Factores que impactan la función cerebral de las personas con VIH

La respuesta al virus de inmunodeficiencia humana (VIH) es positiva, aunque todavía no se ha encontrado una cura, los tratamientos antirretrovirales han logrado mantener controlado el virus y que el diagnóstico de infección dejará de ser esa sentencia de muerte como cuando surgió la enfermedad en los años 1980. Un estudio estadounidense publicado en la revista científica Brain de la Universidad de Oxford evaluó los factores de riesgos que más impactan la función cerebral de las personas con el virus VIH indica que la terapia antirretroviral logra suprimir la actividad de replicación del VIH. Lo que permite que el sistema inmunitario se mantenga sano y los pacientes no enfermen, y genere un aumento notable en la esperanza de vida muy cercana a la de la población en general. De acuerdo con los hallazgos, los factores que más condicionarían el deterioro cognitivo de una persona con VIH son: hipertensión arterial, la diabetes, dolor neuropático, enfermedad pulmonar crónica, depresión, entre otros. El estudio fue realizado por investigadores de la Universidad de California, San Diego, en Estados Unidos, quienes evaluaron cambios en la función cognitiva de 402 personas con el VIH durante 12 años. El deterioro neurocognitivo no estuvo relacionado con la enfermedad del VIH o las características del tratamiento, pero fue predicho significativamente por la presencia de comorbolidades. Las personas seleccionadas para este estudio debieron someterse a pruebas médicas y neuropsicológicas. Los participantes que presentaron trastornos mayores de salud mental o consumo problemático de sustancia fueron excluidos del estudio, porque dichas condiciones podrían afectar el deterioro cognitivo potencialmente causado por otros factores. De hecho, la convocatoria del estudio fue buena, pues inicialmente se contó con casi mil 600 personas con VIH, sin embargo, los investigadores centraron su análisis de datos en las 402 personas, de quienes precisamente disponían de mayor cantidad de datos. Durante el amplio seguimiento que realizaron los científicos a los participantes en el estudio, el 70% de los participantes evidenció una función neurocognitiva estable, el 24% una función neurocognitiva en declive y el 6% una mejora de la función neurocognitiva. Los resultados del estudio científico que presentaba importantes limitaciones, tales como la ausencia de un grupo control de seronegativos o la exclusión directa o indirecta de numerosos posibles participantes apuntan al importante impacto de determinadas comorbilidades sobre la función cognitiva. En ese sentido, otros estudios científicos en personas con o sin el VIH, evidencia la complejidad del estudio de las condiciones frecuentemente asociadas al envejecimiento, tales como el deterioro neurocognitivo. Esperanza de vida para personas con VIH Los estudios sobre los efectos beneficios de la terapia antirretroviral son múltiples, entre ellos, la investigación llevada por un equipo de científicos de Brigham and Women’s Hospital en Boston (Estados Unidos), en colaboración con otros científicos de Sudáfrica y Países Bajos, quienes encontraron que las personas que recibían medicación antirretroviral vivirían considerablemente más tiempo y con menos discapacidades que las que no tenían el VIH suprimido. Esta investigación, publicada el 27 de septiembre de 2022, en la revista científica The Lancet HIV ilustra el papel de la terapia antirretroviral en el envejecimiento saludable y la importancia que sigue teniendo para las organizaciones internacionales de salud global proporcionar tratamiento contra el VIH a las personas de todo el mundo. Los investigadores para realizar este estudio observacional, utilizaron datos longitudinales de entrevistas de referencia de 2015 (del 13 de noviembre de 2014 al 30 de noviembre de 2015) y las entrevistas de seguimiento longitudinal de 2018 (del 12 de octubre de 2018 al 7 de noviembre de 2019) del estudio poblacional Health and Aging in Africa: Longitudinal Study of an INDEPTH Community in South Africa (HAALSI) para estimar la esperanza de vida y la esperanza de vida sin discapacidad de adultos de 40 años o más en las zonas rurales de la región de África. Entre los 4 mil 322 participantes elegibles del estudio HAALSI, los científicos encontraron una clara variación en la esperanza, según el estado serológico del VIH y la supresión viral. Por ejemplo, a los 45 años de edad, la esperanza de vida de una mujer sin el VIH era de 33.2 años, en comparación con los 31.6 años de una mujer con el VIH suprimido, y 26.4 años para una mujer con el VIH no suprimido. Mientras que la esperanza de vida de un hombre de 45 años sin el VIH era de 27.2 años en comparación con los 24.1 años de un hombre con el VIH suprimido viralmente, y 17.4 años para un hombre con el VIH no suprimido. Los hombres y las mujeres con supresión viral podrían esperar vivir casi tantos años de vida como las personas no infectadas por el VIH a las edades de 45 y 65 años. Para recibir tratamiento oportunamente es importante que la población conozca su condición serológica mediante una prueba rápida. Las personas interesadas en un diagnóstico oportuno pueden acudir a la instalación de Aids Healthcare Foundation (AHF Panamá) ubicada en avenida Perú, edificio Business Point, donde se efectúan pruebas rápidas del VIH, con la debida pre y post consejería, de forma segura y gratuita, y toda la información suministrada por la persona es manejada de forma confidencial. De igual modo, en las instalaciones se entregan condones totalmente gratis. Fuentes: https://academic.oup.com/brain/advance-article-abstract/doi/10.1093/brain/awac465/6881569?redirectedFrom=fulltext https://www.thelancet.com/journals/lanhiv/article/PIIS2352-3018(22)00227-2/fulltext
