Realizar juntas las pruebas de COVID-19 y VIH reduciría la propagación de ambos

La realización conjunta de pruebas de detección del SARS-CoV-2 (el nuevo coronavirus) y del VIH podría reducir en 17% los nuevos casos de este último, concluyó un grupo de investigadores de varias universidades de Estados Unidos, los Centros para el Control y Prevención de enfermedades (CDC) de Estados Unidos y el Centro de Excelencia en VIH/sida de la Columbia Británica, en Canadá. Ya que las restricciones de movilidad debidas a la pandemia de COVID-19 han afectado la prestación de servicios de VIH, el equipo de investigación se preguntó qué pasaría si las pruebas para detectar ambos virus se ofrecieran al mismo tiempo. Para saberlo, desarrolló un modelo informático que es capaz de reproducir diferentes escenarios en distintas ciudades clave de Estados Unidos, tomando como variables el grado de interrupción de los servicios de salud y los cambios en las conductas de riesgo para el VIH, explicó el Grupo de Trabajo sobre Tratamientos del VIH (GTT-VIH). Mediante dicho modelo, se pudieron prever tres escenarios. El primero fue el mejor escenario posible, y en él se asumió que la interrupción de servicios provocada por la pandemia sería muy pequeña y que se reducirían en 50% las conductas de riesgo sexual y de uso de drogas inyectables. Con estos factores, durante los siguientes cinco años, las infecciones por VIH se reducirían alrededor de 16.5%. El segundo escenario fue el peor posible, donde se mantendría un nivel de conductas de riesgo para VIH similar al que se tenía antes de la pandemia, y los servicios de salud reducirían su actividad en 50%, lo cual provocaría que las nuevas infecciones por VIH aumentaran 9%. El tercer y último escenario incluyó una variable en el modelo: la prueba conjunta de VIH y SARS-CoV-1. Esta estrategia lograría reducir 17% las nuevas infecciones por VIH en un plazo de cinco años. Para obtener este resultado, la prueba debería ofrecerse al 90% de las personas y 60% tendría que aceptar realizársela. Cabe aclarar que este nivel de aceptación de la prueba ya se ha registrado en una encuesta realizada en Estados Unidos. Como conclusión, los investigadores señalaron que si las interrupciones de los servicios de salud duran más o son mayores en el futuro, o si hubiera menos personas dispuestas a hacerse la prueba de VIH, el número de nuevas infecciones aumentaría en los siguientes años. Destacan también que el hacer las pruebas de COVID-19 y VIH juntas detendría más la propagación de ambos virus y ayudaría a mejorar la salud de las poblaciones afectadas.
Agencia Europea de Medicamentos aprueba una nueva formulación de antirretroviral infantil

Actualmente, más de 1.8 millones de niños y niñas viven con VIH en todo el mundo. Dado que las tasas de infección han bajado notablemente gracias a los esfuerzos que se han puesto, entre otras cosas, en prevenir la transmisión de madre a hijo, el desarrollo de nuevos medicamentos se enfoca más en las personas adultas. Por esto es relevante la aprobación que la Agencia Europea de Medicamentos le dio a la formulación de las tabletas dispersables del fármaco dolutegravir, que se usan en combinación con otros medicamentos antirretrovirales para tratar el VIH en niños y niñas a partir de 4 semanas de edad y por lo menos 3 kg de peso. De acuerdo con el Programa de Naciones Unidas para la Infancia, las tabletas dispersables son pastillas sin una película protectora que pueden dispersarse en un líquido para luego administrarse. Ese líquido puede ser agua o incluso leche materna en pequeñas cantidades. Entre las ventajas que brinda esta formulación está que se transportan y almacenan más fácilmente que las fórmulas líquidas (son más pequeñas y pueden contener la misma dosis de medicamento). Además, los gastos de producción son menores, por lo que son más baratas que las fórmulas líquidas. En cuanto al uso, pueden administrarse a niños muy pequeños (de 0 a 6 meses) y son fáciles de dispensar, por lo que la manipulación requerida del personal de salud es mínima. La aprobación de este medicamento, producido por la compañía ViiV Healthcare, sigue al visto bueno que le otorgó la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos en julio de este año, expandiendo el uso de dolutegravir al crear una formulación apropiada para infantes y que ayuda a reducir la brecha que existe entre las opciones de tratamiento del VIH disponibles para adultos y niños, afirmó el fabricante. La tableta dispersable contiene una dosis de 5 mg y se utiliza en combinación con otros fármacos para conformar un tratamiento antirretroviral efectivo. También cuenta con una versión de tableta con película protectora para niños y niñas de mayor edad, a partir de los 6 años y que tengan por lo menos 14 kg de peso.
Alrededor de un tercio de las poblaciones clave desconoce si tiene el VIH

