Viruela símica en personas viviendo con VIH

La viruela símica (mpox) volvió a ser noticia el año pasado, en julio de 2022 cuando la Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró que el brote de viruela símica que se produjo en varios países constituía una emergencia de salud pública de interés internacional. En Panamá, el primer caso de la viruela símica (mpox) fue confirmado por las autoridades del Ministerio de Salud (Minsa) el 5 julio de 2022 en un hombre de 30 años de edad. Desde julio de 2022 hasta el pasado 18 de enero de 2023 se han confirmado en el país un total de 99 casos de la viruela símica. De ese total de casos han resultado positivos 97 hombres y 2 mujeres. La mayoría de los casos está en el rango de edad entre los 19 a 59 años, según el último informe emitido por el Departamento de Epidemiología del Minsa. El documento de epidemiología también precisa que el 45.4% de los infectados con el virus de la viruela símica (mpox) corresponde a portadores del virus de inmunodeficiencia humana (VIH). Vacunación Panamá comenzó en octubre del año pasado a vacunar contra la viruela símica con las mil 400 dosis de la vacuna del virus atenuado que llegaron, sin embargo, hasta el pasado 17 de enero solo se han aplicado 52 vacunas entre primeras y segundas dosis, evidencia un informe del Programa Ampliado de Inmunización (PAI) del Minsa. Además, especifica que se han administrado 42 primeras dosis, en las siguientes regiones: 31 dosis en la región Metropolitana de Salud; 5 en Panamá Oeste; 3 en Panamá Norte; 1 en Chiriquí, 1 en San Miguelito y 1 en Coclé. Mientras que la cifra de segunda dosis es de 10 dosis, de las cuales 5 son en la región de Panamá Oeste; 4 en Panamá Metro y 1 en Coclé. La viruela símica es una infección que ha demostrado propagarse de persona a persona a través del contacto directo con lesiones en la piel (por ejemplo, cara a cara, piel con piel, boca a boca, boca con piel), con la piel u otras membranas mucosas que pueden tener lesiones infecciosas inadvertidas. Otros mecanismos de transmisión son las gotitas respiratorias y el contacto con materiales y superficies contaminadas tales como objetos de higiene personal, ropa de cama, prendas de vestir, utensilios de comida, cigarrillos/vapes y en general cualquier superficie u objeto que haya sido manipulado por una persona con la infección. Una gran proporción de casos actuales han sido detectados en hombres homosexuales o bisexuales, y las autoridades de la OMS le ha pedido a este grupo de la población estar particularmente alerta ante la presencia de síntomas. Con los datos proporcionados por el departamento de Epidemiología del Minsa, Panamá no escapa a la situación. Estrategias de la OMS El Grupo Asesor Científico para los Orígenes de Nuevos Patógenos (SAGO) de la Organización Mundial de la Salud (OMS) publicó un documento sobre los estudios que deben realizarse para comprender mejor los orígenes del virus que causa la viruela símica (mpox) Las personas que tienen sexo con múltiples parejas o bien con nuevas parejas son las que se encuentran en un riesgo mayor, por ello se recomienda estar monitoreando la aparición de síntomas regularmente y pedir a las parejas sexuales que hagan lo mismo. El organismo recomienda llevar a cabo estudios retrospectivos clínicos y epidemiológicos para definir mejor la dinámica de transmisión de persona a persona y los motivos de la propagación en países que informaron casos de mpox hace tiempo y, a su vez, explorar su posible propagación a los primeros casos descubiertos en 2022. También subraya la importancia de revisar los registros clínicos y de laboratorio en los entornos de destino en los lugares donde se detectaron casos ttemprano para buscar casos tempranos que presentaban una erupción similar que podría haberse pasado por alto. Otros estudios pasan por secuenciar muestras de casos históricos de mpox, usar enlaces de metadatos a historias clínicas y realizar trabajos filogenéticos para comprender los patrones de mutación viral, la aparición de virus subclade IIb con cambios APOBEC3 y el efecto de las coinfecciones. Así como investigaciones de infecciosidad para identificar el número reproductivo, la duración de la diseminación viral y todas las rutas de transmisión posibles. De igual modo, la OMS aboga por llevar a cabo estudios de zoonosis multidisciplinarios y multisectoriales para identificar reservorios animales o fuentes animales de infección en regiones endémicas y no endémicas. El virus de la viruela símica fue identificado por primera vez en humanos en 1970 en la República Democrática del Congo. El virus fue descubierto en 1958, cuando ocurrieron brotes en monos cautivos en un laboratorio de investigación en Dinamarca. De allí su nombre, pero los monos no son su reservorio principal (su reservorio principal son animales que, sin embargo, no han sido identificados específicamente).