El condón, el mejor aliado en la prevención del VIH e ITS

Una de las formas de evitar contraer infecciones de transmisión sexual (ITS)y prevenir el embarazo es el uso del condón, un instrumento de látex que tiene su propio día de conmemoración, y es cada 13 de febrero. El Día Internacional del Condón, fue estableci do AIDS Healthcare Foundation (AHF, por sus siglas en inglés) en el 2012, con el propósito de informar sobre la importancia de su utilización e incrementar su acceso a nivel global. Más de 40 países de América Latina, Europa y Asia han adoptado esta fecha para realizar campañas sobre el uso correcto del preservativo. Sin efectos secundarios, el condón es el principal aliado para evitar que se sigan propagando las ITS, pues tan solo en 2019, según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), 1 de cada 25 personas padecían alguna ITS. La eficacia del condón en la prevención de las TS y del virus de inmunodeficiencia humana (VIH) ha sido demostrada tanto por estudios epidemiológicos como los de laboratorio. La eficacia del condón se comprueba con base a datos teóricos y empíricos sobre la transmisión de las diferentes ITS, las propiedades físicas de los condones y la protección o cobertura anatómica que proporcionan los condones, según los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés). Los estudios de laboratorio han demostrado que el condón de látex actúan como una barrera eficaz aún contra los microorganismos más pequeños de las ITS. Mientras que los estudios epidemiológicos que comparan las tasas de infección por el VIH entre las personas que usan condón y las que no los usan durante las relaciones sexuales y que tienen una pareja sexual que vive con VIH, demuestran que el uso constante y correcto de los condones es altamente eficaz en la prevención del virus. ¿Cómo usar un condón de manera correcta ? Los CDC indican lo siguiente: Los últimos datos del VIH En Panamá, hay 22 mil 283 personas que viven actualmente con VIH (15 mil 580 hombres y 6 mil 703 mujeres). De las cuales, un estimado de 17 mil personas reciben terapia antirretroviral, según datos del Departamento de Epidemiología del Ministerio de Salud (Minsa). Sin embargo, hay un estimado del 40% de personas con el VIH que desconoce si viven con vih, es decir, que no cuentan con un diagnóstico ni acceso a tratamiento. En el año 2022, se notificaron hasta el 1 de diciembre al Departamento de Epidemiología como nuevos diagnósticos por el VIH un total de mil 375 personas, las cuales se distribuyen por lugar de residencia en las siguientes regiones de salud: Metropolitana de Salud 32.1% (441 casos), Ngäbe Buglé 13.2% (181 casos), Panamá Oeste 11.9% (163), San Miguelito 10.9% (150 casos), Chiriquí 6.3% (87 casos), Panamá norte 5.7% (79 casos), Bocas del Toro 4.7% (65 casos), Colón 4.2% (58 casos), Veraguas 2.8% (39 casos), Panamá Este 2.8% (38 casos), Coclé 2.3%(32 casos), Los Santos 1.5%(20 casos), Herrera 0.9% (13 casos), Darién 0.7%(9 casos). En Guna Yala no se han notificado casos. La tendencia de las tasas de nuevos diagnósticos de infección por el VIH, notificados según los años de diagnóstico, ha sido al ascenso, con disminución en el año 2020, debido a la pandemia de la COVID-19. Además, durante el último quinquenio (años 2017 2022) en las instalaciones de la Caja de Seguro Social, se han reportado al sistema de vigilancia epidemiológico, un total de 2 ml 642 pacientes asegurados diagnosticados con VIH/sida en alguna instalación de la entidad. En el año 2018, se reportó el mayor número de casos, 610 asegurados afectados (23.1%) y en el año 2019 se reportó 587 casos (22.2%). Mientras que, es evidente la disminución de los casos en 2020 producto de la pandemia por la COVID-19 con 307 casos, según datos del Minsa. Las personas interesadas en un diagnóstico oportuno pueden acudir a la inslación de AHF Panama, ubicada en avenida Perú, edificio Business Point, corregimiento de Calidad, ciudad de Panamá, donde se efectúan pruebas rápidas del VIH, con la debida pre y post consejería, de forma segura y gratuita, y toda la información suministrada por la persona es manejada de forma confidencial. De igual, modo si desea obtener condones gratis. Fuentes: https://www.cdc.gov/condomeffectiveness/spanish/brief.html https://www.minsa.gob.pa/informacion-salud/itsvihsida
Estos son los datos que conforman tu historial sexual

Si queremos que la sexualidad sea vista cada vez con más naturalidad, es importante llevar el tema a las consultas médicas. Después de todo, las funciones sexuales son parte integral del organismo, y siempre es mejor aclarar dudas con aquellas personas que tienen experiencia en cuidar de la salud sexual que en alguna otra (dudosa) fuente de información. No obstante, abordar el tema de la vida sexual debe ser un esfuerzo de las dos partes: médico y consultante. Y si es el especialista el que comienza la conversación, lo mejor es que estemos abiertos a responder con honestidad las preguntas que nos haga. Historia clínica y sexual Cuando vamos por primera vez a una consulta, la o el especialista suele realizar un cuestionario para conocer nuestro historial clínico: enfermedades hereditarias, factores de riesgo, hábitos de vida, cirugías previas, medicamentos