Evita infecciones al usar juguetes sexuales

La humanidad se entrega a la actividad sexual por el mero placer. Sin embargo, durante esas prácticas nos enfrentamos a las infecciones de transmisión sexual.
Errores al usar un condón

El condón es una herramienta altamente efectiva, práctica y asequible para protegerte contra las infecciones de transmisión sexual. Las cifras sobre su efectividad varían según la fuente, pero algo que se ha observado es que su uso correcto y consistente tiene mucho que ver con su nivel de protección. De acuerdo con una revisión hecha por Aidsmap.com, un portal especializado en VIH, hay varios errores comunes que afectan el desempeño de los condones, y dichas fallas se presentan hasta en 40% de los encuentros sexuales. Aquí revisaremos las más frecuentes. Demasiado tarde El condón es un método de barrera, es decir, su objetivo es formar una muralla que impida el contacto entre los fluidos de una persona y el cuerpo de la otra. Si no se usa de principio a fin en la relación sexual, entonces no se está utilizando correctamente. ¿Qué quiere decir de principio a fin? Usarlo desde el primer momento en que hay una probabilidad de contacto con fluidos y hasta después de la eyaculación. Por ejemplo, si alguien solamente presiona su pene contra la vagina o el ano de la otra persona, pero sin penetrar, en ese momento debería tener puesto un condón. Sin embargo, esto no sucede. El Instituto Kinsey (dedicado enteramente al estudio de la sexualidad humana) publicó un análisis en 2012, en el que revisó 50 estudios sobre el uso del condón en 14 países. La investigación mostró que entre 17% y 51% de las personas encuestadas dijeron que habían colocado un condón a mitad de la relación sexual. En total, entre 1.5% y 25% de las interacciones sexuales evaluadas involucraron ponerse un condón demasiado tarde en el proceso de la relación sexual. Esto afecta gravemente (mejor dicho, anula) el beneficio protector de los condones, ya que los fluidos se intercambian durante toda la relación sexual y no solo durante la eyaculación. Retirarlo temprano El mismo análisis reveló que entre 14% y 45% de las personas en los estudios se habían quitado el condón antes de que la relación sexual terminara. Otros varios estudios han encontrado que el retirarlo temprano ocurre entre el 1% y el 27% de los encuentros sexuales. Cabe decir que el semen es uno de los fluidos corporales que más concentración de VIH aloja, así que en el caso de que una persona tenga el virus, recibir su semen en el ano o la vagina implica un alto riesgo de transmisión. También hay que anotar que retirar el condón durante la relación sexual a escondidas de la otra persona está siendo reconocido como un delito en cada vez más países, puesto que el uso del preservativo es uno de los acuerdos que se deben respetar como una decisión importante sobre la salud sexual. Manipularlo mal Es cierto que hay que aprender a manipular el preservativo. Se trata de una herramienta suave y resbalosa que requiere cierta práctica. Por esto, se recomienda que, si nunca has usado uno, consigas algunos para ensayar todo el procedimiento, desde sacarlo del empaque hasta colocarlo. Por ejemplo, otro error común es desenrollar completamente el condón antes de ponerlo, y esto lo hacen entre el 2% y el 25% de las personas. Lo que debes hacer es ponerlo tal como sale del paquete sobre el glande o punta del pene, y desenrollarlo sobre éste empujándolo hacia abajo. En el proceso de colocación, también es importante dejar un espacio en la punta del condón. Ese pequeño reservorio recibe la eyaculación y evita que se acumule presión dentro del condón. Sin este espacio, el condón corre el riesgo de romperse debido a la presión ejercida por los fluidos durante la eyaculación. Sin embargo, entre el 24% y el 46% de las personas encuestadas reportó que no deja espacio para el semen en la punta del condón. Además, casi la mitad de las personas (48% de las mujeres y 42% de los hombres) dijeron que no expulsan el aire de la punta del condón. ¡No cometas los mismos errores! Asegura el espacio suficiente simplemente apretando la punta del condón al colocarlo, con el fin de que quede una parte un poco más suelta para recibir el semen y que no haya aire dentro. Otra falla más es colocar el preservativo al revés. Este aditamento debe colocarse de forma que pueda desenrollarse hacia abajo, hacia la base del pene. Cuando te equivocas en este paso, deberías usar un condón nuevo, ya que el que tratabas de utilizar ya tuvo contacto con los fluidos del pene. No obstante, entre el 4% y el 30% de personas en las encuestas dijeron que alguna vez lo habían colocado al revés y luego le dieron la vuelta; esto expuso a su pareja a los fluidos que el condón, justamente, se encarga de evitar. Practica tus habilidades Por fortuna, los condones son muy asequibles y en espacios como AHF Panamá los tenemos gratis para ti. No temas practicar su uso y hacerlo en diferentes situaciones (con luz, a oscuras, sin ver, etc.) para perfeccionar los movimientos y que ningún momento te tome por sorpresa. Además, si quieres hacerte una prueba de VIH gratis también puedes acudir a nuestras oficinas o escríbenos por Whatsapp y haz una cita ya.
