraciones físicas de rutina. Es posible que haya una enfermera u otro asistente presente, para asegurarse de que las exploraciones se lleven a cabo de manera profesional y sin incomodarte. Una de las pruebas que te realizarán es el examen de los pechos, donde se busca identificar bultos, masas o protuberancias que pudieran ser malignas o indicar cáncer de mama. Esta exploración no sustituye la mastografía, que se recomienda a partir de los 40 o 45 años como una prueba anual. El siguiente paso es la revisión pélvica. Ésta es la exploración donde el especialista inserta una herramienta, llamada espéculo, para abrir las paredes de tu vagina. Luego insertará un hisopo o un cepillo pequeño para obtener una muestra de células del cérvix, además de observar el aspecto de la mucosa vaginal. Un segundo tipo de examen pélvico es aquel que se realiza a dos manos, sin el espéculo. Para revisarte, el médico introducirá dos dedos en tu vagina y los presionará hacia arriba, mientras con su otra mano presiona hacia abajo sobre tu abdomen. Esto le permite palpar los ovarios y el útero y verificar que no haya dolor. Para algunas mujeres, estos dos tipos de examen pélvico pueden ser incómodos en lo físico y en lo psicológico. Si te sientes así, no dudes en pedir una especialista mujer si eso te hace sentir más cómoda; si no está disponible, tal vez puedan reagendar tu cita para que seas atendida por la especialista que prefieres. Cuida tu salud sexual Además de las revisiones físicas, la consulta también es una oportunidad para que expreses tus dudas o peticiones en cuanto a tu salud sexual. Por ejemplo, puedes preguntar sobre las vacunas que podrías recibir, como las de la hepatitis A, la hepatitis B y el VPH (si aún no la tienes). De igual forma, puedes plantear problemas como la incontinencia de orina, los métodos anticonceptivos o los posibles cambios en tu periodo menstrual. La atención ginecológica, y médica en general, busca el bienestar de la persona, por lo que deberías poder hablar de lo que te inquieta y preguntar por las soluciones. Recuerda que el bienestar de quienes viven con VIH empieza por el tratamiento antirretroviral, así que si ya tienes un diagnóstico pero no has comenzado tu tratamiento, o si lo suspendiste y quieres retomarlo, en AHF Panamá podemos ayudarte a obtenerlo. Acércate a nuestras oficinas o escríbenos por Whatsapp y haz tu cita ya.