que tomamos, etcétera. De igual forma, para atender un malestar relacionado con la salud sexual, habrá un interrogatorio específico que le permitirá al médico descubrir el origen del problema y enfocar el tratamiento para resolverlo. No para todas las personas es sencillo hablar de sexo con un médico, y en algunos casos puede ser aún más difícil debido a las barreras culturales que surgen, por ejemplo, en ciertos grupos religiosos o étnicos. Por esto, te presentamos una guía de temas que, de acuerdo con el Departamento de Salud Pública del estado de California, Estados Unidos, tu médico te preguntará para registrar tu historial clínico-sexual. Es importante responder con veracidad, ya que los datos que proporciones ayudarán al personal de salud a evaluar el riesgo de problemas de salud íntima. No olvides que también tú puedes plantear tus dudas sobre cada uno de los puntos anteriores. Si ya el tema está sobre la mesa, aprovecha esa interacción para aclarar todo lo que creas necesario. Aun así, es muy importante que te sientas cómodo o cómoda con la conversación; si tienes cualquier malestar o sientes que el médico no está siendo profesional al abordar el tema, también puedes dejarlo y buscar otro especialista que sí te genere confianza. Recuerda que en AHF Panamá ofrecemos servicios de VIH en un marco de respeto y confidencialidad. Si quieres obtener condones gratis o hacerte una prueba de detección de VIH sin costo, acércate a nuestras oficinas o haz una cita por Whatsapp y te atenderemos.
Olor en la vagina, ¿es normal?

Los comentarios sobre el olor vaginal rodean a las mujeres desde que son niñas. Desde bromas hasta frases de desprecio, todo parece apuntar a que el aroma de la entrepierna es, cuando menos, desagradable. El problema de crecer con esta idea es que las chicas llegan a creer que la vagina no debería oler a nada, por lo que cualquier esencia que perciban se toma como un signo de alarma. La realidad es que la vagina tiene cierto olor, el cual depende de varios factores, por lo que es importante saber diferenciar cuándo es normal y cuándo deberías visitar al ginecólogo. Un rincón bastante oculto Los órganos genitales femeninos están en una zona donde difícilmente circula el aire, además de que suelen estar cubiertos por ropa, lo cual favorece que aumenten la humedad y la temperatura de esa área. Todos estos factores influyen en el tipo y la intensidad del aroma de la vulva (los órganos externos) y la vagina (el canal interno que va hacia el útero). Así, el olor puede ser de humedad (con algo de acidez, debido al pH de la mucosa vaginal) o de sudor, y puede volverse más o menos intenso en ciertas circunstancias. Si el resto de tu cuerpo suda mucho o si el aroma de tu sudor es fuerte, esto se reflejará en tu entrepierna. Por otro lado, la humedad vaginal seguramente cambiará con el momento del ciclo menstrual en el que te encuentres, de manera que ese olor podría concentrarse más o menos. De acuerdo con el sitio web Scarleteen, especializado educación sexual, es normal que la vagina y vulva tengan un olor, por lo que es inútil intentar eliminarlo por completo. Lavarte con demasiada frecuencia (o insistencia), usando jabones perfumados o del tipo que eliminan las bacterias es contraproducente, ya que se trata de órganos que necesitan de las bacterias para mantenerse en equilibrio, por lo que alterar ese balance alterará también el olor. Lamentablemente, existen en el mercado productos que dicen haber sido diseñados para acabar con ese aroma que se percibe como indeseable, pero difícilmente encontrarás a un médico que recomiende su uso. Un jabón neutro e incluso simplemente agua limpia son más que suficientes para asear tus genitales. Recuerda que tampoco es necesario realizar duchas vaginales, pues no hay nada sucio ahí dentro y sólo conseguirás romper el equilibrio de la flora bacteriana que ahí habita. Infecciones a la vista Muchas mujeres se preocupan por el olor de su vagina pues creen que puede deberse a una infección, pero es importante diferenciar los síntomas que pueden indicar la presencia de algún microorganismo dañino. Por fortuna, las infecciones vaginales más comunes no son graves, por lo que, si observas un cambio en el flujo, debe ser por algún padecimiento fácil de controlar. Por ejemplo, la candidiasis, la vaginosis bacteriana o la tricomoniasis pueden provocar flujo vaginal de color blanco, amarillo, gris o verdoso y que tiene mal olor (como a algo podrido o a pescado). En estos casos, el olor sí es relevante, pero es mucho más evidente el color y la consistencia del flujo para saber que estás frente a una infección que puede ser de transmisión sexual (como la candidiasis y la tricomoniasis) o no (como la vaginosis bacteriana). Si detectas estos síntomas es importante que acudas a una consulta médica para tratar la infección, ya que un problema de este tipo te hace más vulnerable ante el VIH, pues facilita su entrada al cuerpo a través de las paredes vaginales. Cuida tu cuerpo En resumen, las vaginas huelen y eso es normal. Sí debes lavar tu vulva regularmente, pero no es necesario que sea una limpieza intensa, pues esto puede ser contraproducente. Recuerda que es un órgano que debe conservar su delicado equilibrio. Y para cuidarlo aún mejor, utiliza condón durante todas tus relaciones sexuales, así evitarás exponerte a una infección de transmisión sexual como el VIH. Si quieres recibir condones gratis o hacerte una prueba de detección sin costo, acércate a AHF Panamá y conoce todos nuestros servicios.