Elasticidad del ano: verdades y mentiras

La sexualidad se manifiesta en diversas prácticas y preferencias. Una de ellas es el sexo anal, una práctica común y aceptada por muchas personas en su vida sexual, pero que todavía es un tema rodeado de mitos y falsas creencias que pueden afectar, ya sea de manera física o psicológica, a quien lo practica. Por ello, es importante aportar información precisa y objetiva para desmentir mitos y lograr mantener una salud sexual adecuada. Sigue leyendo y entenderás de forma más clara esta práctica. Desmitificando conceptos El sexo anal ha estado rodeado de mitos y conceptos erróneos a lo largo de los años. Uno de los mitos más comunes es la creencia de que esta práctica siempre causa dolor o incomodidad extrema. Respecto a esto, es importante tener en cuenta que cada persona es diferente y que el sexo anal puede ser una experiencia placentera y satisfactoria cuando se realiza de forma consensuada y segura. Una de las principales dudas es: ¿cuál es la verdadera elasticidad del ano? Debes saber que el ano y el recto están diseñados para expandirse y contraerse de manera natural. Aunque es cierto que en algunos casos puede experimentarse cierta incomodidad al principio, con una adecuada preparación y lubricación, esta sensación se puede minimizar. Un factor importante a considerar es que, aunque el cuerpo produce cierto lubricante en esa zona, no lo hace en cantidad suficiente para facilitar la penetración. Es por esto que el uso de lubricantes a base de agua o de silicona es fundamental para garantizar una experiencia más cómoda y reducir el riesgo de lesiones. Temor al daño permanente Otro mito común es que el sexo anal es una causa de incontinencia fecal a largo plazo. Sin embargo, como lo explicó el cirujano Jonathan Baker al portal TheBody.com, el esfínter anal es mucho más fuerte de lo que se cree. Incluso en personas que suelen tener un papel receptivo en la penetración anal, el esfínter suele mantenerse suficientemente apretado para seguir cumpliendo su función. Esto significa, aclaró el médico, que una persona sí puede permitirse perder un poco de tensión en el esfínter y aun así no llegará a tener problemas de incontinencia. Incluso, afirmó, esta disminución en la tensión del músculo puede ser benéfica, pues hace al área menos propensa a fisuras o desgarros derivados de la penetración. Si bien muchas personas temen que el ano quede flojo luego de tener coito anal regularmente o de introducir objetos muy grandes (como juguetes sexuales de gran tamaño o practicar fisting, esto es, la introducción del puño), los médicos dicen que esto es poco frecuente. Aun así, recomiendan preparar adecuadamente el área a través de la estimulación gradual y conocer tus propios límites. Entre las sugerencias para realizar prácticas anales con objetos grandes está el hacerlas con una persona experimentada en esa actividad, quien también podría ayudar y orientar sobre cómo llevarlas a cabo de forma segura. La importancia del consentimiento, la comunicación y la preparación Al igual que cualquier otra práctica sexual, el consentimiento y la comunicación abierta son fundamentales para garantizar una experiencia positiva y segura en el sexo anal. Ambas partes deben sentirse cómodas y dispuestas a participar en esta actividad. La comunicación antes, durante y después del acto es esencial para asegurarse de que ambas personas estén de acuerdo y disfruten de la experiencia. En muchos casos, el sexo anal requiere una preparación adecuada. Esto implica la relajación y excitación previa, así como el uso del condón para prevenir infecciones de transmisión sexual (ITS). La elección del lubricante es otro aspecto clave para una experiencia cómoda y segura. Los lubricantes a base de agua o de silicona son los recomendados, ya que cumplen bien su función y no dañan el material de los condones. Es importante aplicar suficiente lubricante durante la penetración anal para reducir la fricción y evitar posibles lesiones. Salud sexual y bienestar general El cuidado de la salud sexual es esencial para el bienestar general de una persona. Toma en cuenta que el revestimiento rectal es delicado y más propenso a desgarros comparado con el tejido de la vagina. Por esto, el uso de condones y lubricantes es esencial para reducir la posibilidad de lesiones y facilitar la comodidad durante la práctica. Además, es fundamental que las personas estén al tanto de los síntomas de las ITS y se realicen pruebas periódicas para detectar cualquier infección. El diagnóstico temprano y el tratamiento oportuno son cruciales para evitar complicaciones y proteger la salud sexual. Si tienes dudas sobre cómo cuidar mejor tu esfínter anal (o el de tu pareja), acude con un médico especialista que pueda resolverlas sin prejuicios de por medio. Y si quieres un espacio seguro para obtener condones y lubricantes, o para realizarte una prueba gratuita de VIH, en AHF América Latina y el Caribe trabajamos para ti. Acércate a nuestras oficinas en tu país o escríbenos por Whatsapp y haz una cita ya.
