Mujeres con VIH tienen seis veces más riesgo de desarrollar cáncer cervicouterino

Las mujeres que viven con VIH tienen un riesgo seis veces mayor de desarrollar cáncer cervicouterino que aquellas que no tienen el virus, de acuerdo con un estudio publicado en la revista The Lancet Global Health, y retomado por el portal Aidsmap.com. La investigación también encontró que el 6% de todos los casos de cáncer cervical son de mujeres con VIH. Sin embargo, existen grandes disparidades entre regiones, ya que el 63% de los casos de cáncer cervicouterino en África del sur se dan en mujeres con VIH, comparado con sólo 1% en otras regiones. El cáncer cervicouterino es el cáncer más común entre las mujeres. Tan solo en 2018 se registraron más de medio millón de nuevos casos y 311 mil muertes. En contraste, es uno de los cánceres más prevenibles y tratables, pues existe una vacuna y se pueden seguir estrategias de tratamiento y atención. Incluso, la Organización Mundial de la Salud se ha fijado el objetivo de eliminar este tipo de cáncer para 2030. La causa del cáncer cervicouterino es la infección persistente con cepas de VPH de alto riesgo. Aunque sólo una pequeña cantidad de mujeres con VPH desarrollará cáncer, el cambio de las células se amplifica por una serie de factores, incluyendo la supresión del sistema inmunológico causada por un VIH no tratado. En 2007, un metaanálisis que incluía a mujeres de países de ingresos altos encontró que vivir con VIH estaba asociado con un incremento de seis veces el riesgo de padecer cáncer cervicouterino. Ahora, un equipo de investigadores de la Universidad Técnica de Múnich, quiso actualizar y expandir esta investigación a países de ingresos medios y bajos. El estudio incluyó investigaciones hechas entre 1981 y 2014 en África, Asia, Europa y Norteamérica, y en conjunto abarcaron más de 236 mil mujeres. Los autores del metaanálisis consideran que el mayor riesgo de cáncer cervicouterino en mujeres con VIH puede deberse a una combinación de factores, tales como: las mujeres con VIH son más propensas a adquirir la infección por VPH y menos propensas a vencer la infección por sí mismas que las mujeres que no tienen VIH; hay mayor riesgo de que la enfermedad progrese debido a la inmunosupresión relacionada con el VIH, especialmente en aquellas mujeres que no toman antirretrovirales; además, la inmunosupresión incrementa el riesgo de recurrencia de cáncer después del tratamiento. Para los investigadores, “la expansión de la vacunación contra el VPH en áreas con alta prevalencia de VIH es especialmente importante para alcanzar una reducción en la carga del cáncer cervicouterino a largo plazo.”

¿Cómo compartir juguetes sexuales de forma más segura?

Muchas veces se insiste en que como personas adultas, no se debe dejar de jugar nunca. Esto es válido para muchas áreas de la vida (rondas de póker, equipos de fútbol, videojuegos) y la sexualidad no puede ser la excepción. El tabú hacia los juguetes sexuales se ha ido atenuando. Si bien muchos de ellos se disfrutan en solitario, también es cierto que cada vez más parejas incorporan a su vida sexual el uso de herramientas variadas, que pueden darle otra perspectiva al erotismo. Pero a veces, tanta diversión hace perder de vista que los juguetes sexuales también pueden ser un vehículo para las infecciones de transmisión sexual (ITS). Es muy importante tratarlos con cuidado, ya sea cuando se usen con una pareja estable o con una o más parejas ocasionales. Para atesorar sólo los buenos momentos vividos con estos juguetes, puedes seguir estos cinco pasos que aconseja la educadora sexual Gigi Engle, del portal Thebody.com : 1) Verifica los materiales: Es importante verificar que los juguetes que compras están elaborados con materiales seguros para usarlos en partes tan delicadas como los genitales. Una cualidad especialmente importante es la porosidad del material, mientras más poroso sea, más probabilidades hay de que aloje bacterias y esto lo haga muy difícil de sanitizar. Es mejor comprar juguetes hechos de silicón de grado médico, plástico ABS, vidrio, metal (como acero inoxidable) o incluso madera. 2) Sanitiza tus juguetes después de cada uso: Ya sea que los uses solo o con otras personas, sanitiza tus juguetes luego de usarlos. La mejor forma de limpiarlos dependerá del material y de las instrucciones del fabricante. En la mayoría de los casos, el agua tibia y un jabón suave serán suficientes. En algunas tiendas especializadas en sexo incluso se pueden conseguir limpiadores especiales para este tipo de artefactos. 3) Ten cuidado de dónde pones tus juguetes (en tu cuerpo): La industria de la pornografía con frecuencia hace pensar que el pasar de la penetración a anal a la vaginal no tiene problema alguno, pero no es para nada el caso. No se debe cambiar de lugar un juguete entre la boca, la vagina y el ano sin sanitizarlo entre cada punto, pues las bacterias anales pueden generar infecciones en cualquier otra mucosa con la que entren en contacto (aun siendo de la misma persona) 4) Usa condón con tus juguetes: Siempre que uses juguetes que se introduzcan, por ejemplo, en el ano o la vagina, y lo uses con una o más personas, ponles un condón. Es una forma muy sencilla de evitar transmitir virus o bacterias de una persona a otra, y no afecta las funciones del juguete, como la vibración. Se debe cambiar el condón cada vez que el juguete cambie de una persona a otra; eso te librará de la transmisión de ITS y también evitará interrumpir la sesión para sanitizar el artefacto cada vez. 5) Hazte pruebas de ITS: Sin importar cuántas parejas sexuales tengas, es importante hacerse pruebas de ITS periódicamente para estar al tanto de tu propia salud. En caso de resultar positivo a alguna de ellas, podrás tomar las acciones necesarias. En AHF Panamá ofrecemos pruebas de VIH y condones gratis para que disfrutes tu sexualidad al máximo. Haz una cita hoy.