Cómo decirle a tu pareja que tienes una infección sexual

Lamentablemente, ya recibiste el diagnóstico de una infección de transmisión sexual (ITS) que no tiene cura. Si se mantiene bajo control, probablemente no tengas que preocuparte en algún tiempo, pero ¿cómo puedes decírselo a esa nueva persona con la que estás saliendo? Una nueva etapa Vivir con una ITS puede ser abrumador al principio y podrías estar experimentando miedo, frustración o enojo. Pero una vez superado el primer shock, será momento de planear el futuro, es decir, la forma en la que se modificará tu interacción con alguna potencial pareja. No importa si es una pareja ocasional o estable, el tema de las ITS estará esperando su turno para ser puesto en la mesa. Recuerda que infecciones como el virus del papiloma humano (VPH), el herpes simple, el virus de la hepatitis B y el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) se quedan en tu organismo por siempre, ya que no existe una cura para ellas. Por ello, es importante familiarizarte con el tratamiento, si es que lo hay, o con los cuidados que debes tener en cada caso, y procurar que las manifestaciones de estos patógenos se den lo más esporádicamente posible. Por otro lado, no es necesario que reveles tu estado de salud en la primera cita (a menos, claro, que esa cita vaya a ser la única), pero sí es importante que elijas un momento para hablarlo. Algunos tips para abordar el tema Finalmente, sea cual sea el resultado, sabrás que hiciste lo correcto al informar sobre una infección que puede transmitirse más allá de los límites del condón. Es más probable que te arrepientas de haber ocultado este dato que de haberlo compartido. Y si quieres saber más sobre tu salud sexual, en especial hacerte una prueba de VIH gratis, acércate a AHF Panamá y aquí la realizaremos. Acude a nuestras oficinas o escríbenos por Whatsapp y haz una cita ya.
Pros y contras de los enemas anales

Entre los muchos tabúes que pesan sobre el sexo anal, uno de ellos es la condición de suciedad que se asocia con esa parte del cuerpo. Para practicarlo se debe tomar en cuenta que el recto es un conducto que está permanentemente en contacto con bacterias nocivas, por lo que cierto grado de limpieza es recomendable, pero no se puede perder de vista que un exceso en el afán de pulcritud puede exponerte a cosas más graves, como infecciones de transmisión sexual (ITS). Opciones de limpieza Conforme se ha ido aceptando el sexo anal como parte del repertorio sexual de personas de todos los géneros y orientaciones sexuales, también se han ido extendiendo ideas sobre cómo permanecer limpio antes y después de esta práctica. La limpieza en este contexto ayuda a reducir la inhibición y hace sentir a las personas más cómodas. La higiene también puede ayudar a evitar ciertas infecciones, pero la forma de limpiar la zona también podría implicar un riesgo para adquirir otras de ellas. La forma más simple y menos peligrosa para mantener limpio el ano, es decir, el esfínter, es lavar esa piel con agua y jabón durante la ducha. Hay personas a quienes les basta con hacer esto, por ejemplo, en su baño por la mañana, y hay otras más que llevan consigo toallitas húmedas para volver a limpiar justo antes de tener relaciones anales. Todo esto tiene la finalidad de que no haya residuos de materia fecal en la zona. Otra forma no invasiva de evitar los residuos es algo que a veces se olvida: mantener una dieta rica en fibra. La fibra ayuda a mantener las heces regulares y firmes, lo cual reduce la probabilidad de que aparezca esta materia durante el acto sexual. Aunque no lo creas, esto podría ser lo único que necesitas hacer para ganar comodidad en esos momentos. Duchas y enemas, ¿sí o no? Para algunas personas, no es suficiente la sensación de limpieza exterior (y tampoco tienen en la mira una alimentación adecuada), por lo que prefieren hacer uso de duchas o enemas para limpiar no sólo por fuera, sino también por dentro. Las duchas anales (también existen, por ejemplo, las duchas vaginales) consisten en insertar agua en el recto para que, al salir, arrastre consigo cualquier residuo fecal. Los enemas van más allá, literalmente, pues el líquido no sólo se inserta en el recto, sino que llega más profundo, hasta el intestino grueso. Las duchas pueden, en efecto, reducir la presencia de heces fecales y sus bacterias durante la penetración anal, pero también es importante saber que el agua corriente usada en ellas puede dañar el revestimiento del recto, lo cual eleva el riesgo de contraer ITS. Si estás completamente seguro o segura de que usarás condón en tu práctica, esto te protegerá de las ITS, así que puedes darte una ducha anal, pero es preferible hacerlo con solución salina, como señala el sitio web Medical News Today, dedicado a la divulgación de temas médicos. También podrías utilizar agua, pero solo esporádicamente. Ten cuidado de usar agua templada, ya que el agua caliente podría provocar más daños. En el caso del