Todo lo que necesitas saber sobre la sífilis

Aunque se transmite por contacto sexual, la sífilis es una infección que, conforme avanza, puede afectar a múltiples sistemas y órganos del cuerpo. Hasta antes del descubrimiento de la penicilina, en 1928, fue una afección devastadora y bastante común y documentada en Europa. Una vieja acompañante Músicos clásicos como Franz Schubert y Franz Liszt, escritores como Oscar Wilde y James Joyce, pintores como Vincent Van Gogh y Henri de Toulouse-Lautrec, y emperadores como Pedro I de Rusia y Maximiliano de México (originalmente de Habsburgo) son sólo algunos de los personajes que padecieron sífilis, y se cree que muchos de ellos murieron por causas relacionadas con la enfermedad. Sin embargo, la aparición de la penicilina el primer antibiótico de la historia no fue suficiente para acabar con la epidemia de esta infección, provocada por la bacteria Treponema pallidum. Hoy en día, la transmisión sigue ocurriendo a través del contacto sexual sin protección. Datos de la Organización Panamericana de la Salud estiman que, en 2016, había 2 millones de casos de sífilis en la región de las Américas. Además, hubo alrededor de 131 mil mujeres embarazadas con sífilis, de las cuales alrededor del 50% transmitió el virus a sus bebés. Etapas de la infección La sífilis ha sido llamada la gran imitadora, pues presenta síntomas que son parecidos a los provocados por muchas otras afecciones. Además, actúa en etapas dentro del organismo, por lo que es fácil no prestarle mucha atención, ya que las primeras fases son poco alarmantes. Sin embargo, es importante que conozcas las características de cada etapa para que puedas reconocer si es que has pasado por alguna de ellas. Prevención y tratamiento Entre las cosas más importantes que debes saber sobre la sífilis es que el uso correcto del condón reduce significativamente el riesgo de infección, aunque no lo elimina por completo, ya que el chancro de la sífilis puede estar en zonas que el preservativo no cubre. Por esto, siempre es recomendable que te realices una prueba de detección (que se lleva a cabo en una muestra de sangre) una vez al año. La infección se puede tratar y eliminar sin importar la etapa en la que se encuentre. También es posible evitar que una mujer embarazada la transmita a su bebé, todo esto mediante la detección temprana y el tratamiento oportuno. Recuerda que tener una infección de transmisión sexual, como la sífilis, te hace más vulnerable a adquirir el VIH, por eso es importante protegerte y realizarte pruebas de detección periódicamente. Si quieres una prueba de VIH, en AHF Panamá las hacemos gratis. Acude a nuestras oficinas o escríbenos por Whatsapp y haz una cita hoy.+
Las mujeres mayores también podrían contraer el VIH

La percepción del matrimonio ha ido cambiando en los últimos años. A pesar de que se sigue creyendo en él como base de la familia, hoy en día es muy claro que nadie debe quedarse, por obligación, en un matrimonio que no le brinda la felicidad que necesita. A esto se suma que cada vez más mujeres son autosuficientes en lo económico, lo que hace posible que terminen una relación de pareja en la que ya no se sienten bien. Si ese es tu caso, esto te interesa. Una mujer que rebasa los 50 años habiendo terminado con una relación larga puede estar de nuevo buscando el amor, o simplemente conociendo a personas nuevas. Este cambio de vida trae consigo la actividad sexual, un aspecto que muchas veces es descartado por la sociedad en general y hasta por el propio personal de salud. El placer y la responsabilidad Las mujeres que están hoy viviendo la madurez probablemente se casaron siendo muy jóvenes o no tuvieron ninguna pareja sexual antes de contraer matrimonio. Ahora que esa relación terminó y