América Latina debe informar a ONUSIDA sobre discriminación

El Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre el VIH/sida (ONUSIDA) está a la espera de que los países de América Latina reporten cómo han avanzado hacia la meta de lograr cero discriminación contra las poblaciones clave en la pandemia, un objetivo que se había planteado para alcanzar el pasado 2020. La iniciativa surgió durante el Segundo Foro Latinoamericano y del Caribe para el Continuo de la Atención del VIH, que se llevó a cabo en Río de Janeiro, Brasil, en 2015. En esa oportunidad, representantes de los gobiernos, de la sociedad civil, de las poblaciones clave (como los hombres gays y bisexuales, las personas dedicadas al trabajo sexual y las personas que se inyectan drogas, entre otros grupos) y quienes viven con VIH adoptaron un Llamado a la Acción que planteaba esta meta. Más tarde, instituciones como ONUSIDA, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), ONU Mujeres y el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA) para América Latina y el Caribe desarrollaron los indicadores que deben medirse para evaluar si se ha cumplido con el objetivo. Tres principales indicadores De acuerdo con el documento guía para reportar estos indicadores, disponible en el sitio web de ONUSIDA, los tres principales datos que los gobiernos deben informar son: Cabe recordar que ONUSIDA ha identificado que la discriminación es uno de los principales obstáculos para lograr poner un freno a la pandemia de VIH, pues este tipo de actos provocan que las poblaciones que más lo necesitan se queden fuera de las acciones de prevención y atención del virus. Discriminación contra poblaciones clave En este primer indicador, los países de la región deberán informar el porcentaje de personas que pertenecen a alguna población clave o vulnerable que experimentaron discriminación en los últimos 12 meses, dentro de los servicios de salud. Las cuatro poblaciones clave que se deben identificar son: trabajadoras sexuales, hombres que tienen sexo con otros hombres, personas que usan drogas inyectables y personas trans. ONUSIDA aclara que las poblaciones vulnerables dependen del contexto de cada país, pero entre las más recurrentes se encuentran mujeres y niñas, indígenas y afrodescendientes, migrantes, personas en reclusión, adolescentes y jóvenes y personas que usan drogas en general (aparte de quienes usan drogas inyectables). Los actos de discriminación que deberían haberse erradicado son la negación de los servicios de salud, el rechazo o la hostilidad por parte del personal de salud y la divulgación de información sin consentimiento dentro de una institución de salud. Actos violentos contra personas LGBTI Este indicador deberá informar a ONUSIDA el número de actos violentos contra personas LGBTI reportados en los últimos 12 meses. Estos datos se recabarán no sólo de los registros policiacos, sino también del trabajo que realizan observatorios y redes nacionales y regionales de derechos humanos. La información deberá estar desagregada por población (lesbianas, hombres homosexuales, hombres bisexuales, mujeres bisexuales, mujeres trans, hombres trans y personas intersexuales), por edad (diferenciando menores de 25 años o mayores de esa edad) y ciudad o región donde sucedieron los hechos. El documento precisa que entre los actos violentos a reportar se incluyen chantaje; agresiones psicológicas, físicas y sexuales; daños a la propiedad; intimidación; acoso; abuso verbal o insultos o mensajes de odio (por ejemplo, por correo), además del asesinato. Violaciones a derechos humanos Aunque hoy existen diversos mecanismos para garantizar los derechos de las personas con VIH, la violación de estos principios sigue siendo un problema frecuente. Por eso, ONUSIDA pide reportar el porcentaje de denuncias de violaciones a los derechos humanos de personas que viven con VIH (y de las poblaciones clave) que se han resuelto en los últimos 12 meses. En este punto, se considerará resuelta una reclamación cuando el sistema de monitoreo del gobierno ha investigado y tomado las medidas apropiadas para el caso (incluyendo las apelaciones) y la persona quejosa haya recibido una resolución final. Para obtener estos datos se recurrirá a las instancias estatales de defensa de derechos humanos y también a los observatorios nacionales sobre el tema. Cero discriminación para vencer al VIH De este modo, ONUSIDA busca avanzar hacia la eliminación del sida como amenaza de salud pública para 2030, un compromiso que no sólo América Latina, sino todos los países del mundo han adoptado. Recuerda que en AHF Panamá trabajamos con los principios de respeto y confidencialidad. Si quieres hacerte una prueba de VIH gratuita, acércate a nuestras oficinas o escríbenos por Whatsapp y conoce nuestros servicios.