enema, esta es una técnica que los médicos prescriben para ciertos problemas de salud, ya que no sólo arrastra el contenido del recto, sino que también vacía el final de los intestinos (el colon). En distintos lugares puedes encontrar kits para enemas, ya sea los de tipo médico o los de utilización casera. En general, hay varios estudios que desaconsejan los enemas porque pueden traer más daños que beneficios, pues el uso regular de agua daña el epitelio del colon y el recto, lo cual puede incrementar el riesgo de contraer el VIH. Sin embargo, estos mismos investigadores recomiendan el desarrollo de líquidos con base distinta al agua para poder usarlos de forma segura, ya sea antes o después del sexo anal. En todo caso, si decides hacerte un enema, sigue cuidadosamente las instrucciones del kit que tengas y no agregues sustancias que no sean agua o solución salina que venga con el kit. Tampoco introduzcas más agua de la indicada en el paquete, y recuerda usar agua templada. El sexo anal puede ser una fuente de placer si lo haces con precaución, ya que la tranquilidad de sentirte protegido te permitirá concentrarte en la satisfacción. No olvides que en AHF Panamá tenemos para ti condones gratis y pruebas de VIH sin costo. Acércate a nosotros o escríbenos por Whatsapp y haz una cita ya.
Lo que debes saber sobre las heridas vaginales

La zona genital de las mujeres es un área delicada y sensible, por lo que la presencia de heridas puede generar mucha incomodidad y, a la vez, dar espacio para infecciones, ya sean o no de transmisión sexual. Por eso, es mejor que estés atenta a cualquier lesión que percibas en tu vulva o vagina. ¿Dónde buscar? Es importante aclarar a qué nos referimos al hablar de vagina. Aunque es común llamar así al conjunto de órganos genitales femeninos, lo cierto es que la vagina es, propiamente, el canal por donde se llega al cuello del útero o cérvix. Es un conducto formado por una pared de músculos y también recubierto por tejido mucoso. Por otro lado, la vulva es lo que se ve externamente, es decir, el conjunto de estructuras que en su mayoría están recubiertas por piel: el clítoris, los labios mayores y los labios menores. Ambas zonas, tanto la vulva como la propia vagina, pueden sufrir lesiones en diferentes momentos de la vida, y aquí te decimos cómo identificar si debes acudir a una consulta médica. Desgarros vaginales Dado que es un conjunto de músculos, la vagina puede desgarrarse. Una de las causas por las que sucede esto es la actividad sexual. Si la penetración con un pene, con los dedos o con algún objeto es muy fuerte, esto puede causar un desgarre vaginal. Una lesión de este tipo incluso podría provocar hematomas leves en la región de la pelvis o dolor vaginal que dura algunos días, según lo explica el sitio web Medical News Today. Pero no es sólo la penetración por la penetración lo que puede lastimar la vagina, ya que, evidentemente, se trata de un conducto tan flexible que incluso permite la salida de un bebé durante el parto. Hay condiciones que influyen para que se dé un desgarre, entre ellas: Resequedad vaginal Atrofia muscular (el tejido se vuelven más seco, más delgado y menos elástico) Cicatrices vaginales, por ejemplo, debidas a cirugía, radioterapia pélvica o deficiencias de nacimiento El consumo de algunos medicamentos, como los corticoesteroides Otra causa importante de desgarres es el parto vaginal, ya que, de acuerdo con el Colegio Americano de Obstetras y Ginecólogos, hasta el 79% de las mujeres que tienen un parto por esta vía sufren lesiones o cortes. Si los desgarres son graves pueden causar dolor todo el tiempo e incluso pueden volver más difícil el caminar o sentarse, además de llegarían a provocar sangrado. Heridas en la vulva La piel de los genitales externos es delicada y puede lastimarse por diversos motivos. Un golpe (por ejemplo, un accidente fuerte en bicicleta) podría abrir una herida ya de por sí dolorosa, que se agravaría al contacto con la orina o el jabón en la ducha. Algo menos drástico, pero también muy molesto pueden ser las lesiones causadas por los procesos de depilación. Los cortes o rasguños con las afeitadoras o las quemaduras con la cera caliente o incluso con procedimientos láser son hasta cierto punto frecuentes. Según un estudio realizado en 2017, alrededor del 25% de las personas se lastima mientras quitan su vello público. Pero esto no es todo, ya que las diversas técnicas de depilación pueden causar heridas microscópicas que podrían permitir el paso de algunos microrganismos dañinos. ¿Qué hacer si tienes una herida? Debido a la humedad que suele haber en la zona, es importante tomar medidas para tratar una herida en la vulva o la vagina, ya que así evitarás infecciones que compliquen la situación y, sobre todo, ayudarás a que sane mejor y más rápido. Algunas primeras acciones que puedes tomar al respecto son: Lavarte bien las manos con agua y jabón antes de tocar la herida Lavar el área (parte externa) con agua y jabón neutro Secar bien el área antes de vestirte Si tienes mucha inflamación o dolor, aplica una compresa fría Cuida que no queden restos de papel higiénico en la herida No uses ningún producto dentro de la vagina (parte interna) Algo muy importante es evitar cualquier actividad sexual que involucre la vulva o la vagina mientras la lesión esté activa. Si las molestias como dolor, irritación o inflamación no disminuyen, acude a una consulta médica. Recuerda que una herida genital, por muy pequeña que sea, te expone a infecciones de transmisión sexual como el VIH. Cuida tu salud y protégete. En AHF Panamá tenemos condones gratis y pruebas de VIH sin costo, acércate a nuestras oficinas o escríbenos por Whatsapp y haz tu cita ya.