que, en muchos casos, ya han atravesado la menopausia (por lo que el riesgo de embarazo no existe), no es raro que quieran explorar más dentro de su vida sexual. Para hacerlo con plenitud, es importante que se hable del tema del VIH como un riesgo en esta población, tal como en cualquier otra. Cuando el virus apareció en el panorama mundial, se estableció como una infección de hombres jóvenes, sin embargo, con el paso de los años la epidemia se fue extendiendo hacia todas las edades, todos los géneros y todos los estratos sociales. Es así que las mujeres maduras no deben considerarse a sí mismas como libres de riesgo, sino que es importante que conozcan lo necesario sobre el VIH y sobre cómo protegerse de él. Por supuesto, también deberían cuidarse de otras Infecciones de Transmisión Sexual (ITS), pues hay muchos microorganismos que pueden provocar enfermedades y que logran evitarse con el uso correcto del condón. El conocimiento te ayuda a protegerte Las mujeres maduras están en riesgo de adquirir el VIH por múltiples razones, tanto biológicas como sociales. En el aspecto biológico, hay que recordar que, después de los cambios provocados por la menopausia, las paredes de la vagina se vuelven más delgadas y este órgano genera menos lubricación natural, por lo que la fricción producida con la penetración puede lastimar con más facilidad este tejido. Aun las heridas más pequeñas pueden ser una puerta de entrada del VIH al organismo, y para evitar este riesgo es necesario usar condón y un lubricante a base de agua. Entre los factores sociales que ponen en mayor riesgo a este grupo están, primero, la dificultad para hablar de ITS. Si estuviste muchos años en una misma relación de pareja, puedes sentirte incómoda de hablar sobre el VIH u otras infecciones con una nueva pareja, o incluso podrías sentir vergüenza de preguntarle a un médico qué precauciones deberías tomar en tu nueva vida íntima. Por otro lado, si no crees que el VIH podría llegar a afectarte, muy probablemente no piensas en realizarte una prueba de detección del virus. Las mujeres maduras deberían recibir la suficiente información y saber que el virus puede afectar a cualquier persona, además de que no causa síntomas claros, por lo que alguien podría estar viviendo con la infección durante muchos años, sin saberlo. ¿Con quién puedes hablar? Lamentablemente, las estrategias de educación, prevención y atención del VIH han dejado de lado a las mujeres maduras. Incluso resulta difícil para algunos médicos sugerirles que se hagan una prueba de VIH como parte de su cuidado de rutina. Si te has enfrentado a todas estas situaciones, es momento de actuar y tomar las riendas de tu salud sexual. Infórmate sobre el VIH, sus formas de transmisión y sus tratamientos; hoy en día es más fácil gracias al internet (procura siempre visitar sitios confiables). Anota tus dudas sobre el tema y consúltalas con tu médico la próxima vez que lo visites; a veces basta con que tú abras el tema para que la conversación fluya mejor. Y recuerda que en AHF Panamá encuentras un espacio libre de estigma y discriminación, donde puedes obtener herramientas para mejorar tu salud sexual. Realizamos pruebas de VIH gratuitas y también tenemos condones sin costo para todas las personas. Sólo acércate a nuestras oficinas o escríbenos por Whatsapp y conoce todos nuestros servicios.
La circuncisión: ¿salud, moda o tradición?

La circuncisión consiste en retirar el prepucio. Se practica desde hace miles de años en diversas culturas como parte de rituales religiosos o de identidad.
Hablemos de las hormonas, la libido y tu proceso trans

Si eres una persona trans en terapia hormonal, es normal tener dudas sobre cómo este proceso puede afectar tu vida sexual, más allá de los cambios físicos.