La meta del 90% con diagnóstico de VIH aún está lejos, incluso entre poblaciones clave como trabajadoras sexuales, HSH, trans y usuarios de drogas.
Las trabajadoras sexuales tienen alto nivel de afectaciones de salud mental

Un estudio británico y canadiense reveló que las mujeres que ejercen el trabajo sexual y viven en países de ingreso medio y bajo presentan importantes problemas de salud mental relacionados con factores como la violencia por parte de los clientes, el estigma y la discriminación, el consumo de alcohol y otras drogas y el tener el VIH u otras infecciones de transmisión sexual. La investigación, publicada en la revista PLOS Medicine, respondió a que la salud mental de las trabajadoras sexuales se ha vuelto un importante problema de salud pública. Algunos otros factores que las ponen en riesgo de afectaciones mentales están la pobreza, la falta de educación y la violencia. El estudio consistió en revisar 56 estudios que habían incluido a 25 mil mujeres trabajadoras del sexo comercial de 26 países de ingresos bajos y medios, cuyas edades fueron de los 11 a los 64 años. Lo que encontró el equipo de investigación fue 41% de ellas presentaba depresión, 21% padecía ansiedad y 19.7%, estrés postraumático. Además, 22.8% había tenido ideación suicida reciente y 6.3% había intentado suicidarse. Los problemas que afectan a esta población se relacionan estrechamente con la situación de una vida precaria, fuertes preocupaciones psicológicas y sufrir de un alto grado de estigma y discriminación, dice el estudio, reportado por el Grupo de Trabajo sobre Tratamientos del VIH (GTT-VIH). Por otro lado, existe una fuerte asociación entre una salud mental deteriorada y el uso menor de condones con los clientes, y también con el hecho de tener el VIH. En este sentido, una estrategia para abordar los problemas de salud mental podría no sólo mejorar ese aspecto, sino también facilitar la adherencia al tratamiento en el caso de las mujeres que vivan con VIH. Por eso, los investigadores plantean que las intervenciones de salud mental se incorporen a los servicios de atención al VIH en los países de ingresos medios y bajos, mediante estrategias como la capacitación de otras trabajadoras sexuales que puedan brindar apoyo a sus colegas. A pesar de la alta prevalencia de afecciones mentales en esta población, los investigadores no pudieron encontrar ningún estudio que describiera algún servicio de atención psiquiátrica o psicológica para las trabajadoras sexuales.
Joe Biden podría abrirse a la reducción de daños en el uso de drogas

Joe Biden ha propuesto cambios en políticas de drogas que podrían abrir paso a programas de reducción de daños y prevenir VIH y hepatitis C.
Las pruebas de VIH disminuyeron en todo el mundo a causa de la epidemia de COVID-19

ONUSIDA informó que las pruebas de VIH disminuyeron durante la emergencia por COVID-19, según reportes que monitorean interrupciones en servicios.
Tratamiento inyectable es más efectivo al prevenir el VIH en mujeres

Un estudio sobre un antirretroviral inyectable para prevenir el VIH concluyó antes de tiempo por la alta efectividad mostrada en sus resultados.
Los objetivos de 2020 para frenar la epidemia de VIH no se cumplirán: ONUSIDA

ONUSIDA informó que no se cumplirán las metas contra el VIH por avances desiguales entre países y el impacto de la pandemia de COVID-19.
Las personas con VIH no tienen mayor riesgo frente a la COVID-19

Al inicio del COVID-19 hubo dudas sobre su impacto en personas con VIH, pero no hay evidencia de mayor riesgo ni de formas más graves de la enfermedad.
El tratamiento preventivo del VIH no protege de la COVID-19

En la búsqueda de una cura para el COVID-19, se probaron medicamentos usados para el VIH, la artritis, la hepatitis y otras enfermedades.