¿Tu pareja fue diagnosticada con VIH? Esto es lo que deberías hacer

Recibir la noticia de que tu pareja ha sido diagnosticada con el VIH puede generarte sentimientos de dolor, miedo, preocupación o confusión. Puede ser que te sientas agobiado o agobiada por un mar de dudas, por lo que es muy importante que aclares esas ideas y pienses, primordialmente, en cómo proteger tu propia salud. Tomando acción Lo primero y fundamental es saber si tú también tienes el virus. Hay una probabilidad de que esto sea así, ya que muchas parejas estables en el mundo llevan su vida sexual cotidiana sin el uso del condón. Incluso usando condón, existe cierto margen de falla (entre 2 y 4%), por lo que es importante que te realices una prueba de detección del VIH. Actualmente están disponibles las pruebas rápidas, cuyo resultado está listo en 20 minutos y que son altamente confiables. Si la prueba es positiva, es necesario que busques atención médica para empezar el tratamiento antirretroviral cuanto antes. Hoy se sabe que comenzar a tomar los medicamentos tan pronto como se recibe el diagnóstico puede mantenerte saludable por muchos años, ya que logran controlar el virus hasta reducirlo a un mínimo nivel. Una vez que el virus se reduce a niveles indetectables, ya no es posible que tu pareja te transmita el VIH. Alcanzar un nivel indetectable toma alrededor de 6 meses después de haber comenzado a tomar el tratamiento. A esta circunstancia se le llama indetectable=intransmisible. Otra opción: la PrEP Además del condón, una segunda opción para protegerte es tomar el tratamiento de Profilaxis Pre Exposición al VIH (más conocido como PrEP). Es un esquema de medicamentos que toma alguien que no tiene el VIH para evitar adquirirlo si se encuentra expuesto a él. Es decir, si decides tomar la PrEP, ésta te protegerá de la infección. Solo debes tomar en cuenta que el tratamiento no está disponible para todas las personas en todos los países, y que es importante tomarlo en tiempo y forma (por lo general, una pastilla al día) para obtener el mayor beneficio. Una segunda prueba Cuando se tiene la certeza de que alguien ha estado expuesto al VIH (como sería en este caso), es recomendable que se realice una segunda prueba de detección después de 3 meses de haber realizado la primera y que haya dado un resultado negativo. Esto se debe a que las pruebas de detección no son capaces de detectar el virus de inmediato, y es necesario dejar pasar un tiempo para que el VIH alcance una presencia visible en los resultados. Este tiempo se llama periodo de ventana y consta de 3 meses. También puedes pedir asesoría en el mismo servicio médico donde hicieron la prueba a tu pareja. Ahí el personal de salud te dirá cuándo exactamente necesitas volver para la segunda prueba y así asegurarte de que no has adquirido la infección. Una nueva vida Ya sea que sólo un miembro de la pareja o los dos tengan el VIH, es momento de hacer cambios de fondo en sus vidas. Si su relación de pareja permanece fuerte luego de la sacudida que significó la noticia, es tiempo de planear la forma en que enfrentarán juntos la situación. Una dieta y un estilo de vida saludables serán un apoyo para que el cuerpo aproveche mejor el tratamiento antirretroviral, además de que pueden ayudar a disminuir los efectos secundarios de los medicamentos, que aparecen durante las primeras semanas de tomarlos. Además, dejar de fumar beneficia especialmente a las personas con VIH, ya que ellas tienen todavía más riesgo de desarrollar varios tipos de cáncer, como el de pulmón, de cabeza y cuello, del cuello del útero y otros, que quienes no tienen VIH. Y en esta nueva forma de vivir, la actividad sexual sigue siendo importante. El hecho de vivir con VIH no es impedimento para tener una vida sexual plena y satisfactoria. Usar condón o tomar la PrEP son dos medidas que pueden adoptar para prevenir la infección o incluso la reinfección, pues el hecho de que ambos tuvieran el VIH no significa que puedan tener sexo sin protección. Si alguno de los dos se siente agobiado, sobrepasado o deprimido por la situación, debe buscar ayuda psicológica por parte de un especialista o integrarse a algún grupo de autoapoyo, donde encontrará un espacio seguro para compartir su experiencia con otras personas que han pasado por lo mismo. Recuerda que tomar acción frente al VIH implica también saber tu diagnóstico y tratarte si es necesario. Si quieres hacerte una prueba de detección gratis, en AHF Panamá las realizamos. Acude a nuestras oficinas o escríbenos por Whatsapp y haz tu cita hoy.