Las altas y bajas del placer

El placer no es siempre el mismo. El deseo sexual lejos de mantenerse estático, es algo que sube, baja, cambia, se transforma, y todo esto es normal. Factores como la edad, el estrés, los cambios biológicos o, simplemente, los altibajos de la vida, afectan de diversas formas a la libido, y cada persona lo vive diferente. Lo cierto es que casi nadie habla de ello. Aunque la sexualidad es un tema que interesa a todas las personas, es muy poca la investigación científica que se ha hecho al respecto. Más aún, ya que el deseo sexual es un proceso mental, antes que físico, sabemos todavía menos sobre cómo se comporta. El orden de los factores Mientras que tenemos la costumbre de pensar en la libido como un impulso que nos lleva hacia el sexo, existe otra forma de ver las cosas. Cyndi Darnel, terapeuta sexual, charló con el portal TheBody.com para tratar de esclarecer cómo funciona este mecanismo. Lo que ella sostiene es que el deseo es, más bien, un sistema de recompensa. Es decir, el interés sexual de una persona será tan grande como la satisfacción que obtiene de sus relaciones íntimas. De esta forma, si la actividad sexual que tienes actualmente es muy satisfactoria, querrás hacerlo nuevamente, pero si no obtienes placer de ella, es muy posible que no te interese buscar más. Esto es aplicable a cualquier edad. Por su parte, la doctora Laurie Mintz también aportó su lectura sobre el tema. Según explica, las personas suelen pensar que el deseo es espontáneo, lo cual provoca un interés para tener sexo que lleva a buscar satisfacer esa necesidad. Sin embargo, también existe un deseo responsivo, es decir, si una persona está abierta a la idea del sexo, aunque no esté excitada en ese preciso momento, el deseo puede surgir. La doctora aclara que esto sí cambia con la edad. Durante la juventud o durante el inicio de las relaciones de pareja, el deseo sexual espontáneo es mucho más fuerte. Pero conforme avanza la edad y/o la duración de una relación, deberíamos estar más conscientes de ejercitar nuestro deseo responsivo. Falta de sincronización En el caso de las relaciones heterosexuales, la libido de hombres y mujeres no necesariamente coincide en las mismas edades. Es decir, los varones alcanzan un pico hormonal de testosterona (la principal hormona relacionada con el deseo sexual) entre los 20 y los 30 años de edad. En esta etapa, pueden sentirse excitados con más facilidad o durante más tiempo. En cambio, las mujeres pueden observar una mayor libido después de los 30 años, pero esto se debe a una razón ligeramente diferente. Para la psicóloga Kate Balestrieri, también entrevistada por el portal, las mujeres en sus treinta conocen mejor su cuerpo, saben qué les gusta y tienen menos miedo de pedirlo. En todo caso, conforme las personas de cualquier género adquieren edad y experiencia, están en posibilidad de mejorar sus encuentros sexuales pues tienen más claro lo que disfrutan y lo que quieren. A edades mayores, como alrededor de la menopausia para las mujeres, es posible que surjan problemas fisiológicos que afectan el deseo, como falta de lubricación vaginal, sudores nocturnos o insomnio. Estos síntomas son diferentes para cada mujer, pero por fortuna se pueden solucionar con algunos tratamientos sencillos, o bien, con tratamiento de reemplazo hormonal si es necesario. Expectativas más realistas Hay que comprender que la libido no se percibe ni se presenta igual para todas las personas. Aceptar que tiene muchas caras y múltiples formas relajará la tensión que implica no sentirse tan dispuesto para el sexo a veces. Algunas acciones como reducir el estrés, cuidar la salud física, meditar o abordar los problemas de pareja que no tienen que ver con el sexo (pero que repercuten en él) son pequeños pasos para mejorar la vida sexual. Por supuesto, sin importar la edad, la sexualidad hay que ejercerla de forma segura. Una opción de protección es el uso constante del condón, y otra posibilidad es hacerte periódicamente una prueba de detección del VIH para estar más pendiente de tu salud. Recuerda que en AHF Panamá tenemos para ti condones gratis y pruebas de VIH sin costo, que además son rápidas y confiables. Acércate a nuestras oficinas o escríbenos por Whatsapp y conoce nuestros servicios.