No cualquier información es educación sexual

La educación sexual es un tema que sigue generando debates, ya que no todas las personas están de acuerdo en cuándo y cómo hablar a las niñas y los niños sobre sexualidad. Estas diferencias de pensamiento se deben, principalmente, a ideas sociales y religiosas que consideran que la sexualidad es sólo una actividad (el coito) y que ésta debe darse en un único contexto (el matrimonio). Pero hay otras posturas que defienden la educación sexual como una formación constante a lo largo del crecimiento de las y los menores, que sigue una estrategia que se adapta a las distintas edades y etapas de desarrollo, y que tiene como principal objetivo que cada persona aprenda a cuidarse no sólo en el sentido físico, sino también emocional y de derechos. Educación sexual integral A este conjunto de saberes científicos y respetuosos de los derechos humanos se le llama Educación Sexual Integral (ESI). Se considera que es la estrategia más completa para brindar a adolescentes y jóvenes las herramientas que necesitan para tomar decisiones responsables sobre su sexualidad. Es por esto que el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA, por sus siglas en inglés) promueve la ESI tanto en las escuelas como mediante programas de capacitación y divulgación a nivel comunitario. Este tipo de educación es necesaria para que cada persona tenga plena autonomía sobre su cuerpo, pero para ello es indispensable que tenga el derecho a tomar decisiones sobre sí mismo y, también, que cuente con la información necesaria para tomar estas decisiones de la mejor manera posible. Debido a que es un acuerdo internacional, ya existe una serie de normas que deben cumplirse para poder afirmar que se está implementando la ESI. ¿Qué sí es la ESI? Los derechos y la perspectiva de género es la base de la ESI. Esto significa que es un tipo de educación que promueve el respeto por la equidad entre hombres y mujeres y por la forma en la que cada quien decida desarrollarse, siempre y cuando no afecte negativamente a terceras personas. Lo que también hace diferente a este enfoque es que va más allá de la simple información, y ayuda a las personas a cultivar valores positivos en torno a su salud y a sus derechos sexuales y reproductivos. Para fomentar estos valores es importante que se analice la vida familiar, las relaciones interpersonales, la cultura y los roles de género en la sociedad, además de conocer los derechos humanos, la equidad de género, la autonomía sobre el propio cuerpo y lo que se debe evitar: la discriminación, el abuso y la violencia sexual. De acuerdo con el documento de Orientaciones Técnicas Internacionales sobre Educación Sexual, la ESI debe ser: Científicamente precisa Gradual Adecuada a la edad y nivel de desarrollo Basada en el plan de estudios Integral Basada en un enfoque de derechos humanos Basada en la igualdad de género Culturalmente pertinente y apropiada según el contexto Transformadora Si lo ponemos de esta manera, parece difícil oponerse a una estrategia que fomenta el respeto de adolescentes y jóvenes por sí mismos y por los demás, en el ámbito de la sexualidad. ¿Qué no es la ESI? Entre los principales argumentos de quienes se oponen a la ESI está la idea de que hablar a niños y niñas sobre sexualidad es darles ideas o darles permiso de tener relaciones sexuales a temprana edad. Como vimos, esta educación se otorga de acuerdo a la edad y el nivel de desarrollo de los menores, de modo que proporciona sólo información pertinente y guarda las enseñanzas más complejas para cuando se alcanza una mayor edad. Como lo afirma el UNFPA, la ESI no conduce a una actividad sexual temprana ni a comportamientos sexuales de riesgo (como las relaciones sexuales sin condón o con múltiples parejas sexuales). Por el contrario, los programas de ESI reducen los comportamientos de riesgo, y esto está comprobado con estudios. Dos tercios de las evaluaciones demuestran que se reduce el comportamiento de riesgo, y el 60% de los programas tuvieron un efecto positivo, por ejemplo, mayor uso de condón o menos embarazos no deseados. Pero para obtener este tipo de resultados positivos, es necesario que no sólo la escuela o los educadores comunitarios hagan su labor, sino también que padres y madres de familia, y la comunidad entera, se comprometan con la visión integral de la sexualidad. En AHF Panamá trabajamos con una perspectiva de respeto, incluyente y profesional para acercar servicios de VIH a todas las personas. Si quieres recibir condones gratis o quieres hacerte una prueba de VIH sin costo, acércate a nosotros o escríbenos por Whatsapp y haz tu cita hoy.