Cinco pasos que te llevan a una mejor salud sexual

La salud sexual no se refiere solamente a la ausencia de enfermedades en los órganos genitales, sino que es un concepto más amplio que incluye el bienestar mental y social relacionado con la sexualidad. Por supuesto, el uso de métodos preventivos como el condón es una gran herramienta que te ayudará a mantener una buena salud sexual, pero también hay más cosas que puedes hacer para asegurar tu bienestar. Construir relaciones personales positivas y una vida sexual plena son sólo algunas de ellas. La Coalición Nacional para la Salud Sexual (NCSH), una organización civil de Estados Unidos, elaboró una compilación de cinco pasos que puedes seguir y te llevarán a vivir con una mejor y más completa salud sexual. Es cierto, todo esto suena más sencillo de lo que es, pero si avanzas poco a poco en estos pasos podrás construir un buen camino hacia una mejor salud sexual. Recuerda que es tu derecho acceder a servicios de salud especializados que puedan cubrir tus necesidades en este ámbito, pero cuando por cualquier razón no es así, en AHF Panamá estamos para ayudarte. Acude a nuestras oficinas o escríbenos por Whatsapp y conoce todos nuestros servicios, como las pruebas gratuitas de detección del VIH.
Tips y cuidados para la depilación púbica

Las modas pueden llegar hasta los rincones más íntimos. Al parecer, lo de hoy para las mujeres es llevar el pubis depilado, aunque esta tendencia de la depilación púbica no siempre es sencilla de seguir y requiere ciertos cuidados en un área tan delicada como los genitales. Es importante decir que retirar o no el vello púbico es una decisión personal. Aunque las imágenes eróticas, las películas o tus amigas te bombardeen con mensajes de que es más estético no tener vello, la última decisión es tuya. También hay que resaltar que no es una cuestión de higiene, pues tener o no tener vello no influye en la limpieza, que es mejor realizar diariamente con jabones neutros que no irriten la piel y no dañen el pH. Recuerda que esa zona es delicada y cualquier herida puede dar paso a infecciones. Selecciona tu opción Cada mujer debe sentirse cómoda con sus decisiones sobre el vello íntimo. Algunas prefieren dejarlo tal como es, otras lo recortan un poco y otras más lo eliminan totalmente. Para esto están disponibles varias opciones. Las cremas depiladoras puedes encontrarlas en los supermercados o en las farmacias. Son fáciles de aplicar y remover, el proceso es rápido y no causa dolor, además de que su efecto dura varios días. Sin embargo, hay que tener especial cuidado con ellas, pues no todas se pueden utilizar en la piel de la vulva. Otra opción es la depilación con cera caliente, un proceso que puede ser muy doloroso ya que se arranca el vello desde la raíz. Esto produce un efecto mucho más duradero, de varias semanas, pero puede traer complicaciones como el crecimiento de vellos enterrados. Por último, uno de los métodos más usados, debido a que está al alcance de muchas mujeres, es el afeitado de la vulva. Esta opción requiere de un mantenimiento constante, pues al cortar el vello, éste crece al cabo de uno o dos días y hay que afeitarlo de nuevo. Además de esto, la etapa donde el vello vuelve a crecer suele ser molesta porque causa mucha picazón. Tips para cuidar tu vulva Si has elegido depilar tu entrepierna, cualquiera que sea el método, debes hacerlo con cuidado. Por ejemplo, si vas a comprar una crema depiladora, observa que no todas pueden usarse en la piel de los genitales; busca una especial para eso. Después de todo, contienen químicos que deshacen el vello, por lo que sus componentes podrían ser demasiado agresivos para la vulva y provocarte irritación, inflamación o sarpullido. En el caso de la cera caliente, la temperatura es la principal preocupación. La sustancia podría estar demasiado caliente y provocarte quemaduras en la piel, más aun tomando en cuenta que la cera es viscosa y no es fácil removerla cuando todavía no se ha enfriado. Puedes buscar opciones de cera tibia, una opción distinta que no requiere tanto calor y que funciona igual. Si escogiste el afeitado, debes tomar en cuenta varias cosas. Recorta el vello con tijeras para que no esté tan largo y el rastrillo se deslice mejor. Utiliza un rastrillo especial para la zona íntima, pues estos incluyen barras de humectante y tienen la forma y el filo necesarios para tratar la zona. Usa espuma para afeitar o jabón neutro. Utiliza un espejo que te permita ver exactamente lo que estás haciendo. Por último, sin importar el método que hayas elegido, procura no depilar tu vulva poco tiempo antes de tener relaciones sexuales, puesto que la irritación por el proceso puede hacer la zona más vulnerable a heridas minúsculas que abren la puerta a infecciones, principalmente aquellas de transmisión sexual. Recuerda usar siempre condón; así no expones tu salud y puedes disfrutar más plenamente de tu vida sexual. En AHF Panamá tenemos condones gratis, además de pruebas de detección de VIH sin costo, ¡ven a conocer nuestros servicios!