Estas pueden ser las causas del dolor vaginal durante el sexo

El dolor en la vagina durante las relaciones sexuales puede ir desde una simple molestia hasta algo casi insoportable, y no siempre sabemos explicarlo con palabras. Debido a que el sexo sigue siendo un tema tabú, muchas mujeres prefieren callar sobre lo que sienten, por temor a ser cuestionadas, señaladas o rechazadas, ya sea por su pareja o por el médico al que decidan consultar. Sin embargo, debes saber que no tienes por qué vivir tus relaciones sexuales con dolor. Lo más probable es que sea signo de que hay algún problema en tu vagina. Lo que es casi seguro es que ese problema tiene una solución, sólo hace falta buscarla en el lugar adecuado: la consulta de un especialista. Ponle nombre al dolor Las cinco principales causas por las que una mujer experimenta dolor en su vagina a causa de las relaciones sexuales son: Vaginismo. Es una contracción involuntaria de los músculos de la vagina, la cual hace difícil y dolorosa la penetración. La contracción puede ser tan fuerte que impida por completo la entrada del pene. En muchos casos, no tiene que ver con un problema físico, sino psicológico. Puede ser causado por una mala experiencia sexual, porque la relación sexual no fue del todo deseada, por el miedo a un embarazo o, en general, porque durante el acto están presentes la ansiedad y la inseguridad. El vaginismo es un problema que puede ser tratado por un ginecólogo o con un terapeuta, ya que puede ser necesario hacer ejercicios del suelo pélvico (la musculatura que incluye el canal vaginal) y a la vez llevar un proceso psicológico. Endometriosis. Se trata de un trastorno donde el tejido que recubre el interior del útero comienza a crecer fuera de él, provocando sangrados abundantes y dolor en el vientre. En caso de endometriosis, el dolor durante la actividad sexual se percibe en una zona más profunda, en el fondo de la vagina o hacia el recto. La endometriosis es una enfermedad que debe ser tratada por un ginecólogo, ya sea con medicamentos o con cirugía. Resequedad vaginal. Es un síntoma que puede ser causado por diversos factores. Por ejemplo, la menopausia, el posparto, algunos tratamientos médicos o la presencia de ansiedad podrían estar provocando falta de lubricación, la cual es necesaria para una relación sexual más placentera. El uso de un gel lubricante puede resolver el problema. Éste puede ser a base de agua o de siliconas, pero siempre considerando que debe ser compatible con el uso del condón. En cualquier caso, además se debe poner atención en que no haya otro tipo de conflictos, como heridas (en el caso del posparto) o incomodidad emocional en el momento de las relaciones sexuales. Infecciones vaginales. Los hongos o bacterias que causan infecciones vaginales pueden provocar el dolor como uno de sus síntomas. En este caso, se siente principalmente como ardor durante y después de la penetración, y es frecuente que vaya acompañado de enrojecimiento y/o picazón. Es importante acudir con un médico para tratar las infecciones, ya que podría tratarse de algo más complicado, como herpes genital. Factores psicológicos. Si ya se han descartado las causas físicas, la siguiente posibilidad es que el dolor se origine por algo psicológico. La incomodidad, la inseguridad, la coerción, el sentimiento de culpa o la preocupación pueden tener un peso mayor del que imaginas al momento de tener actividad sexual. Mientras puedes haber accedido al contacto íntimo, tu mente está en segundo plano gritando ¡no lo hagas!, y eso se refleja en forma de dolor. Si este es el caso, acércate con un terapeuta especializado en sexualidad humana. Ahora ya lo sabes, el dolor durante el coito no es normal, y sólo tú puedes buscar la ayuda necesaria para vivir tu sexualidad de manera plena y satisfactoria. Si necesitas protección para esas relaciones sexuales, en AHF Panamá tenemos condones gratis. Además, hacemos pruebas de detección de VIH sin costo. Acércate a nuestras oficinas o escríbenos por Whatsapp y conoce nuestros servicios.